EP039 Entrevista

No siempre puedes ser lo que quieres

con Carlos Portela

Carlos Portela en Inminente Podcast - No siempre puedes ser lo que quieres

Sobre Carlos Portela

Carlos Portela es un reconocido locutor y productor de audio, fundador de la productora Radio Bemba. Con más de 15 años en la industria, su carrera comenzó de forma inesperada tras ser publicista y descubrir su talento para la locución. Fue padre a los 17 años, lo que lo obligó a dejar su sueño de ser músico. Su historia es un testimonio de resiliencia, reinvención profesional y la búsqueda de la felicidad a través de la adaptación y el descubrimiento de talentos ocultos.

Locución comercial Producción de audio Emprendimiento Resiliencia Desarrollo de carrera

Sobre este episodio

No siempre puedes ser lo que quieres ser, pero eso no significa renunciar a tus sueños, sino adaptarlos y descubrir talentos ocultos en el camino. Esta es la lección central de Carlos Portela, locutor y fundador de la productora de audio Radio Bemba, en su conversación con Juan Pablo Duque. Portela narra cómo su sueño de ser músico fue truncado por la desaprobación de sus padres, lo que lo llevó a un período de incertidumbre. Inspirado por la 'parábola de los talentos', decidió explorar su habilidad para la escritura, lo que lo condujo a una exitosa pero agotadora carrera en publicidad. El punto de inflexión llegó cuando un cliente, insatisfecho con los locutores profesionales, le pidió a Carlos que grabara un comercial con su propia voz. Este evento accidental no solo le reveló un nuevo talento, sino que también le mostró un camino profesional más alineado con su felicidad. Con una decisión audaz, vendió su único auto, un Twingo, para comprar equipo y fundar su estudio de sonido, Radio Bemba, con el que ya lleva 15 años. Carlos, quien se acerca a los 45 años, reflexiona sobre cómo la vida ofrece constantes oportunidades para reinventarse, desmitificando la idea de que a los 30 'ya es tarde'. Su historia es un poderoso testimonio sobre la resiliencia, la importancia de escuchar la voz interior y el coraje para renunciar a un camino que ya no te sirve para construir uno nuevo, incluso desde cero.

💡 Puntos Clave

  • Reconoce que tus talentos pueden ser diferentes a tus sueños iniciales y no temas explorar esas nuevas habilidades.
  • Aceptar que un camino profesional no es para ti y tener el valor de renunciar es una forma de éxito, no de fracaso.
  • La vida te da la oportunidad de reinventarte sin importar tu edad; los 30 o 40 años no son el final del camino profesional.
  • El éxito es una combinación de talento, dedicación y una dosis de suerte; estar en el lugar correcto en el momento adecuado es crucial.
  • Escucha tu voz interior, ya que a menudo es más sabia y te guiará hacia el camino correcto para ti, incluso si es inesperado.

Algunos momentos del podcast

El Sueño Frustrado de Ser Músico

Carlos Portela comparte cómo su pasión por la música fue detenida por la desaprobación de sus padres al momento de elegir una carrera, un 'no rotundo' que lo dejó en una encrucijada a los 17 años.

La Parábola de los Talentos y el Camino a la Publicidad

Inspirado por la 'parábola de los talentos', Carlos buscó otras habilidades y descubrió su don para la escritura, lo que lo llevó a estudiar publicidad y, accidentalmente, a descubrir su potencial como locutor.

No Siempre Puedes Ser lo que Quieres Ser

Carlos reflexiona sobre la idea de que no siempre es posible alcanzar todos nuestros sueños, y la importancia de ser realistas sin renunciar a la búsqueda de la felicidad y la realización personal.

El Derecho a Renunciar y Empezar de Nuevo

Se discute la importancia de tener el derecho a equivocarse, renunciar a un camino que no te hace feliz y reinventarse a cualquier edad, desmitificando la presión de tener la vida resuelta a los 30.

El Salto al Vacío: Fundando una Productora de Sonido

Cansado de la industria publicitaria, Carlos vendió su auto para fundar su productora 'Radio Bemba'. Explica cómo aprendió a ser locutor imitando a otros y practicando constantemente hasta encontrar su propia voz.

Superando Crisis y el Mensaje Final

Carlos habla sobre cómo ha enfrentado crisis empresariales, incluyendo la pandemia, y la importancia de buscar soluciones en lugar de enfocarse en los problemas, concluyendo con un llamado a escuchar la voz interior.

Frases Destacadas

"Uno no debe renunciar a lo que realmente uno quiere, tiene que hacer una reflexión válida si el entorno te lo permite, si tienes muchas cosas en contra, porque a veces ponerse metas tan elevadas y de pronto tan lejanas pueden ejercer mucha presión sobre uno mismo, que te van a quitar la felicidad, que te van a quitar la paz."

— Carlos Portela

"La felicidad viene solamente a través de hacer lo que te mueve el corazón, eso creo yo."

— Carlos Portela

"Es importante saber que uno puede, tiene el derecho a renunciar y a decir 'mierda, la cagué, no es por acá'. No, pero es que llevas 10 años haciéndolo. Sí, pero ya no quiero hacerlo más."

— Carlos Portela

"La gente joven siente que a los 30 años ya se acabó la vida... ahora que estoy llegando a mis 45 años... digo changos, a los 28 años todavía era un pendejo... el camino es largo y hay tiempo. Siempre la vida te da el chance de volver a levantarte y volver a reinventarte."

— Carlos Portela

Temas

Carlos Portela siempre Inminente Podcast quieres desarrollo personal podcast en español

Preguntas Frecuentes

¿Qué hacer si mis padres no apoyan la carrera que quiero estudiar?

Carlos Portela sugiere tener el valor de explicarles que sus sueños no deben ser los tuyos. Aconseja buscar y desarrollar tus propios talentos, ya que la felicidad y el éxito provienen de hacer lo que te apasiona, no de cumplir las expectativas de otros.

¿Se necesita una voz bonita o un perfil específico para ser locutor?

No necesariamente. Carlos Portela explica que la industria actual valora más la naturalidad y la capacidad de transmitir emociones que una voz 'engolada' o perfecta. Con práctica y el coach adecuado, cualquiera puede aprender a usar su voz como un instrumento.

¿Es posible reinventarse profesionalmente después de los 30 o 40 años?

Absolutamente. Carlos, a sus 45 años, enfatiza que la vida es larga y siempre da la oportunidad de empezar de nuevo. Considera que la experiencia, el manejo de emociones y la resiliencia adquirida con los años son ventajas para iniciar nuevos proyectos.

¿Cómo puedo encontrar mi verdadero talento o propósito de vida?

Inspirado en la 'parábola de los talentos', Carlos Portela recomienda hacer un inventario honesto de tus habilidades, incluso las que parecen pequeñas. Aconseja escuchar esa 'vocecita interna' que a menudo sabe cuál es el camino correcto y estar abierto a que tu propósito se revele en lugares inesperados.

Transcripción Completa

Ver transcripción (5,888 palabras)

Juan Pablo Duque · 00:00

Bienvenido al lugar que te ayuda a ser tu mejor versión. Soy Juan Pablo Duque y el día de hoy estamos en Dos por Uno, la sección de mi podcast que trae personas para hacer del viaje de tu vida algo mejor. Hola y bienvenido a un nuevo episodio de mi Podcast. En esta ocasión estamos una semana más en la sección X y con un invitado muy especial. Carlos, ¿Cómo estás?

Carlos Portela · 00:26

¿Qué más Pablo? ¿Cómo te ha ido? Gracias por la invitación.

Juan Pablo Duque · 00:30

Gracias a ti por aceptarla. A mí me ha ido excelente esta semana. Bueno, ya te comentaba que ha sido bastante movida. Bueno, vamos a comenzar con toda Carlos, con esa pregunta. ¿Quién es Carlos Portela?

Carlos Portela · 00:47

¿Quién es Carlos portela? Yo soy un humano más en este planeta Tierra, un ciudadano más intentando hacer las cosas bien, intentando divertirme, intentando alcanzar metas y sueños. Eso soy yo. Realmente no soy tan diferente a la mayoría de las personas. Tengo una vida, me despierto todos los días con ganas de respirar y salir adelante y hacer cosas. Divertirme antes ante cualquier cosa.

Juan Pablo Duque · 01:23

Sí. Y bueno, la segunda parte me lleva un poquito a tu vida profesional y a lo que te dedicas y es que lo que eres hoy lo soñaste de niño. ¿Cómo fue tu proceso?

Carlos Portela · 01:40

Pues yo en este momento no me acuerdo que soñaba cuando era niño, que quería hacer. Creo que todos soñamos con conocer cosas fantásticas como astronauta o bombero, pero yo creo que más allá de querer apagar el fuego, yo lo que quería era manejar un camión grande y seguir jugando como cuando era niño. Soñé muchas cosas de niño, pero yo creo que cuando empecé a crecer, empecé a. Conocí la música como a los 16 años, a los 15 años conocí la música, me pusieron una guitarra en las manos y. Y eso para mí cambió la percepción del universo por completo. Cuando conocí la música, cuando empecé a tocar guitarra y empecé a cantar, sentí que había una manera de expresión muy profunda, había algo que me conectaba con la guitarra y tal vez en ese momento empecé a soñar con lo que quería hacer. De verdad soñaba con ser músico, soñaba con hacer música el resto de mis días. Pero después de eso, el día que llegó el momento de escoger carrera, como le pasa a mucha gente, los padres se le paran a uno y le dicen músico no vas a ser, Mira que los músicos no viven nada, ¿De qué vas a vivir? ¿Como así que músico? ¿Y fue como un no rotundo, como que qué quieres estudiar? ¿Música? No señor, yo no le voy a pagar música. ¿Entonces ahí como que me quedé pensando, bueno, y ahora qué changos voy a hacer? Sí, y es una pregunta muy difícil y más cuando uno está tan joven, cuando uno tiene dieciséis, diecisiete años, muchas veces tiene la más mínima idea de lo que quiere hacer el resto de sus días. ¿Y tuve como unos dos años, estuve como unos dos añOS muy cabezón preguntándome qué changos voy a hacer? Yo no sé en qué momento se me vino a la cabeza, yo no soy ni católico ni cristiano, pero tenía muy en la cabeza cuando era niño, en algún momento fui acólito, estudiaba en un colegio de curas y terminé detrás de los curas en las misas, pues nada, como rezando el rosario y pasándole las hostias y el vino a los curas para que hicieran la comunión, me vestía blanco y tocaba las campanas en la iglesia, era muy chistoso. Después terminé tomándome el vino y comiéndome las hostias y era bastante inquieto. Pero tal vez en muchas de esas misas que asistí se me quedó muy en la cabeza la parábola de los talentos, esa parábola que habla de el señor, hay un señor que le da unos talentos como a tres personas y cada uno de ellos hace cosas diferentes con sus talentos. Hay uno de esos que recibe los talentos y los entierra por miedo a perderlos, al momento de rendirle cuentas a su jefe le devuelve los talentos y si, yo no hice nada, simplemente los enteré, los guardé, aquí te los devuelvo. Hay otra persona que coge sus talentos y va y los apuesta y los juega y los pierde y cuando llega el momento de rendir cuentas dice me fui con mis talentos, los desperdicié, no logré nada, pero pues nada, por lo menos se jugó todas las fichas. Y el otro coge los talentos y los multiplica. ¿Y en algún momento en esa búsqueda de ideas de qué changos voy a hacer con mi vida, me acordé de esa parábola, dije bueno, yo debo venir con algún talento, listo, tengo talento para la música, cierto? No me dejan ser músico changos, ¿Que otro talento tengo? Yo me acuerdo mucho que en algún momento, yo soy padre, tengo un hijo de 27 años y tengo otro hijo de dos años y medio. Yo fui papá a los 17 años, cuando nació mi primer hijo, yo me metí a trabajar de una, terminar el colegio por la noche, eso fue un voltaje bastante rudo. Y me tocó dejar la guitarra a un lado, ya no tenía tiempo para sentarme. Todos los días yo me sentaba con la guitarra y le daba y le daba y le daba todos los días estudiaba dos, tres, cuatro, cinco horas y realmente iba muy bien. Yo creo que yo hubiera podido ser un gran guitarrista, ya soy un guitarrista y amateur, pero pues bueno, hubiera podido ser un gran guitarrista. Yo tuve que colgar la guitarra, dejarla a un lado y cuando colgué la guitarra me hizo mucha falta esa conexión con algo en el interior mío, esa forma de descargar la rabia, la frustración que encontraba con la guitarra. La guitarra me ayudaba muchísimo a sacar muchas cosas de adentro. Cuando cuelgo la guitarra, porque tengo que trabajar para contar leche y pañales, empiezo a buscar otras cosas y encuentro en la escritura otro desfogue. Entonces empiezo a escribir poesía, me gustaba leer mucho, leía cuentos, novelas y demás, leía bastante. Y empiezo a escribir y encuentro en la escritura también una forma de desfogue y una conexión con mi ser, con algo interior mío bastante fuerte. Y yo le leía a mis amigos, compañeros de colegio y a la gente le gustaba lo que leía, la gente le encantaba lo que yo escribía. ¿Y cuando estaba en esa búsqueda dije bueno, qué otro talento tengo? ¿Y empecé a buscar y busque y busque hasta que dije yo soy bueno escribiendo, me gusta escribir, cierto? Y por allá en unas vacaciones, cuando había salido del colegio, yo me fui para Cali, terminé por allá quedándome en una casa, conocí unos profesores de la facultad de Publicidad de la Universidad del Valle, yo era chino, tenía dieciocho, diecinueve años en ese momento. Y en una comida, en una cena en esa casa estaba como un profesor de comunicación, un diseñador gráfico, la decana de la facultad de Publicidad. Y yo empecé a abrir conversaciones y en algún momento le pregunté a alguien, bueno, ¿Qué se necesita para ser buen publicista? Y me dijeron, si eres bueno escribiendo, podrías ser buen publicista. Y yo ve, yo soy bueno escribiendo, yo tengo onda para esto. Y le dije a mi padre, quiero estudiar publicidad, eso sí te lo pago. Bueno, antes había pensado en ser agrónomo, pero no me quisieron pagar agronomía. Bueno, igual no creo que hubiera sido un camino errado. Y me escribió a una facultad de publicidad pensando en ser redactor publicitario. Y comencé por ahí. Comencé por ahí y me volví muy bueno haciéndolo. Realmente tuve una carrera como creativo bastante buena. Me fue muy bien en los años que ejercí como creativo, que fueron como unos ocho años. Pero estando como creativo pasó algo que me empezó a llevar hacia la producción de audio y hacia la locución que no esperaba. Cuando yo escribía cuñas, cuando yo presentaba las campañas, yo solía como interpretar absolutamente todo como me lo imaginaba en la cabeza. Entonces, si yo escribía una cuña, entonces yo la actuaba. ¿Iba a presentar la cuña y decía bueno, en esta cuña vamos a escuchar un señor que dice, hola, cómo estás? Y tal Y hijo mío, ¿Qué está pasando? Entonces yo actuaba las cuñas de pe a pagar. Parecía un payaso, pero los clientes se reían. Siempre me iba muy bien presentando por esas interpretaciones que yo hacía y me aprobaban las campañas y demás. Y me encantaba ir a los estudios de grabación a dirigir a los locutores y estar detrás y escuchar. Y yo no los dirigía y súbele, hazlo de esta manera, interprétalo de esta forma. Bueno, me divertía muchísimo en los estudios de grabación. Y un día le vendí unas cuñas a un cliente y le encantaron. No, portela probada las cuñas, vaya, grábelas. Y yo fui y las grabé con locutores de muy buen nivel. Cuando presenté las cuñas grabadas, el cliente me dice, no, no, no, es que no me gusta, no me gusta el locutor, no, grábalas de nuevo. Fui, me cambiaron los locutores, las grabamos de nuevo, las volví a presentar y el cliente me dice, ¿Sabe qué pasa por tela, es que a mí me gusta, es como usted las cuenta, ¿Por qué no a usted? Y las graba con su voz, a ver qué onda. Y fui la primera vez detrás del micrófono. Fui, las grabé, quedaron buenas, pese al poco nivel que tenía en ese momento como locutor, quedaron buenas. Y el cliente dijo, esas son las uñas que yo quería, aprobada, sácalas al aire. Y después me las pagaron. Me llegó un cheque y yo dije, wow, esto está sabroso. Me demoré cinco minutos grabando versus todo lo que me demoré escribiendo las cuñas y recibo este cheque, bueno yo creo que este puede ser un buen camino y me empecé a interesar por ese lado, me empecé a interesar en la locución, empecé como a meterme en cosas, me iba bien, a veces no tanto.

Juan Pablo Duque · 11:14

Antes de continuar con los inicios de tu camino en la locución, no me gustaría continuar sin hacerte esa pregunta y es que cuando tus papás te dijeron que no te pagaban la carrera de músico, ¿Tú crees que eso afecta mucho la vida de las personas? ¿Y cómo crees que podrían enfrentarlo las personas que están pasando por ese momento y dicen es que yo solo quiero ser músico o lo que quieran ser?

Carlos Portela · 11:41

Pues yo ayer hacía una reflexión acerca de eso. Hace una reflexión acerca de la pregunta será que uno sí puede ser todo lo que uno sueña, o sea, yo soy capaz de decirle a alguien de quince, veinte años, dieciséis años, tú puedes ser lo que tú desees ser, lo que tú sueñas. Tal vez no, tal vez no, porque no siempre puede ser lo que quieres ser. ¿Por qué? Porque no sé, yo puedo, yo quisiera ser el mejor basquetbolista del mundo, pero si solamente mido 1 metro con 50, no tiene mucho sentido. Quiero ser el cirujano vascular más duro del universo. Claro, con esfuerzo lo puedes hacer, pero ¿Tienes los recursos para estudiar la carrera? ¿Tienes la habilidad para hacerlo? ¿Tienes que trabajar y estudiar al mismo tiempo? Si tienes que trabajar 8 horas al día y después salir a una universidad, ¿Será que sí lo puede ser? Hay un montón de cosas externas. Quiero ser el mejor guitarrista del planeta. ¿Sí, pero no tienes oído para hacerlo o si lo tienes? Hay un montón de preguntas que uno se debe hacer, pero yo creo que uno debería siempre, o sea, uno no debe renunciar a lo que realmente uno quiere, tiene que hacer una reflexión válida si el entorno te lo permite, si tienes muchas cosas en contra, porque a veces ponerse metas tan elevadas y de pronto tan lejanas pueden ejercer mucha presión sobre uno mismo, que te van a quitar la felicidad, que te van a quitar la paz, y si de pronto estás tan empeñado en hacer algo y fracasas, el El fracaso es parte del éxito, el fracaso es parte del camino, uno tiene que estar preparado para fracasar, pero uno también tiene que estar preparado para reconocer que escogió el camino que no era. Y hay un momento en mi carrera, por ejemplo, que fue muy así cuando me empezó a ir bien con la publicidad. Y el medio de la publicidad es un medio bastante difícil, donde el sacrificio que hay que hacer es muy alto para los resultados. Hay gente que es feliz trasnochando en las agencias de publicidad, pero, pero, pero a veces, lo que te digo, el camino es muy tortuoso. Y después de llevar como 8 años, yo empecé a trabajar en una agencia y me fue muy bien, pero era muy duro trabajar, o sea, los horarios eran extremos, tenía que trasnochar un montón. Y yo decía, no, no, no, no, no, yo no quiero esto para mi vida, tengo que irme para otro lado. Y buscaba otra agencia de publicidad. Esta agencia es chévere, es más grande, tengo diferentes cuentas, me tratan mejor. Sí. Y después volv. Ritmo del trabajo, decía, changos, no tienen que estar en otro lado. La agencia ideal. Y así estuve 8 años de agencia en agencia, buscando ese paraíso de la publicidad. Yo disfrutaba mucho escribir, disfrutaba mucho el proceso creativo, pero la trasnochada. Y habían cosas creo que este no es el camino, esto no es lo que quiero. Y a veces reconocer que ese camino que uno escogió no es el que de verdad uno desea para su vida, no es tan fácil. Y ahí fue cuando dije, ¿Qué voy a hacer? No puedo seguir en este camino, tengo que tomar una decisión. Y empecé a buscar ideas y volví a pensar en los talentos. ¿Y qué talento tengo yo? Guau. La locución. Talento que nunca, No había descubierto sino hasta los veintitantos años. La locución. La locución. La música. Me gustan los estudios de sonido, a mí me gusta la música. Yo podría ser un buen productor, podría tener un estudio de sonido. Y. Y me lancé y comencé un camino profesional, otra carrera profesional que fue productor de sonido. Y ya llevo 15 años en esa vuelta. ¿Pero volviendo al tema, uno debería, Cuando los papás le dicen a uno, usted no va a estudiar eso? Uno debería tener los cojones de parársele a los padres y decirle, hey, padre, espérate, no pretendas que tus sueños se conviertan en mis sueños. Porque muchas veces pasa eso. ¿Tú qué eres? No, yo soy abogado, porque vengo de una familia de abogados. Ahí no estás viviendo tu vida, estás viviendo la vida de otro. Lo que quiso tu padre que fueras. Y yo creo, y lo digo como padre, también uno debería pensar en sus hijos, en buscar en ellos esos talentos y ayudarlos a ellos a desarrollar sus talentos y apoyarlos en eso porque el dinero y la fama no lo da cierta carrera o X camino si tú quieres, si realmente tú eres bueno en lo que haces puede ser pastelero, puede ser youtuber, puede ser gamer, puede ser abogado, puede ser músico, puede ser locutor, realmente el dinero viene con el esfuerzo, la dedicación, pero la felicidad viene solamente a través de de hacer lo que te mueve el corazón, eso creo yo.

Juan Pablo Duque · 16:52

Exactamente. También me gustaría añadir algo y es que a ver, a veces nos nos enganchamos con las ideas que tenemos en mente, o sea, en el camino que yo he recorrido he querido hacer muchas cosas antes de empezar a crear contenido digital quería ser arquitecto porque me gustaban los legos y al final dije no, no me gusta porque me gustó más por el camino del creador del contenido y si me pasa el día de mañana ¿Que quiero ser? Quiero dejar de ser creador de contenido y me quiero dedicar a ser empresario ya pues está bien. Además todo eso, todos esos caminos que ya hemos recorrido los podemos aplicar de cierta manera en los caminos nuevos, si yo voy a ser empresario el día de mañana, las habilidades que adquirí siendo creador de contenido y jugando con los legos me van a ayudar, entonces tampoco deberíamos casarnos con una sola cosa y más en estas etapas que tenemos como mucha curiosidad o más bien.

Carlos Portela · 17:55

Si, en eso tiene razón, todo lo que uno hace suma, todo lo que uno hace en la vida va sumando y tienes toda razón en lo que dices, es importante saber que uno puede, tiene el derecho a renunciar y a decir mierda, la cagué, no es por acá, No, pero es que llevas 10 años haciéndolo, sí, pero ya no quiero hacerlo más ¿Y qué quiere ser ahora? No, pues yo quiero hacer ají. Sí por ejemplo yo tengo ese sueño, yo quiero en algún momento de mi vida quiero dedicarme a hacer ají porque me encanta el ají, me encanta estar en la cocina picando ajís de diferentes formas y mezclándolos con una cosa, con la otra y me pico y es como si estuviera comiendo ácidos, es una cosa alucinante para mí comer ají ¿Y por qué no puedo renunciar en algún momento y decir oiga, me cansé de esto, creo que mi felicidad ahora va a estar haciendo ajís y vendiéndole a la gente que hace empanadas? ¿Por qué no? ¿Y quien dice que haciendo aquí no me puedo volver multimillonario o hacer dinero? Todo el mundo puede. Tiene derecho a equivocarse y a renunciar y a volver a empezar. Y la vida, sin importar la edad que tengas, te da la oportunidad de volver a comenzar. Algo le pasa. Yo siempre he pensado que la gente joven siente que a los 30 años ya se acabó la vida y que ya uno a los 30 años está muy viejo. Y me pasa hace unos días estaba conversando con la novia de un ingeniero que trabaja conmigo acá. Me decía porte, es que ya voy a cumplir 30 años y no he hecho nada, no tengo nada, vivo en arriendo, no tengo crisis. Yo pero marica, tienes 30 años, eso no es nada. Seguramente yo a los 28 años estaba en la misma situación. Pero ahora que estoy llegando a mis 45 años que literalmente puedo estar a mitad de camino y miro hacia atrás, digo changos, a los 28 años todavía era un pendejo, a los 30 años todavía tenía mucho por aprender. Y hoy a los 45 años siento que tengo mucha energía todavía y más creatividad y. Y ya uno maneja sus emociones y ya uno ha fracasado y ya uno se ha levantado varias veces. Y lo que le digo a la gente joven es fresco, que el camino es largo y hay tiempo. Siempre la vida te da el chance de volver a levantarte y volver a reinventarte y poder escoger el camino que se te dé la regalada gana. Y ser exitoso en lo que escojas.

Juan Pablo Duque · 20:25

Exactamente. Pero también ahí hay que leer la letra chiquita porque, o sea, las oportunidades pueden pasar como un tren, tan veloces como un tren. Y es decisión de nosotros si nos subimos ahí o no. Ahorita mismo yo puedo tener mil y una oportunidades que no vea porque estoy enfocado en esto. Sí, bueno. Y no es que esté mal estar enfocado, pero. Pero el punto es que si queremos un cambio, hay que generarlo. Tampoco es que llega por arte de magia. Y aunque puede llegar, sí, pero usualmente no llega por arte magia y así la oportunidad de la vida y te volviste millonario y de un día para otro.

Carlos Portela · 21:08

Claro. Hay una cosa importante en lo que dices y es que. Bueno, hay una cosa y es que el éxito depende, para mí depende de dos factores. Uno, el talento tener talento para algo y bueno, lo que tú dices, ser enfocado y ser dedicado y otro la suerte, estar en el momento, a la hora, en el lugar indicado para que las cosas se te den. Yo puedo ser el locutor más famoso, más valioso. Yo conozco mucha gente con mucho talento para la locución, con unas voces súper poderosas y no logran despegar. ¿Por qué? No sé, tal vez no tienen o los contactos o no los escuchó la persona indicada para decir venga, yo quiero la voz de este man. Entonces el talento, el esfuerzo son importantes, la dedicación son importantes, la pasión es importante, pero con una dosis de suerte las cosas pueden cambiar y te conviertes en la persona exitosa, en la persona que tiene 500 mil seguidores, en la persona que puede monetizar su podcast en si es un poco de suerte y es otro poco de talento.

Juan Pablo Duque · 22:19

Exactamente, si no hay. Y también resaltó mucho lo de los contactos porque son como un puente en el camino, o sea son una. Son de gran ayuda. Yo, mi pipod que sería muy difícil de mantener sin contactos, al final el programa es con invitados. Bueno y ahorita sí, volviendo a la parte de la locución, nos habíamos quedado que estabas empezando a dar tus primeros tiritos en ese mundo, cuéntanos un poco más.

Carlos Portela · 22:55

Bueno, nada, me encantaba lo de la locución, a veces me iba bien, me invitaban a veces acá si no me iba tan bien, llegó un momento, llegó mal. Mi carrera profesional tiene un momento de quiebre y es cuando empiezo a cansarme de la publicidad, del mundo, de la forma en que. Si, el mercado básicamente es un mercado muy duro, se trasnochó un montón, yo decía yo no, yo no puedo seguir trasnochando de esta manera. Entonces ahí dije. Y dije bueno, tengo que buscar un camino en el que sea feliz, en el que pueda ser feliz. Y dije voy a montar un estudio de sonido, voy a volverme productor de audio y me voy a dedicar a producir cuñas, a hacer músicas originales para publicidad. Digamos que aproveché todo el conocimiento que tenía de publicidad y del mercado para montar una productora de sonido enfocada en publicidad. Y fue un gran salto al vacío. Fue un gran salto al vacío, creo que es una de las decisiones con más adrenalina que toma en mi vida y es como quemar toda esa nada, todo ese proceso como creativo. Yo tenía un Twingo, era lo único que tenía, un Twingo. Yo vendí el Twingo y con lo que me dieron por el carro, compré lo que alcancé en equipos y micrófonos y arranqué a producir. Ya llevo 14 años con Radio Bemba, se llama mi productora. Llevo 14 años. Ha sido un camino con cosas muy buenas, con momentos difíciles y demás. Pero ahí comencé a producir. Empecé a producir, a producir. Luego yo trabajaba con muchos locutores. Siempre he invitado a muchos locutores a mi estudio a grabar cosas, diferentes proyectos y empecé a aprender de ellos también. Pero yo creo que la forma en que más aprendí a hacer locución fue imitando locutores. Yo no sé si de pronto estaba viendo algún documental en History Channel y escuchaba al narrador, yo decía wow, qué nota. En 1943, la guerra de Vietnam había estallado. Estaba en su peor momento, no sé. Y empezaba como a imitarlos, imitarlos solo por History Channel. Empezaba a imitar todas las voces que me gustaban cuando iban en el carro y escuchaban la radio, promociones de Frutiño, de la marca que fuera. Entonces empezaba a imitarlos, intentaba que me sonara exactamente igual. Y ahí me fui volviendo bueno. Después empecé a meterme de sapo en todo. En cuanto casting había entonces, ¿Que? ¿Un casting más de cuatro locutores? Yo siempre mandaba mi voz de quinto locutor. Siempre al quinto locutor. Siempre el locutor por tener aquí un favor, ¿Qué tal? ¿No tengo locutores? ¿Lo puedo grabar con mi voz? Bueno, grábalo con tu voz. Y empecé a practicar un montón, un montón, hasta que le empecé a pegar al marrano. Empecé a ganarme castings. Y empezaron a pasar cosas, Empezaron a pasar cosas. Amigos creativos que les gustaba lo que yo hacía, me proponían y me vendían. Venga, es la voz de Portela, funciona bien. Y me fui volviendo bueno, me fui volviendo bueno. Me fui volviendo muy versátil en la locución. Poder hacer voces profundas y narrar cosas así, o narrar cosas súper promocionales así, mira, ven, es momento de salir adelante. Bueno, no sé. Empecé a volverme bueno de verdad en eso. Y mi carrera como locutor despegó y lo disfruto muchísimo, muchísimo, muchísimo. Hay algo que yo creo que mi papá no se dio cuenta cuando lo hizo, pero yo creo que mi papá me ayudó mucho a volverme locutor. ¿Estando muy pequeño, cuando estaba, tendría que, once, doce años? Estaba comenzando el bachillerato y mi padre nos llevaba todos los días al colegio. Y él tenía un librito que se llama El vendedor más grande del mundo. Es un libro de esos muy motivacionales que contienen las claves del éxito para ser el vendedor más grande del mundo. Y el libro tiene una metodología muy chévere, que es la historia supuestamente de un vendedor de lámparas de aceite que conoce a otro man que tiene nueve papiros. Y esos nueve papiros contienen los secretos del éxito. Pero tienes que leer cada papiro todos los días en voz alta durante un mes. Entonces mi papá, mientras calentaba el Renault 4, el hombre decía, bueno, vamos a leer el capítulo, el pergamino número uno. Vamos, Carlos Andrés, lea el pergamino número uno. Yo empezaba a leer, papá, no, pero lea duro, pero vocalice, pero interprete, hágalo saludar este día con amor en mi corazón. ¿Pero como lo haré? Y él me ponía, nos ponía en esa tarea de vocalizar, de interpretar, de transmitir. Y creo que ese ha sido gran parte de mi éxito, saber transmitir con lo que yo, con mi voz, transmitir emociones. Y yo a mi papá creo que alguna vez se lo dije. Le dije, padre, gracias por ponerme a leer. Porque aparte, aparte de tener mensajes bonitos, como eso que te decía, saludar este día con amor en mi corazón, un capítulo que hablaba solamente de eso, había otro que decía, esto pasará, también el éxito pasará, las cosas malas pasarán. Aparte de tener mensajes bonitos, él me enseñó a interpretar con mi voz, usar mi voz como un instrumento para transmitir cosas valiosas. Y creo que parte de mi éxito radica en eso. Y bueno, lo que te digo, ya me volví bueno en lo que hago. Y bueno, la gente me llama, me siguen llamando y ahí, y ahí voy. Realmente disfruto muchísimo de la locución. Disfruto muchísimo de la locución. Creo que fue una buena decisión haberme vuelto productor y que. Pero te juro, yo en la vida pensé que fuera a terminar como locutor.

Juan Pablo Duque · 28:57

Sí. Oye, aquí tengo una pregunta muy grande, y es que dentro de ese proceso de volverte un mejor locutor, ¿Tomaste algún curso o solamente a punta de experiencia y ver cómo la hacían los otros o cómo fue.

Carlos Portela · 29:14

Apuntar experiencias y ver cómo lo hacían los otros? Aprendí muchísimo y este es el momento que todavía lo sigo haciendo. Pero en algún momento dije bueno, ¿Cómo me vuelvo mejor locutor? Tomé clases de canto, tomé unas clases de canto y aprendí a respirar, a manejar mi diafragma, a manejar los resonadores, a hacer voz de pecho, voz de cabeza. Bueno, un montón de cosas que me ayudaron muchísimo a ser mucho más pro en lo que hago. Tal vez el oído musical también me ayudó muchísimo. Me ha ayudado mucho porque me sirve un montón para tener buen oído. Ayuda un montón. Hay academias de locución, hay gente que lo hace muy bien. Y yo siempre he pensado que todo el mundo puede aprender a locutar. Tú no necesitas tener una voz supremamente hermosa para ser buen locutor. Porque la voz es un instrumento y uno puede aprender a manejarlo, lo puede aprender a manejar con el coach indicado, con el talento, con el profesor adecuado. Uno se puede volver un buen locutor, puede aprender a hacerlo.

Juan Pablo Duque · 30:27

Y justamente te quería preguntar eso, ¿Se necesita un perfil específico para ser locutor?

Carlos Portela · 30:38

¿No creo, sabes? Creo que en este momento hay voces de toda clase y hay mercado para todas las voces. No sé si de pronto tú te pones a escuchar History Channel y escuchas, no sé, las voces que doblan el precio de la historia. Por ejemplo, si escuchas la voz de Chon Quin es una voz que tú dices pues no es una voz educada, no es una voz muy bonita ni nada. Pero el man sabe hacerlo, el man es bueno haciéndolo y no necesita tener una voz súper profunda.

Juan Pablo Duque · 31:16

Hermano.

Carlos Portela · 31:18

Hace un tiempo, hace unos años las voces engoladas y todo el mundo en la radio hablaba Así son las 2 de la tarde y vamos adelante con la música. Tan tan. Y el capi te habla, el Capi. Eran voces engoladas, que gente hablaba así. Pero ahora la gente de un momento a otro esas voces perdieron relevancia y a la gente le gusta que las locuciones suenen mucho más naturales. Entonces hay campo para todo el mundo. Puede ser uno con una voz muy fea puede terminar siendo un locutor de doblaje de series animadas muy pro. Uno puede estudiar para lo que sea. Pero no necesitas un perfil. Un perfil yo creo que es como que te guste y disfrutarlo. Tener buen oído, sí, para poder escuchar lo que la gente quiere escuchar. Y pero creo que lo más importante es poder transmitir y creo que eso sí es clave. Si tienes el poder de transmitir, de conectarte con las personas, de hablarles al oído, de hablarles al corazón, de llegar al corazón de las personas con lo que dices tienes más chance del éxito, creo yo.

Juan Pablo Duque · 32:24

Sí. Oye y también otra cosa que me gustaría tocar es la parte de tu productora. Alguna vez no, en algún momento de crisis no dijiste no, ¿Por qué? Porque hice esto, me quiero salir o quiero tener un trabajo, un empleo.

Carlos Portela · 32:43

Sí, sí, claro, claro. Los primeros años fueron durísimos, pero como yo quemé todas las naves atrás entonces no había por dónde devolverme, entonces como que changos, no hay nada más que hacer sino seguir hacia adelante. Siempre he sido muy aguerrido, entonces como que. Y siempre he sido también muy optimista, por naturaleza soy optimista, digo, algo bueno tiene que pasar de algún lado. Hay un dicho que me decía una amiga a veces cuando no tenía ni para pagar la nómina o que me colgué con los bancos, entonces le debía todas las tarjetas de crédito, o sea, yo pasaba por un banco y cualquier banco me tiraban la puerta en la cara y sí, hola, no, vete de aquí, me odiaban los bancos. Pasé por momentos muy difíciles, años duros y lo que te digo, siempre he sido optimista por naturaleza y siempre era como que nada, algo bueno pasará, tengo que seguir adelante y he logrado salir adelante de crisis muy, muy duras. Pero sí, por ejemplo, en este momento, en este instante, con todo lo que pasó el año pasado con la pandemia también, o sea, he tenido momentos que digo, fue mal, ¿Qué hago? ¿Cierro? Voy a cerrar esto, ¿Que hago? Han pasado cosas que me están obligando a pensar de otra manera, el mercado ha cambiado, no sea para nadie es secreto que la pandemia afectó miles de negocios, cientos de negocios, hay gente que se ha quebrado, tengo amigos, colegas que han tenido que cerrar sus estudios, vender todo. Sí que la están pasando mal. Yo no la estoy pasando tan bien en este momento, pero todos los momentos de crisis te atraen algo bueno, estoy mirando qué hago, si esto no está funcionando, por dónde cojo, a qué me dedico ahora, el año pasado en medio de todo ese vacío, esa falta de trabajo y de oportunidades, empecé a hacer podcasting, empecé a investigar, empecé a estudiar y estoy generando contenido y siento que por ahí hay una luz, hay un camino, tengo un montón de cosas, una infraestructura muy chévere, tengo que ver cómo les hago provecho a las cosas, pero si he sentido, he tenido ganas de. Y a veces uno se siente derrotado, hay días que. Y eso está bien también. Está bien porque no todo es bonito, o sea, las cosas buenas pasan, las cosas malas también pasan. Uno tiene que estar preparado para eso.

Juan Pablo Duque · 35:12

Exactamente. Bueno, y también me quedo mucho con. Con la parte que mencionas de como le hago para no cerrar esto y para mantenerme. Sí, y buscar soluciones en lugar de solamente ver los problemas, porque muchas veces, y nadie está exento de esto, muchas veces solo vemos la peor situación que puede ocurrir y hacia ella vamos, ¿No?

Carlos Portela · 35:38

Sí, es cierto.

Juan Pablo Duque · 35:40

Entonces, bueno, tratar de buscar las soluciones en todo momento es clave. Y bueno, antes de concluir, ¿Te gustaría añadir un mensaje final?

Carlos Portela · 35:52

Dime, dime.

Juan Pablo Duque · 35:52

Antes de concluir, ¿Te gustaría añadir un mensaje final?

Carlos Portela · 36:00

Sí, sí, sí. Bueno, a todas aquellas personas que están buscando su camino, quiero decirles que sean conscientes de lo que decía hace un rato. Uno no siempre puede ser lo que quiere ser, pero tampoco uno puede renunciar a lo que realmente quiere hacer. Hay que medir las cosas, hay que saber en dónde están, en dónde están las oportunidades, hay que saber para qué somos buenos, hay que saber qué talentos tenemos adentro y dejarse guiar por el instinto. Normalmente uno siempre tiene una voz adentro que es más sabia que uno, uno tiene un ser adentro que es más sabio que uno, y si uno logra escucharlo y hacerle caso a esa vocecita interna que sabe bien por dónde es el camino, uno va a encontrar el camino, uno lo va a encontrar y la va a lograr.

Juan Pablo Duque · 36:54

Qué gran reflexión final. ¿Cómo te pueden encontrar las personas en redes sociales?

Carlos Portela · 37:02

Bueno, mi perfil de locutores es Portela MW, en Instagram y en TikTok también. Y nada, por ahí. Por ahí está Radio Bemba, por ejemplo. La página de Radio Bemba es radiobemba. Com. Co, Mi página de locutores Portela. COM. Co. Portela. COM.

Juan Pablo Duque · 37:24

Co.

Carlos Portela · 37:25

Y nada, por ahí van a encontrar contenido y cosas que hago y bueno, chévere que me visiten.

Juan Pablo Duque · 37:32

Perfecto. Bueno, qué buena charla. Gracias por este episodio y de nuevo gracias por aceptar la invitación, por darte la vuelta por aquí. Y bueno, les recuerdo, me pueden encontrar en Instagram como Juan Pablo Duque, con B larga al final. Soy Juan Pablo Duque Beltrán y nos vemos en la próxima. Chao.

Carlos Portela · 37:51

Chao.

Episodios Similares