Juan Pablo Duque · 00:00
Hola y bienvenido a un nuevo episodio de mi podcast Una semana más estamos en Inminente y con un gran invitado, de verdad es un invitado muy especial. Y Mario, ¿Cómo estás?
Mario Filio · 00:10
¿Cómo estás Juan Pablo? Muy bien, aquí en Ciudad de México con mucha lluvia.
Juan Pablo Duque · 00:16
Bueno, como te decía ya pues muy contento de grabar hoy contigo Y pues nada, vamos a comenzar fuertes con esta pregunta. ¿Quién es Mario Filio?
Mario Filio · 00:27
Pues es amplia la pregunta porque fíjate que antes que nada sigo siendo niño, Juan Pablo. Yo sigo disfrutando como niño porque creo que cuando pierdes eso se va la materia prima con la que puedes trabajar en la actuación, en la interpretación. Entonces como niño digo, de pronto si me llegan las crisis de adulto que tiene que llegar con la edad, pero procuro, procuro mantenerme atento, curioso, procuro mantenerme aprendiendo, procuro mantenerme divirtiéndome, ¿Sabes? Me choca hacer cosas que no me diviertan. ¿Yo creo que a todos, no? A todos nos pasa.
Juan Pablo Duque · 01:07
Exactamente.
Mario Filio · 01:08
Y todo lo demás viene por añadidura. Cuando te diviertes haciendo algo seguro lo vas a hacer bien. Claro.
Juan Pablo Duque · 01:16
Y bueno, eso que me comentas pues, y toda esa experiencia y esa claridad de quién es Mario Filio seguramente no llegó por arte de magia ni de un día para otro. Y esto me lleva a lo siguiente. Lo que eres hoy lo soñaste de niño, ¿Cómo fue tu proceso?
Mario Filio · 01:32
No, fíjate que aprendí, yo soy hijo de un actor y toda la familia de mi mamá también son actores y el actor es como el gitano, como el vagabundo. Si hoy hay para comer estoy feliz y si no me lo procuro. Entonces se piensa poco en el futuro. Para serte honesto, el actor vive, o el actor de la época de mis padres y mis abuelos vivía al día, al día, al día, al día. Hoy estábamos felices porque habíamos conseguido para comer. Y entonces eso, sin que siga siendo mi filosofía, porque también hay que prever un poco, me ha enseñado a pues no imaginar más allá, simplemente hay una garantía en que el futuro va a ser bueno si haces bien el presente. No creo en la magia, ni en la suerte, ni en el destino. Tú trabaja día a día, cree en Dios, trata de llevarla bien con los demás, que de pronto es difícil y lo demás vendrá solito, Juan Pablo.
Juan Pablo Duque · 02:34
Y bueno, también eso que me comentas pues vino de tu contexto familiar y pues te quería preguntar también, ¿Crees que eso, o sea, ¿Crees que evitar nuestro contexto familiar y lo que nos rodea es muy grave porque a lo mejor y muchos jóvenes, la mayoría de la audiencia de este podcast son jóvenes y muchos piensan que sus papás les dicen o lo que ellos ven por ahí está mal, pues a lo mejor y.
Mario Filio · 03:05
No, la ley de la vida es esa, siempre cuando cuestionamos a los adultos y sabes qué hacemos? Yo lo hice sin duda subestimamos a los adultos y un día me dijo la abuela cuando tú vas por la leche yo ya traigo rodando los quesos, o sea cuando creemos y subestimamos que nuestros papás son lentos, son tontos, son ellos ya fueron y vinieron el camino que estamos haciendo y saben perfectamente. Entonces sí creo que muchas veces nos desesperamos y yo siempre recomiendo que la influencia familiar para bien o para mal la usemos, ya sea que quieras copiar lo que viste en casa o no, eso también es una decisión, o sea si dices yo vi que en casa esto no me gustaba pues no lo repito, luego escucho de pronto en los psicólogos que dicen que repetimos estereotipos y se repiten pues muchas cosas con el material, con la información genética y con las costumbres, lo aprendido y a veces hasta de la gente que no conocimos, Juan Pablo, de los antecesores o de los abuelos o de los que no conocimos y de pronto coincidimos en muchas actitudes. Entonces la herencia genética es innegable, no la podemos evitar, pero pues ya cuando alguien tiene decisión y dice mira yo ya vi que en mi casa la jugada fue así, voy a tomar de ahí lo que me sirve. Una cosa que sí te digo es que yo jamás, jamás me imaginé que yo iba a trabajar, a vivir de lo que en mi casa era el día a día, voces, personajes, entrevistas, radio, televisión, cine, esas cosas que hacían mi padre, mis abuelos, mis primos, mis hermanos y cuando de pronto me di cuenta que ese es hoy en día mi trabajo, creo que mi padre no nos heredó más que deudas, pero esta es la herencia más grande que puedo tener, repito mucho de lo que él hacía y no sólo eso, cuando lo estoy haciendo me figuro que soy él, me oigo y digo esto me suena. Entonces esta etapa en la que no queremos saber de nuestros padres es muy lógica y es una consecuencia de crecer, pero los años son maravillosos, los años son maravillosos, y al cabo del tiempo dices demonios, tenía razón mi jefe o mi madre.
Juan Pablo Duque · 05:39
Y también tenemos muchos para, bueno, es un poco raro que yo lo diga porque tengo 16 años, pero algo que sí he aprendido es que tenemos mucho tiempo para reflexionar y darnos cuenta de.
Mario Filio · 05:52
Muchas cosas y para equivocarte, mucha gente se frustra con la primera equivocación. Oye, hace muchos años hice una película que se llamó La familia del futuro o Meet the Robinson, y recuerdo que ahí es la historia de Walt Disney y ahí él habla de celebrar cada vez que intentas hacer algo y te equivocas, porque si te equivocas en algo es porque intentaste hacer algo, ¿No? Y lo que aprendes cuando te equivocas, pues es valioso. Esto suena de repente, como decimos en México, como a choro de papá. Choro es como este rollo que dices, ay, otra vez me lo va a decir, otra vez, otra vez, otra vez me repite, ¿No? Como suena choro de abuelita o de papá. Pero está padre la película, a mí me gusta mucho porque sí te hace ver que los que no se atreven no van a aprender nada. ¿Un día me dijo un amigo, es que no tengo trabajo, y por qué no haces esto y lo otro? No, porque no conozco a nadie que me ayude. Que te ayude porque tendría alguien que ayudarte, o sea, si te ayuda alguien, que padre, pero si no, pues como, o sea, de entrada estás negándote la oportunidad de hacer algo porque no tienes alguien que te ayude, pues ya se acabó la vida y porque tú no ayudas mejor a alguien, entonces si es, es de pronto nuestra misma forma de ver las situaciones y de estar en la zona de confort es lo que nos boicotea.
Juan Pablo Duque · 07:27
Exactamente. Oye, y ahorita que mencionas lo de no tengo nadie que me ayude, en ese mismo segundo recordé algo y es que cuando, porque también me ha pasado, no es que no tengo contactos o no tengo el micrófono o etcétera, son excusas que yo me he puesto para no hacer las cosas y no porque no quiera, que uno adentro lo quiere, pero hay muchas otras cosas como el miedo que muchas veces nos, como te digo, nos aleja de eso que queremos y también me gustaría saber cómo. Pues seguramente sí, pero en qué momento ha llegado el miedo a tu vida y te ha alejado de la No.
Mario Filio · 08:13
Es una historia horrible. Ni me preguntes eso, Juan Pablo, que recién la viví. Yo siempre he sido de pensar positivo. A veces eso es un poquito ingenuo, un poco naif. Yo siempre he sido de ser muy optimista. Y un día, bueno, no durante varias veces, decía yo, hay dos cosas a las que les tengo mucho pavor. Miedo total. Las dos palabras empiezan con la letra C de casa y la primera era cáncer y la segunda era cárcel. Y en menos de tres días las dos se manifestaron. ¿En serio? Era el 11 de septiembre del 2019 cuando salgo de ver a mi doctor y me dice, ha perdido mucho tiempo, amigo, en un tumor muy grande y esto y lo otro, y yo todo deprimido. Salí de ahí, recuerdo con mi esposa y un par de días después me fui a una fiesta, se celebraba el día de locutor aquí en Ciudad de México. Y saliendo de ahí me detiene la anti alcohol. No sé cómo le llaman allá, pero acá es el alcoholímetro. Y cuando me pregunta, ¿Bebió? ¿Sí, claro, dos copas, que es lo permitido, pues cuál va siendo que? Pues a la cárcel. Pasar toda la noche en la cárcel. Creo que esa noche sentí lo que es el miedo. Y esa noche con el trauma y el pensamiento de estar enfrentando el cáncer, sumarle que estaba yo ahí encerrado sin poder hacer nada. Que tu vida esté en manos de ellos y básicamente de Dios, porque eso sí no lo no lo dejo nunca de pensar. Ahí conocí el miedo, Juan Pablo, y me di cuenta que eso me sirvió, pero fíjate qué interesante, me sirvió para cobrar el valor que necesitaría yo para los años siguientes. Ahora dos años van a ser el próximo septiembre, haber salido adelante sin problema de esto. Así que ya entendí que todo tiene un para qué y un por qué.
Juan Pablo Duque · 10:28
Exactamente. Y además de esas grandes lecciones que me comentas, ¿Te quedó algo más?
Mario Filio · 10:36
Sí, me quedó algo bien interesante. Fíjate, me di cuenta, sumado a la crisis que estamos viviendo con la pandemia, me di cuenta que necesitaba mucho menos para ser feliz. Que mi felicidad puede encontrarse en las cosas más sencillas, más elementales. Que no le iba a volver a regalar mi día y mi cansancio y mi pensamiento a cosas que no valgan la pena. Que no iba a volver a venderle mi tiempo a nadie. Que era más importante estar bien y entonces poder hacer todo. Pero muchas veces le di mi vida a proyectos y a cosas que no la merecían. Creo que hacemos eso, ¿Sabes cuándo hacemos eso? Cuando nos sentimos pequeños y cuando nos sentimos que no lo merecemos. ¿Y con esto no estoy diciendo que te creas mucho y merezcas todo, no? Pero sí que te des cuenta, si alguien no aprecia lo que haces, muévete de ahí. Muy similar a la historia que me has contado de tu desempeño, de tu vida. Pues sí, si eso no funciona, te mueves. Te mueves. Y eso en psicología le llaman resiliencia o resiliencia. La capacidad que tenemos de reinventarnos y de salir adelante. De las grandes crisis.
Juan Pablo Duque · 11:55
Exactamente. Y además yo creo que de donde más aprendemos es de esos momentos de crisis, ¿No? Donde la pasamos más mal.
Mario Filio · 12:07
Crisis creces.
Juan Pablo Duque · 12:09
Exactamente.
Mario Filio · 12:11
Oye, ¿Por qué tema ya nos fuimos? ¿Qué pasó, Juan Pablo?
Juan Pablo Duque · 12:15
Sí, sí, nos pusimos muy serios y ya casi tristezones. Pero también quería comentarte, me gustaría hablar sobre tu vida profesional. Y es que investigando un poco, pues eres un trabajador independiente, ¿No?
Mario Filio · 12:34
Sí. Siempre.
Juan Pablo Duque · 12:36
Eres actor de doblaje y pues no todo, de nuevo, no todo es bello y has pasado por momentos difíciles y dentro de una entrevista que vi que te hicieron, comentabas algo y es que después de un hit muy bueno de estar trabajando por aquí, por allá, haciendo eso a lo que te dedicas, pues ya no vino nada más. Entonces, pues me gustaría que habláramos un poco más sobre después de ese momento. Bueno, durante ese momento.
Mario Filio · 13:08
Sí empieza a haber ahí pensamientos, sobre todo en el área de la publicidad, que yo estudié comunicación y me especialicé en publicidad porque el doblaje está vivo y ese lo hay todo el tiempo, pero ese sí que para mí no es trabajo. Ese es mi gym, es mi campo, es mi jardín de juegos, es el playground donde tú puedes estar ahí divertido y ejercitando tus capacidades artísticas, histriónicas. Sí, fíjate que de pronto estaba. Llega un momento en que uno se cree que está muy seguro, que uno está a salvo y habían pasado ya muchos años, sobre todo en la publicidad, todo es moda y hoy más que nunca nadie se casa con nadie, pueden cambiar de voces, de nombre, un producto se puede reinventar al día siguiente y yo me sentía muy cómodo. Entonces este cambio en el medio al que yo me dedicaba más, que era el de mi país, me llevó a aprender la creatividad y decir, bueno, pero por qué me voy a quedar con eso si puedo abrir otras fronteras y buscar en otros lugares. Y como si estuviera empezando. Después de más de 30 años de trabajar en esto, como que volví a empezar. Y eso, ¿Sabes que me hizo entender, Juan Pablo? Que no te creas cuando alguien te dice que tiene mucha experiencia en algo y que ya hizo mucho y que ya. Bueno, yo ya. Cada día es un inicio nuevo y tu pasado puede ser un referente, pero no hay nada que dé más flojera que estar oyendo a alguien que habla de batallas pasadas y es más lindo ver que viene para adelante porque el pasado se fue. Entonces te hace lo que hoy eres. Te forjó lo que hoy eres, pero demuéstrame que el pasado valió la pena haciendo cosas interesantes hoy. Porque imagínate que hoy eres un papanatas que se vive contando historias del pasado. Eso sí me da una flojera tremenda.
Juan Pablo Duque · 15:14
Sí. Y bueno, también ahorita que hablas de reinventarse y esta parte como, pues no sé si decirlo repetitivo, llamarlo repetitivo, pero bueno, en el doblaje y pues me gustaría hacerle una analogía con los podcasts. Yo cada episodio que grabo lo convierto en una experiencia diferente. En este momento, además de la charla que estamos teniendo y de que tú eres un invitado diferente a los demás, pues la cámara está diferente, las luces, todo.
Mario Filio · 15:49
Todo es distinto.
Juan Pablo Duque · 15:51
Todo es distinto y por eso es que, pues de cierto modo no me aburre cada vez que voy a hacer un podcast. Es emocionante porque es como la primera vez que lo grabé. Y te quiero preguntar, ¿El doblaje se convierte tal vez en algo cíclico o en una experiencia que ya conoces también, que hasta podría ser como igual a la anterior?
Mario Filio · 16:14
No, no, para nada. Fíjate que esto que preguntas es muy interesante porque a diferencia de otras especialidades de la actuación, en el doblaje no conoces el guión hasta que lo vas a decir. No conoces el guión. Yo he hecho teatro, he hecho cine, he hecho televisión, y te mandan los scripts o los guiones con mucha anticipación, a veces un mes, a veces seis meses, o a veces un año, incluso una semana o unos días. En el doblaje no sabes ni qué personaje vas a ser, salvo que sea uno que ya repites. Bueno, pero aún así no sabes de qué se va a tratar el episodio, no sabes qué va a decir, no sabes en qué situaciones se va a involucrar. Entonces cuando dicen, OK, vamos a grabar hoy. Acabo de hacer un episodio para Criminal Minds y me dicen, ¿Eres este oficial de policía? Busca. Y ya te ponen el guión en la pantalla, porque ya no te dan el guión en papel, porque estás en línea y no lo puedes tener físicamente porque está prohibido si no estás en la compañía. Todos trabajamos a distancia hoy en día. Y hasta entonces, fíjate qué experiencia más divertida. Empecé a hacer el personaje, pero cuando yo lo escuchaba, el policía se me hacía como poco confiable, ¿Sabes? Y de primera instancia era así como medio raro y medio pagado de sí mismo. Y siguió y siguió hasta que me dice el director, ¿Qué crees qué? Pues ve la siguiente escena, yo soy el asesino, ¿No? Digo, no estoy spoileando porque ni saben qué episodio es, pero ¿Qué te parece resultó eso? Entonces, esa sorpresa siempre va a haber el doblaje. Todos los días empiezas como que es la primera vez, te puede salir muy bien o te puede salir fatal. Y no creo que hay alguien que llegue. Y sabes que desafortunadamente el que llega y siente que ya lo hace muy bien, pues eso lo transmite. Da flojera, no se siente la adrenalina del miedo, del nerviosismo.
Juan Pablo Duque · 18:30
El nerviosismo de la primera vez. Y bueno, también retomando un poco de lo de que eres trabajador autónomo, pues han habido momentos de crisis y pues cómo los has sabido afrontar.
Mario Filio · 18:44
Sí, es bien difícil, porque fíjate que haz de cuenta que mi esposa y yo trabajamos juntos desde que éramos novios a los 15 años. Y desde esa edad hasta esta etapa, después de 40 años juntos, hemos hecho todo. Hemos vendido ropa, hemos vendido fruta, hemos vendido nueces, hemos vendido viajes, hemos vendido flores, hemos puesto un spa, hemos puesto talleres, hemos puesto un estudio. Y no todos han concluido bien. Pero ¿Sabes qué aprendimos en el paso del tiempo? Que una vez que terminas uno, te dan ganas de hacer otro y adelante. Imagínate que una persona probara hacer un negocio y entonces le fuera mal y decidiera no volver a hacerlo jamás. ¿Por qué no volviste a intentar? No, porque fue muy mal y ahora te va muy bien. No me fue mal y ya no quiero que me vuelva mal. Entonces, ese riesgo que ya no quieres correr, es una pena. Es una pena porque dejas ir una oportunidad que puede ser buena.
Juan Pablo Duque · 19:53
Claro. Y hablando un poco de tus años más jóvenes, ¿Qué pasaba entre el momento en que terminaste la preparatoria y pasaste a la universidad? ¿Cómo tomaste esa decisión?
Mario Filio · 20:09
Es una buena pregunta. Porque yo decidí lo que iba a estudiar en la universidad desde que era, desde que estaba entrando a la secundaria. Yo vengo de una familia de 10 hermanos y mis hermanos, yo soy el sexto, mis hermanos mayores tenían amigos de la universidad o de otras carreras en donde vi las actividades que hacían como tareas o extraescolares. ¿Y yo le pregunté una vez a uno de ellos, oye, qué carrera están estudiando? ¿Por qué hacen esto que se ve tan divertido? Ah, pues es que Ciencias de la comunicación y se trata de esto la carrera. ¿Entonces yo dije ya, yo no, jamás pensé en otra carrera, dije yo quiero estudiar Ciencias de la comunicación, nada más que estaba entrando a primero de secundaria, sabes? Entonces fueron los tres años de la secundaria, más los tres de la prepa, los años más largos de mi vida porque ya quería entrar a la carrera. ¿Y cuando entré a la carrera duró solo cuatro años y después dije qué? ¿Y ahora qué? Digo, ya trabajaba yo desde el primer semestre, pero me decepcioné porque yo quería más, me gustaba mucho mi carrera, pero después le encontré el gusto porque pues ya tenía mucho tiempo trabajando desde que había empezado en la universidad. No hagas caso a eso de que primero estudia y luego decides dónde quieres trabajar. ¿No, pues cómo? Mira, es bien fácil, es como que vas a salir a caminar. Si tú te levantas a las 6 de la mañana, para el mediodía seguro ya caminaste unos 10 kilómetros. Pero si te paras a las 12 del día, al cuarto, para las 12, a las 12 del día habrás caminado 80 metros. Entonces tú decides, ¿Quieres llegar lejos pronto? Se empieza temprano. No, o sea, no me refiero temprano de día, si puedes madrugar mejor, pero empieza temprano. Si tú vas a empezar a decidir en qué trabajar cuando cumplas 20 años, 30 años, creo que has desperdiciado mucho tiempo.
Juan Pablo Duque · 22:12
Así es, y también una lección que extraigo de lo que dices, muy importante es aprender de los que ya lo hacen. Por ejemplo, los amigos de tus hermanos. Tuve a su pero esto, esto tan genial, esto tan chévere. Y bueno, pues las personas que estén escuchando esto y a lo mejor vayan a tomar una decisión de este tipo, pues lo que estamos comentando hoy les podría funcionar muy bien. Tristemente se nos acaba el tiempo y te quiero hacer una última pregunta. Te gustaría añadir un mensaje final antes de que concluyamos.
Mario Filio · 22:49
Sí, si. Fíjate que se me antoja compartirte algo que me faltó. Cuando la gente trabaja por dinero, solo eso obtiene. Cuando la gente trabaja para ser feliz, se pone mucho más divertida la cosa. Si tú quieres hacer dinero, pues igual te encuentras una maleta con mucho dinero en el metro y ya, en el subway y ya, ¿No? ¿Eso querías, no? Dinero, básicamente. Cuando trabajamos por dinero, el fin es muy, muy básico. Pero si haces lo que te gusta y te diviertes haciéndolo, el dinero es una cosa que va a llegar entre muchas otras más. Yo sería mi consejo, no trabajen por dinero. Si eres, si haces lo que te gusta, lo vas a hacer bien y si lo haces bien, serás dentro de los mejores. Estarás dentro de los mejores y el dinero será una consecuencia. Por eso mucha gente que solo quiere dinero, pues comete delitos y cosas así, o sea, no quieren una carrera, quieren dinero hoy. Entonces, pues eso es una visión muy, muy mediocre, ¿No creen?
Juan Pablo Duque · 23:59
Y lo tratan de conseguir a toda cosa, a lo que dé lugar, como dices, hasta cometiendo delitos.
Mario Filio · 24:06
Sí, porque llega alguien que te dice, ¿Para qué vas a la escuela? ¿Para qué haces esto? ¿Quieres dinero? Mira, te lo puedes conseguir haciendo un trabajo rápido como este. Dices, ¿De veras? ¿Nada más querías dinero? ¿Es en serio? Digo, necesitamos el dinero, pero qué tal que también la vida se llene de cosas divertidas que te hagan crecer como persona, como ser humano Y el dinero nunca faltará. Hoy me decía mi esposa, porque ha habido poco trabajo, me decía, qué bárbaro, cómo nos quiere Dios. Yo no sé de dónde, pero hoy tuvimos para comer y está padre porque teníamos deudas y que pagar algunas, unas cuentas, unas facturas y salió. Y a veces no te lo explicas. Entonces, bueno, pues el dinero llegará por añadidura, es muy importante, pero no le vendas tu alma al diablo. No le vendas tu alma al dinero.
Juan Pablo Duque · 24:54
Así es. Y bueno Mario, ¿Cómo pueden encontrarte las personas en redes sociales como tú?
Mario Filio · 25:00
Súper fácil, nada más arroba Mario Filio en todas partes.
Juan Pablo Duque · 25:04
Y bueno, gracias por esta charla, por tu tiempo y bueno, les recuerdo, muchas gracias. Me pueden encontrar en Instagram como Juan Pablo Duque con B larga al final. Soy Juan Pablo Duque Beltrán y nos vemos en la próxima. Chao.
Mario Filio · 25:17
Gracias.