Juan Pablo Duque · 00:00
Bienvenido al lugar que te ayuda a ser tu mejor versión. Soy Juan Pablo Duque y el día de hoy estamos en Dos por Uno, la sección de mi podcast que trae personas para hacer del viaje de tu vida algo mejor. Hola y bienvenido a un nuevo episodio de mi podcast. En esta ocasión, una semana más estamos en Dos por Uno y vaya con qué gran invitado estamos. Iván, ¿Cómo estás?
Iván Páez · 00:24
Muy bien, muy bien. ¿Y tú Juan Pablo, ¿Qué tal?
Juan Pablo Duque · 00:27
Estoy excelente, muy contento de grabar el día de hoy contigo. Gracias por aceptar la invitación.
Iván Páez · 00:32
De nada, feliz y gracias por invitarme.
Juan Pablo Duque · 00:35
Bueno, vamos a comenzar fuertes con algo porque seguramente la gente No te conoce. ¿Quién es Iván Páez?
Iván Páez · 00:43
Bueno, la historia es larga, de hecho para los que les interese saber más pueden ir a ver mi contenido, pero siempre la resumo de la siguiente manera para para poder conseguir el objetivo de este podcast. Y es que yo nací en una familia bastante pobre. Bueno, ya soy un emprendedor, tengo una startup de tecnología que incentiva el uso, Imagínense lo que es como el Waze, pero de la bicicleta. Ya llevo 8 años con el emprendimiento, tengo muchos clientes en Chile, pero además pude vender afuera. Tengo de cliente del gobierno de Dinamarca y tengo usuarios de la aplicación en 200 ciudades de 50 países. Pero cuando yo nací o el hecho de llegar aquí a donde estoy y tener este emprendimiento al cual me he dedicado 8 años de mi vida 100% con tres hijos y una familia que mantener, nunca creí que podía llegar a este nivel. Porque cuando yo cuento mi historia me gusta partir diciendo que yo vengo de una familia muy pobre, de escasos recursos, donde el sueño era conseguir la casa propia, era el sueño máximo que nosotros podíamos optar según mis padres y obviamente que yo tenía que de alguna forma ayudarlos a conseguir eso. Entonces ellos me inculcaban muchos valores, entendiendo de que para ellos eso era lo máximo que yo podía hacer. Por cosas de la vida que a mucha gente le puede pasar, a mí me obsesionó mucho el tema del fútbol en mi casa y en mi entorno era bastante tóxico. Entonces yo de alguna forma mi escape de esa realidad era salir a jugar fútbol. Me decían siete pulmones porque yo pasaba todo el día jugando en la calle a la pelota, como se dice acá y me entraba porque mis amigos ya no estaban. Cuando yo me quedaba solo me entraba a mi casa a descansar. Y mi sueño siempre fue ser futbolista. Entonces cuando tengo la edad suficiente como para poder alcanzar ese sueño, logro ser contratado por un equipo de fútbol profesional acá en Chile. Y a los seis meses de estar jugando en ese equipo, nace mi primer hijo. Obviamente me fuerza a conseguir un trabajo que me pagara dinero, porque cuando uno parte en cualquier deporte profesional, a uno no le pagan en dólares, uno recibe migas. De hecho, siempre digo esto como broma, me pagaban después de cada partido, me daban un pan con queso y un jugo en caja, esos jugos chiquititos, ese era mi sueldo de futbolista profesional. Entonces cuando viene mi hijo en camino, obviamente me veo forzado a buscar un trabajo donde ganara dinero y termino en un local de comida rápida cocinando hamburguesas. Y me acuerdo perfecto ese momento porque yo tuve que renunciar al sueño que yo había dedicado toda mi infancia, 18 años de mi vida, lo había dedicado a intentar ser futbolista. Y cuando lo había conseguido, la vida me dijo lo siento, hasta acá llegas, tienes que renunciar al sueño de tu vida y reinventarte. Y lo que te voy a dar para que te reinventes es un cargo en un local de comida rápida donde tú cocinas hamburguesas. Y me acuerdo mucho porque yo no sabía qué iba a hacer, no era bueno para nada, salvo pegarle una pelota, y ahora no sabía que me deparaba el destino. Y además venía un hijo en camino, una responsabilidad muy grande. Recuerdo mucho esa sensación de no sé qué voy a hacer, no sirvo para nada, ¿Cierto? Fracaso total, mi vida no tiene sentido, desperdicié la vida. Y empecé a analizar mucho qué me alcanzaba con el sueldo que recibía en ese local de comida rápido. Y recuerdo haber ido a un instituto que se llama Duoc en Chile, es un instituto para estudiar carreras técnicas, cortas, económicas, para poder tener un sueldo mejor o un cargo un poquito más alto. Entonces recuerdo haber ido a preguntar cuáles eran las carreras que existían y hubo una que me llamó mucho la atención que era analista programador, o sea, desarrollar páginas web, desarrollar aplicaciones. Y cuando pregunto por la mensualidad me dicen, No, mira, vale 85 mil pesos. Y resulta que yo ganaba 80 mil, o sea, me alcanzaba y me sobraban 5 mil pesos, que deben ser 2 dólares para pasar el resto del mes. Y me convencí, o sea, dije, sabes qué voy a estudiar por dos grandes razones. La primera es porque me alcanzaba. Y la segunda es porque por alguna razón, siempre en mi vida me han gustado las computadoras y las tecnologías. No es que yo tuviera un computador en la casa, simplemente me gustaban. No me daba miedo. De alguna forma era algo que yo me sabía desenvolver, aunque nunca había tenido contacto con eso. Cuento corto, terminó la carrera, logro estudiar dos años y medio, y cuando termino esa carrera, salgo a buscar trabajo para poder continuar los estudios a ingeniería. Entonces, obviamente necesitaba ganar un poco más de dinero. Y me pongo a postular por Internet a los caros que yo quería, los cargos que yo quería. Era gerente de informática, gerente general, era un cargo alto. Obviamente hay que entender de que yo venía recién saliendo de estudiar una carrera técnica donde jamás me hubieran contratado para esos cargos. Pero como yo no sabía, yo me puse a buscar lo que yo quería. Y cosas de la vida que uno llama suerte, aparece un cargo que dice líder de proyecto. Postulo, voy a ver a mi jefe, voy a ver a la persona que me entrevistó, y por 45 minutos me pregunta 200 conceptos. ¿Sabes Java? ¿Sabes PHP? ¿Sabes aquí? ¿Sabes allá? Y yo le dije que sí a todo, siendo que no sabía nada de lo que me preguntaba. Nada, cero. Pero yo sabía que si él me daba la oportunidad, yo no iba a dormir por tres, cuatro semanas y me iba a volver el mejor del mundo en lo que él necesitaba que yo hiciera. Pero lo que yo necesitaba era la oportunidad. Bueno, me da la oportunidad y de nuevo, cosas de la vida, estas cosas que uno llama suerte, pero que yo no creo mucho en la suerte. Resulta que era un proyecto en el cual yo tenía que trabajar Coaco, con un personaje que se llama Wenceslao Casares, que para el que no lo conoce, Wenceslao en el año 2000 vendió una página web PATAGON. COM en 850 millones de dólares. Y con ese dinero quería hacer un proyecto que era el que me estaba contratando. Bueno, hoy día Wenzelao tiene millones de bitcoins, se le denomina el paciente cero. Fue quien viajó a Silicon Valley y convenció a las grandes fortunas de tomar el 1% de su fortuna, meterlo en bitcoins y dejarlo ahí por 10 años. Y hoy día todas esas personas que le hicieron caso triplicaron su fortuna rápidamente. Entonces, este sujeto era un tipo de otro nivel. Entonces, por ocho años yo trabajé con él. ¿Y por qué cuento esta historia? Porque cuando uno ve a alguien exitoso a ese nivel, uno cree que esa persona es distinta a nosotros, está hecho de otro material, que uno nunca va a poder llegar a ser como él. Y yo en esos ocho años me dediqué a mirarlo todos los días, lo que hacía, cómo se vestía, cómo tomaba agua. Mi obsesión máxima era descubrir cuál es la fórmula de éxito, porque él la tenía. Y la descubrimos. Resulta ser de que esas personas son personas normales, son igual a nosotros, tienen defectos, tienen virtudes, tienen miedos, pero lo que nos separa de lo que los separa a ellos de nosotros los mortales, es que ellos hacen las cosas incluso aunque tengan miedo y nunca ven el fracaso como algo malo, siempre lo ven como la oportunidad de aprender, botar todo eso a la basura y reinventarse rápidamente. Entonces cuando yo termino de trabajar con él y me di cuenta de que yo era exactamente igual a él, y tú también eres igual a él, y toda la gente que está escuchando es igual a él, la única diferencia con él es que él tiene más plata en el banco, pero yo conozco muchos proyectos que tienen mucho dinero y tampoco triunfan. Entonces la plata en el banco no es el secreto del éxito. El secreto del éxito es entender que esto es un juego infinito y que tú tienes que dedicarte a algo que te apasiona hasta el último día de tu vida. Eso significa que mientras tú respires, te vas a dedicar a ese proyecto y si ese proyecto falla, tú vas a tomar lo mejor de esa situación, lo vas a botar a la basura y te vas a reinventar rápidamente. Entonces termino de trabajar con él, digo este tipo igual a mí, si él puede, yo también, y me lanzo a emprender. El primer emprendimiento, Esto era año 2016 y con unos amigos empezamos a hacer una aplicación que el objetivo era sacar fotos que se destruían y cuando íbamos a buscar o a presentar el proyecto a personas inversionistas, cierto cliente, le decíamos no, estamos construyendo las redes sociales del futuro. Y las redes sociales del futuro tú sacas una foto y se va a borrar. Te juro que recibimos garabatos, nos echaban de la sala, éramos los más estúpidos del mundo. La idea más idiota que no te puedo decir en tu podcast las cosas, no te puedo repetir lo que no te hacía. Cuento corto, estuvimos con el proyecto como ocho meses más o menos, ocho, nueve meses. Nadie acá nos creyó en Latinoamérica éramos los más estúpidos de la vida, de la historia de la humanidad. Pero en EEUU había un sujeto que estaba haciendo lo mismo. Y llega un momento en que él nos pasa por el lado muy, muy rápido. Nosotros tenemos más usuarios que él en un momento, pero como no tuvimos financiamiento de clientes, tuvimos que cerrar. Y ese sujeto ahora se llama Snapchat, que está valorado en 20 mil millones de dólares. Entonces nosotros tuvimos en nuestra mano un proyecto que porque no pudimos conseguir financiamiento, porque no nos entendían la idea, otro sujeto lo pudo hacer muy bien y hoy día tiene una valoración en la bolsa de 20 mil millones de dólares. Entonces lo que yo entendí, y aquí se basa toda mi historia, es que no hay ideas tontas, hay tontos que no entienden las ideas. Y en ese caso, en ese momento, yo no supe entender de que mi idea no era tonta, sino que habían personas que yo creía que eran mucho más inteligentes que yo, que me decían que era tonta. Entonces yo tomaba decisiones basadas en lo que esas personas me decían. Cuando dejo de trabajar ahí, cierto, termino ese emprendimiento, obviamente muy destrozado. Obviamente cuando cerramos la empresa, Snapchat ya valía 3 mil millones de dólares, 3 billions. Hoy día llegó a 20. Nosotros sufrimos, yo me deprimí porque perdimos la oportunidad de nuestras vidas. Así es como yo lo sentía. Se me pasó por segunda vez en mi vida, lo que yo había deseado tanto se me había ido entre los dedos de las manos. Entonces me acuerdo mucho de una conversación con mi pareja de ese momento que me dice mira, tení una oportunidad más, si te vayas a poner a emprender, una oportunidad más, porque cuando uno emprende no es bonito, uno no tiene sueldo fijo, uno no puede proyectarse, son puros dramas, son puros problemas todos los días. Y me dice, pero si vas a hacer algo, por favor que sea algo que te apasione, algo bonito para el planeta y que incluye a nuestros hijos. Porque si lo vaya a pasar mal, por favor que sea algo que tenga algo bonito, algo que te motive, no solamente el dinero, ni valer 20 billions en la bolsa de Estados Unidos. Entonces fue un día que yo fui a dejar a mi hija al jardín infantil, al kindergarten, y las llevé en bicicleta, casi las matan, las atropellan en cada calle que cruzábamos, casi las atropellaban. Y empezó esta idea loca en mi cabeza de decir ¿Qué tendría que hacer yo para tener un mundo amigable en donde mis niñas puedan ir al jardín en bicicleta sin miedo a que las atropellen? Y eso me conectó todo lo que yo he hecho por atrás, incluso el fútbol, incluso el que mis padres hayan sido pobres, que no me hayan dado las herramientas necesarias, que ahora ya las tengo, las desarrollé más grande, Snapchat, la experiencia con los inversionistas, el hecho de haber trabajado con este gran emprendedor. Y me lanzo, renuncio a un trabajo que tenía, que era soñado y me lanzo con Capo, que es el proyecto que llevo hoy día. Y a fin de año vamos a cumplir 8 años, donde me ha tocado viajar por el mundo, hemos sido reconocidos en países como China por Tencent, Dubái, estuve con el príncipe del Emirato Árabe, en la ONU, en la UNESCO, en Francia, de cliente al gobierno de Uruguay, en Chile, hemos duplicado la cantidad de ciclistas en poco año. Entonces, de alguna forma lo que quiero resumir es que yo no debería estar aquí. La suerte de alguna forma me pidió preparado en algún momento, y yo como no sé o no sabía muchas cosas, lo intentaba igual. Y ese hecho de intentarlo igual muchas veces te abre las puertas para proyectos que tú ni siquiera soñaste, compadre, ni siquiera estaban en tu radar, pero que te permiten a ti tener una plataforma y sobre todo experiencia para poder decirle a los que vienen atrás tuyo qué va a pasar, que se preparen y que no vean esto como para ganar dinero, sino que el dinero es un resultado, un trabajo bien hecho, sino que vean esta oportunidad de ojalá partir muy jóvenes en cosas que lo apasionan. Si ustedes hacen cosas que les apasionen, van a tener más plata y más dinero del que nunca se han imaginado. Pero si lo hacen por dinero, créanme que siempre van a estar llegando justo y odiando todo lo que hacen, porque eso es lo que produce muchas veces el objetivo del dinero. Entonces, eso es una historia muy larga, son muchos años de experiencia, pero todo eso nos da como una. Como una guía, una timeline de decir ya mira, ahora podemos hablar de lo que queráis, porque todos los problemas que aparecen, los libros de emprendimiento y de innovación, yo lo he vivido cuatro veces, cada uno tengo historia y tengo cicatrices muy profundas de las cosas que realmente pasan y que no son solo teorías que están en los libros.
Juan Pablo Duque · 15:11
¿A veces llevar una cronología en los episodios es complicado porque hay dudas que uno como que va cargando, Bueno, yo como en esta parte de entrevistador entre comillas, cargo y es que cuando tú decías que ganabas 85 mil pesos al mes, te metiste a estudiar en algo que costaba 80.000 al mes? ¿Sí, realmente tengo una duda gigante, como lo hiciste, o sea, como le hiciste? ¿Conseguiste otro trabajo? Subsistías con 5 mil pesos, pues que al cambio no sé cuánto es, pero sobrevivías con 10 dólares, con un hijo en camino y todo.
Iván Páez · 15:57
O sea, una de las cosas que hice inmediatamente fue cómo me ahorro el dinero que yo gasto en transporte y ahí me compré una bicicleta, bueno me la compré entre comillas, me la conseguí y me volví muy bueno en usar la bicicleta como transporte. Entonces esa situación que yo hice o ese escenario que produje para sortear un problema en ese entonces, diez años después me permite a mí hacer un proyecto para incentivar el uso de la bicicleta en las ciudades del mundo. Entonces eso es importante entender de que cualquier cosa que ustedes hagan hoy día, ya sea porque a ustedes les apasiona o por solucionar un problema grave que están teniendo hoy día, les va a permitir a ustedes desarrollar habilidades que en 10 años más pueden ser la diferencia entre un fracaso y un éxito a nivel mundial. Entonces, primero, reducir al máximo el gasto en transporte y para eso obviamente usar la bicicleta para ir a todas partes. Segundo, obviamente reducir los gastos al máximo de cosas que uno necesita. No podía comer afuera, obviamente tenía que comer y conseguirme de donde yo poder comer y me acuerdo mucho que me conseguía trabajos extras, pero no otro trabajo, sino que no sé, por los fines de semana me iba a la feria a vender cosas, de alguna forma me la arreglaba siempre para poder tener un poco más de plata esporádicamente, pero obviamente esas son cosas que no son todos los meses, sino que todos los meses tienes que estar buscándolas, buscándolas, pero obviamente esa inversión fue riesgosa, pero me puso en una trayectoria que hoy día, todos los días me sorprende, si no hubiera hecho eso, yo no sé dónde estaría honestamente.
Juan Pablo Duque · 17:46
También me gustaría añadir algo y es que bueno, en mi caso personal a mí me ha pasado que cuando reviso mis agendas de años anteriores hay cosas anotadas que yo quería hacer ya mismo, o sea, que yo quería que funcionaran y que ya me quiero volver millonario y no, en ese momento no funcionaron y les fue bastante mal. Me pongo yo a revisar en estos días mi agenda 2019 y vaya que sorpresa me topé con con la introducción de este podcast en 2019 y yo tenía tantas ganas de hacerlo y tantas ganas de investigar y cómo se hace un podcast que no hice nada, pero el año pasado cuando vi la oportunidad yo dije bueno, hay que hacerlo y hay que comenzar y no recordaba de dónde había sacado esa introducción y yo dije bueno ya la tengo aquí, la voy a usar y fue como. Hasta me asustó, o sea yo dije no puede ser, estaba pronosticando lo que iba a pasar. Pero funcionan bastante las agendas, ¿No crees? También, o sea, aunque parezca un detalle pequeño, funciona bastante bien.
Iván Páez · 18:51
No sólo las agendas, sino que yo te digo, basado en mi experiencia, el hecho de anotar cosas y dejar registros en cualquier medio digital o físico te permite a ti años después frenar un poco, ir al pasado y entender qué estabas pensando y quién eras en ese año y cuánto has crecido con respecto al año donde estás hoy día leyendo ese pasado. Entonces lo que sucede muchas veces es que uno tiene una idea que tú lo dijiste, tengo una idea que me apasiona, ojalá no sea por dinero, pero muchas veces es eso y se produce la ansiedad del emprendedor que quiere todo listo ahora, quiere ver el resultado mañana, si no lo ve mañana renuncia. Entonces cuando uno sienta esta expectación de querer hacer algo nuevo, yo les recomiendo algo que yo denomino el primer business plan en el mundo los negocios hay algo muy conocido que se llama el plan de negocios, el business plan, que obviamente para el que sabe y para el que lo va a investigar son un documento de 30 40 hojas donde tú describes el plan de negocio que va a ejecutar. Por cierto, los planes de negocio nunca funcionan y el momento en que tú terminas el plan de negocio, de escribirlo ya no sirve. Entonces ahí el valor no es el documento, el valor de un plan de negocio es el hecho de hacer el plan de negocio, de hacerte todas las preguntas en tu cabeza para armar el documento. Entonces, no es que no lo hagan, háganlo. Pero entiendan de que ese documento no va a servir mucho. Es una guía más que una biblia y tienes que hacer exactamente lo que dice. Entonces, lo que yo les recomiendo que hagan es, yo le llamo el primer business plan. Y el primer business plan es ¿Por qué tú tienes esta expectación en este momento? Por esa idea que estás teniendo. Y es una plana, una hoja de un Word donde tú vuelcas ahí todo lo que estás pensando en este momento, sin filtro. Si es por plata, plata, si es por fama, fama. Pero una plana completa donde tú vuelcas tus emociones con respecto al proyecto y la dejas ahí. ¿Por qué es importante? Porque cuando tú partas el proyecto, ya sea el otro día o una semana después y no veas resultados, tú te vas a hacer la siguiente ¿Por qué partí esto? Quiero renunciar. ¿Por qué partÍ esto? Cada vez que esa pregunta aparezca, vayan al business plan y léanlo. Si vuelven a tener la expectación inicial, va por buen camino. Si no la vuelven a tener, ese no es y tienen que buscar otra. Y esto yo lo aprendí de un mentor que él hizo el business plan cuando se iba a casar. Él antes de casarse con su señora, se sentó y escribió en una hojita por qué se estaba casando. Y él cuando me cuenta la historia, yo pensé que estaba loco, que sabía que de verdad este tipo era distinto, ¿Cierto? Diferente. Y me no, porque yo sé que en un matrimonio vamos a tener dificultades. Es parte de. Entonces cuando yo esté mal con ella y esté pensando seriamente en separarme o en irme, necesito saber por qué estoy tomando esta decisión, por qué me estoy casando. Entonces lo que él hace es que vas a su business plan y lo lee. Entonces me dice, el día que el business plan no me dé las ganas de seguir casado, llegó el momento. Pero si yo voy al business plan inicial y me siguen dando ganas de estar casado, tengo que solucionar el problema. Entonces todos estos proyectos y tienes. Y las agendas que tú nombras, no los vean como agendas. A ti te sirven las agendas por tu forma de ser a otras personas. Puede ser un podcast, pueden grabarse, puede ser la historia en Instagram. Hay tantas formas de registrar esto que no es el formato, es tienen que hacerlo porque se van a sorprender y van a empezar a tener algo. Se llama accountability. Cada año que iba pasando, ustedes se van dando cuenta de que son mucho mejor y eso te da esta sensación de que oye, voy avanzando, el proyecto va creciendo, aunque no crezcan las cuentas en Instagram, aunque no crezcan las ventas, tú tienes esta sensación de que vas creciendo y obviamente todo lo que crece a ti te motiva a seguir haciéndolo. Entonces eso es clave, clave, clave cuando uno está partiendo, sobre todo cuando uno es más chico.
Juan Pablo Duque · 23:27
Exactamente. Y también, bueno, en mi agenda y en el formato que la gente tenga, porque sí me faltó ser un poquito más específico en la parte de que no solamente son agendas, pero no solamente que escribir lo que queremos hacer y los proyectos que queremos llevar a cabo, sino también lo que ya hemos hecho y en lo que ya hemos fracasado. Porque si se nos olvida nuestra historia y lo que ya hemos hecho, probablemente estemos condenados a cometer los mismos errores. Y bueno, yo estoy casi seguro de que no se nos va a olvidar dónde estuvo el bache. Pero si lo tenemos, o sea, es como ir de noche en una carretera y nuestro coche tiene las luces encendidas. Si no lo anotamos, haz de cuenta, bueno, yo lo veo así, haz de cuenta que vamos con las luces apagadas y nos metemos en todos los baches.
Iván Páez · 24:19
Exactamente, exactamente. Ahora, hay un punto importante ahí. Si tú le preguntas a mucha gente cuál es su historia, muy poca es capaz de articularla, muy poca es capaz de sentarse y decirte, mira, esta es mi historia y decírtela ordenada. El problema de eso es que cuando uno no tiene su historia ordenada, no sabe quién es. Y como tú decías, esto de ir por la carretera con las luces apagadas, imagínate que llegas a un cruce de cuatro alternativas de calle. Primero lograste ver el cruce, menos mal, si no te hubiera estrellado o caído en el precipicio. Pero si logras ver el cruce, ¿Cuál? Porque algunos te van a devolver y te van a volver a llevar al lugar donde no quieres ir. Entonces, cuando uno va entendiendo su historia, lo que uno va entendiendo es cómo toma decisiones y para dónde quiere ir. Cuando uno tiene claro para dónde quiere ir y de dónde viene, las decisiones son solas, no hay que pensarlas, salen inmediatamente, no hay alternativas, hay una sola. Por eso es importante también que la gente entienda de que tiene que construir su historia, que es entretenido crearla con fotos, con lo que sea, pero tiene que saber un poco de dónde viene y para dónde va exactamente.
Juan Pablo Duque · 25:36
Y también hace un rato quería preguntarte porque me decías los entornos pues afectan al final los proyectos que hacemos. Si yo digamos, me relacionara con gente que está pasando por una situación mala en cuanto no sea emociones, pues probablemente yo no tendría un podcast y no haría estas cosas. Y precisamente yo hago todo esto porque me junto con otras personas que lo que hacen es algo igual a lo mío, bueno, igual no, similar y me mantienen apoyando constantemente. Entonces quería preguntarte ¿Los entornos cotidianos importan?
Iván Páez · 26:13
¿Son fundamentales? Fundamentales. Y aquí voy a generar polémica un poquito, poquito más. Los entornos son muy muy importantes y el ejemplo más práctico que te puedo dar son nuestras familias y por eso la polémica, porque nosotros no elegimos la familia, pero sí elegimos con quién asociarnos para hacer proyectos. Entonces uno tiene que tener súper claro eso. Uno no elige la familia, pero si eliges los socios con los cuales tú puedes embarcarte en un proyecto, ya sea negocios o relaciones. Entonces, ¿Por qué digo esto? Porque hoy día lo más común en el mundo es que las familias sean tóxicas en el sentido de que hay rituales dentro de la familia o traumas dentro de la familia que son traspasados de generación en generación que te cargan a ti una generación que nace en una época 100% digital y te traspasan de que las redes sociales son malignas, son malas, que hay que mantenerse completamente alejados, siendo que otra persona de tu misma edad usa esas redes sociales para conseguir todos los objetivos que él se plantea a tu misma edad. Entonces de alguna forma los conceptos que nos pasan nuestras familias, que son nuestros primeros entornos, son muy importantes porque pueden venir llenos de traumas para los nuevos mundos. Para los nuevos mundos. Por eso digo que es un poco polémica. Ejemplo, en mi caso, mis padres me inculcaban mucho de que el sueño máximo que nosotros podíamos como apellido optar era una casa propia, un negocio y venderle cosas a los vecinos. Ese era decir ¿Sabéis que? Si yo muero con esto, muero feliz. Entonces yo quería aprender a hablar inglés, no me preguntes por qué, pero una de las cosas que me obsesionaba era yo quiero aprender hablar inglés, o sea yo veía gente hablando inglés y decía uy, yo también quiero. Entonces era una lucha constante con mis padres de que me dejaran aprender inglés, porque para ellos eso no era importante para conseguir el éxito que era la casa propia, la ampliación y venderle cosas a los vecinos. Diría que menos mal que yo nunca le hice caso a mis padres. Entonces yo aprendí inglés, lo que hoy día me permite a mí tener un sueño mucho más grande que una casa propia, ampliación y un negocio. Yo quiero una empresa que venda en todos los países del mundo, no solamente mis vecinos, y no tiene por qué estar en una casa ni en una ampliación de esa casa. Entonces, a lo que voy es que los entornos primero que nos rodean cuando nacemos y alcanzamos la edad de la adolescencia, son muy importantes y en la mayoría de los casos están llenos de toxicidad. Por eso hay muchos libros que dicen mira, Padre Rico, Padre pobre. No sé si han leído ese libro, pero si no, léanlo, se llama Padre rico, Padre Pobre. La historia de un sujeto que dice yo tenía un padre que era mi padre biológico, que si bien tenía un sueldo muy alto en el gobierno, él trabajaba para el gobierno, su mentalidad era muy pobre. Siempre me decía la casa propia, la ampliación, un negocio, ahí, ese es el sueño máximo, hijo, usted vaya para allá. Y el padre del mejor amigo de él era un tipo millonario, pero que no tenía dinero todavía. Él no tenía plata en la cuenta, pero su mentalidad estaba construyendo una industria, un holding. Efectivamente. Entonces él empezó a entender de que si bien este personaje tenía más dinero mensual, él tenía una mentalidad muy pobre y el otro personaje no tenía dinero en la cuenta, pero lo que él estaba construyendo era un imperio. Y hoy día obviamente es un hombre muy rico y el otro sujeto no. Entonces eso hay que entenderlo primero, ¿Por qué? Porque cuando uno deja ese adolescente y empieza a tomar decisiones por ti mismo, a qué te agarráis a tus creencias, si tus creencias están erradas, vas a empezar a chocar contra paredes. Entonces la familia uno no la elige, OK, uno no la elige, pero cuando uno se independiza o tiene la capacidad y la conciencia de independizarse, tienes que buscar gente que tú admires o que tenga tus mismas ganas de salir adelante. Tampoco no puedes tener miles de amigos millonarios, no existe. Y si existe, no te van a hablar. Es muy difícil. Pero ahí es cuando uno puede usar sugerencias que ojalá yo la hubiera sabido antes. La primera busca amigos que estén en misma sintonía contigo de querer generar cosas nuevas. Por eso uno dime con quién andas y te diré quién eres. Si tú andas con drogadictos, tú te vas a convertir en un drogadicto, es tu referencia. Si andas con personas que toman o que les gusta la fiesta, adivina lo que va a pasar, te vas a convertir uno de ellos. Pero si andas con personas que quieren emprender, que quieren aprender, que leen libros, es lo que te van a contaminar. Esto es lo que tú vas a terminar haciendo. Entonces el hack que yo les quiero compartir es primero busquen amigos cercanos porque es muy importante la conexión física con esa persona que estén en la misma o que ustedes quieran de alguna forma surgir y esta persona no sepa qué hacer y ustedes lo guíen, sean como un mentor de esa persona. Y la segunda, que gracias a las tecnologías y las redes sociales, que para mis padres y para muchos padres de las personas que están escuchando es el demonio en nuestro planeta, con las redes sociales tú puedes tener de amigos a gente muy exitosa. En este momento mi mejor amigo es Gary Di yo lo escucho todos los días, yo abro mi Instagram y él me habla, no lo tengo físicamente, él no sabe que yo existo, pero es mi mentor, es uno de mis amigos más cercanos. Entonces yo les recomiendo que en vez de seguir cuentas que no le aportan nada en estas redes sociales que nos quitan tiempo y nos mantienen adictos, sigan a las personas que ustedes quieran ser. Con eso tú puedes llenar de gente que te sube el ánimo todos los días, ya te sube el ánimo todos los días. Entonces cuando ustedes tengan la capacidad de crear su entorno, tienen que tener mucho cuidado si ponen un personaje negativo y un personaje que mira en chico, mira en pequeño, los va a contaminar. Es como una manzana podrida dentro de un cajón lleno de manzanas sanas. En algún momento todas se van a podrir. Entonces los entornos son muy, muy importantes. Pero lo que siempre se dice es que los entornos son importantes, Pero primero, antes de elegir tu entorno, cuidado con el entorno que tu familia te pasó, porque las familias son tóxicas, son muy tóxicas. Hermanos, papás, padrastros, tíos, tías, comentarios que llegan, abuelas son tóxicos. ¿No es que sean malos, no es que haya una maldad de por medio, sino que son mentalidades para un planeta o para un mundo que ya no existe, se entiende? Entonces uno tiene que tener cuidado, decir mira, yo quiero mucho a mi familia, pero son sus comentarios, son sus opiniones, yo voy a empezar a generar mis propios comentarios, mis propios pensamientos y eso se puede hacer a cualquier edad con Internet se puede.
Juan Pablo Duque · 33:35
Exactamente. Y también la parte de la familia, no solamente la toxicidad, sino la desconfianza. No sabes lo difícil que fue a los 10 años empezar a hacer vídeos porque pues a ellos les parecía raro, porque mi hijo se graba en su habitación con su cámara. Si, yo me imagino que en algún punto pensaron no, pues este man vende.
Iván Páez · 33:54
Fotos de sus pies, pero no tiene OnlyFans. Exacto.
Juan Pablo Duque · 33:59
Y para el podcast lo mismo, hablar con personas que no conozco, que son mayores que yo, pues a ellos les va a parecer muy raro a simple vista, pero si yo les explico el propósito, el fin con el que yo hago esas grabaciones y todo eso, pues ellos probable, y no sé si sean todos los casos y yo soy un afortunado porque ellos lo entendieron, pero pues no perdemos nada al final hablando con ellos, la comunicación también debe ser muy importante.
Iván Páez · 34:28
Te pongo mi ejemplo yo al final yo, la idea es hablar con tus padres y explicarles el propósito. Difícil que lo entiendan porque son otras generaciones. Hay que tener claro eso, o sea, las expectativas tienen que estar muy alineadas. Si tú quieres que tus padres te entiendan, la primera vez que tú hablas con ellos, hablándole de Tik Tok, no te van a entender. No te van a entender. Entonces tú tienes que entender y tener claro de que tu lenguaje no es el mismo de ellos, primero. Segundo, que ellos están llenos de responsabilidades y tú eres una de ellas. Entonces para ellos cada decisión tiene que pasar por mil filtros. Uno de ellos es que tú nunca tengas hambre y tú nunca pases las necesidades que yo pasé. Entonces si tú que no tienes ninguna responsabilidad, vas a hablar con ellos en tu lenguaje, no esperes que te entiendan. Si no te entienden, es tu culpa, es tu responsabilidad, llévatela, pero no los culpe a ellos porque no te están entendiendo. Segundo, tú no tienes que tener la aprobación de tus padres para probar cosas. Eso se llama crecer. Un niño no renuncia a caminar porque los primeros años se caen, los niños se caen y se caen y se caen hasta que aprenden a caminar y después corren la olimpiada y ganan medallas de oro. Aquí es lo mismo, entonces si tú quieres probar grabándote, grábate, si tus padres tienen preguntas, trata de armar un discurso para que ellos te entiendan y queden tranquilos. Entonces para mi caso, cuando yo le hablaba a mis padres de que yo estaba haciendo un producto para las bicicletas, se asustaban y me decían hijo, pero a ver se va a morir de hambre, hijo, piense en sus hijos, busques un trabajo. Y eso me afectaba porque yo quiero mucho mis padres, yo respeto mucho sus comentarios y sus consejos. Entonces lo que empezó a pasar en mi cabeza es que por más que yo le explicaba, no entendía. Entonces un día dije OK, yo les voy a decir a mis padres lo que ellos quieren escuchar, sin mentir, pero lo que quieren escuchar. ¿Entonces yo llegaba a la casa de mis padres, decía no, mira, sabes qué? Estoy pensando en tener un trabajo estable, que lo tenía, pero yo era mi jefe, mi empresa es la que a mí me da un trabajo estable, ¿No? Si es que tengo un trabajo estable, estoy pensando en comprarme una casa y ojalá algún día por un negocio para venderle cosas a los vecinos, o sea, en ningún momento mentí, ¿Cierto? Pero yo le dije a ellos lo que querían escuchar, ¿Para qué? Para que no me llenaran de más dudas ni miedos porque yo iba a seguir trabajando en lo que yo tenía decidido que era mi responsabilidad. ¿Las cosas que yo hago no lo afectan a ellos, entonces hay que tener mucho ojo con la aprobación del resto que nuestros primeros bullies, como se dice en español? Nuestros primeros ¿Como?
Juan Pablo Duque · 37:23
Matones.
Iván Páez · 37:23
Matones son nuestra familia, sobre todo en Latinoamérica que te llaman gordito, Mi gordito, mi gordita, ¿Cierto? Mi flaquito. Lo que estaba diciendo es que no hacen bullying y uno se acostumbra como latinoamericano, pero en realidad es sin maldad, pero te llenan de miedos, te llenan de cosas que finalmente tú dices chuta, parece que yo no soy bueno y se meten en tu subconsciente. Entonces hay que querer mucho la familia, uno no la elige, pero hay que tener cuidado con los mensajes que uno rescata de esos entornos porque al final del día son tus decisiones, son tuyas.
Juan Pablo Duque · 38:05
Oye Iván, para ir concluyendo un poco, ¿Cómo pueden encontrarte las personas en redes sociales?
Iván Páez · 38:11
Mira, yo genero contenido en todas las redes sociales, todos los formatos, en todos, todos me encuentran como Iván Páez Mora en todas las redes sociales, incluyendo TikTok que me costó un poco pero ya lo domino. Y ahora Clubhouse, que lo abrí hace una semana. ¿Y que es lo que se viene?
Juan Pablo Duque · 38:32
Clubhouse todavía no he querido entrar, estoy como un poco reazo, pero bueno, tal vez en estos días me aviente.
Iván Páez · 38:41
Es el futuro, es el futuro seguro.
Juan Pablo Duque · 38:44
Yo creo que este tema da para otra charla, pero bueno, de nuevo, muchas gracias por darte la vuelta por aquí, por esta gran charla. Y bueno, ya saben, me pueden encontrar en Instagram, que es la red social donde más activo estoy, como Juan Pablo Duque, con B larga al final. Soy Juan Pablo Duque Beltrán y nos vemos en la próxima. Chao.