EP008 Monólogo

¿Tenemos que esperar hasta los 18?

Inminente Podcast - ¿Tenemos que esperar hasta los 18? - Juan Pablo Duque

Sobre este episodio

En su octavo episodio, y el más largo en solitario hasta la fecha (unos 20 minutos), Juan Pablo Duque, de 15 años, argumenta que esperar a la mayoría de edad para empezar proyectos es un error. Abre contando algo personal: empezó el podcast con cero experiencia y venciendo la pena, porque "la pena viene con miedo y el miedo nos paraliza"; desde que la dejó a un lado, las últimas semanas han traído un progreso que no había visto en cinco años, incluida la comunidad que saluda como "familia Mastermind". Recuerda que a los 10 años tenía una mentalidad "cuadrada": quería ser ingeniero de software o arquitecto (los legos desarrollaron su creatividad) solo porque "se veía que ganaban buena plata". Su tesis central: para iniciar un negocio o conocerse no se necesita cédula. Equivocarse a los 15, cuando te mantienen y no pagas renta, comida ni servicios, es una gran oportunidad; fracasar después de los 18, con esas responsabilidades, suele terminar en abandonar y buscar empleo por necesidad. Advierte además que "la universidad nos coge sin previo aviso": quien no se conoce elige carrera por plata o por presión familiar y termina viviendo una vida que no quiere. Cierra con aritmética práctica: 24 horas menos 12 de colegio y tareas, 7 de sueño y 3 de comida dejan 2 horas libres diarias que, bien aprovechadas y sin pretender "solucionar el mundo en una tarde", pueden llevar muy lejos.

💡 Puntos Clave

  • Equivocarse emprendiendo a los 15, cuando te mantienen y no pagas renta ni servicios, cuesta casi nada; el mismo fracaso a los 18+ puede hacerte abandonar y buscar empleo por necesidad.
  • Emprender de adolescente no es para ganar dinero: Juan Pablo lleva 5 años en proyectos sin volverse millonario, y lo que se lleva son aprendizajes (incluido saber evitar estafas).
  • "La universidad nos coge sin previo aviso": si no te conoces, eliges carrera por plata o por presión familiar y terminas viviendo una vida que no querías.
  • Un estudiante de colegio tiene al menos 2 horas totalmente libres al día (24 − 12 de colegio − 7 de sueño − 3 de comida y otras actividades); usarlas para encontrar lo que te gusta te puede llevar muy lejos.
  • No se trata de solucionar el mundo en una tarde: ir suave, paso a paso, sin cargarse estrés innecesario, y las oportunidades se van presentando.
  • La pena viene con miedo y el miedo paraliza; al dejarla a un lado se abren puertas y oportunidades, como le pasó a él al atreverse a hacer el podcast.

Algunos momentos del podcast

Bienvenida: vencer la pena de crear

Juan Pablo abre su octavo episodio contando que nunca había hecho un proyecto como el podcast y que la clave fue dejar a un lado la pena, que viene con miedo, el que nos paraliza.

Cinco años de proyectos y la familia Mastermind

Cuenta que las últimas semanas han traído un progreso que no veía en cinco años, saluda a la familia Mastermind e invita: si eres menor de edad y te mantienen, no tienes nada que perder.

La pregunta de la ducha: ¿esperar a los 18?

Plantea el tema del día, que se le ocurrió bañándose: él tiene 15 y empezó a los 10, pero hay gente con la mentalidad de esperar a los 18 y dedicarse solo a la educación tradicional.

Juan Pablo a los 10 años: ingeniería, arquitectura y legos

Recuerda su mentalidad "cuadrada" de niño: quería ser ingeniero de software o arquitecto (por los legos que le compraban) solo porque daban buena plata, con el plan colegio-universidad-empleo.

El mito de los 18: no necesitas cédula para emprender

El que te diga que necesitas 18 años es que te quiere invitar a beber: con 15 se puede montar una empresa, un negocio o un podcast, y él lleva 5 años aprendiendo sin volverse millonario.

Fracasar a los 15 vs. fracasar a los 18

A los 18 llegan la renta, la comida y los servicios públicos; equivocarse ahí es caro y empuja a resignarse a un empleo. A los 15 te mantienen, así que equivocarse es una gran oportunidad.

"Emprendan": estafas, aprendizajes y futuro

Su recomendación directa: emprendan aunque no tengan el apoyo de la familia. Los van a estafar y explotar, y entre más pronto se lleven esos aprendizajes, mejor.

La universidad nos coge sin previo aviso

Si no te conoces, eliges carrera por plata o por la presión del "¿qué va a estudiar?" que bombardea a sus amigos a diario, y terminas viviendo una vida que no quieres por ver solo una porción del pastel.

Tres ventajas de empezar ya y las 2 horas libres

Empezar ayuda a elegir mejor una carrera y a usar el tiempo libre: 24 horas menos 12 de colegio, 7 de sueño y 3 de comida dejan 2 horas diarias que bien aprovechadas llevan muy lejos. Incluye el corte de grabación que le borró unos 4 minutos.

Paso a paso: no hay que solucionar el mundo en una tarde

Cierre práctico: usar las 2 horas sin acelerarse ni cargarse estrés innecesario, porque hay una vida por delante. Se despide invitando a escribirle a su Instagram (Duque con be larga al final).

Frases Destacadas

"La pena viene con miedo y como ya sabemos pues el miedo nos paraliza, entonces cuando dejamos eso a un lado pues empezamos a disfrutar más y se empiezan a abrir las puertas, se empiezan a presentar las oportunidades."

— Juan Pablo Duque

"Para iniciar un negocio, para conocernos, saber quiénes somos, para nada necesitamos tener 18 años."

— Juan Pablo Duque

"No se trata de eso, se trata de aprender, de que progresemos, de que nos equivoquemos."

— Juan Pablo Duque

"Cuando emprendemos negocios y nos equivocamos cuando tenemos 15 años, pues nosotros no pagamos nada de eso y nos mantienen, entonces es una gran oportunidad."

— Juan Pablo Duque

Temas

Inminente Podcast Juan Pablo Duque desarrollo personal podcast en español

Preguntas Frecuentes

¿Puedo emprender si soy menor de 18 años?

Sí. Juan Pablo Duque, que empezó a hacer proyectos a los 10 años y a los 15 tiene su podcast, dice que para iniciar un negocio, un podcast o una empresa no se necesita cédula ni mayoría de edad. Los 18 solo son obligatorios para cosas como beber; para conocerte y aprender, no cambian nada.

¿Por qué es mejor fracasar en un negocio siendo adolescente que siendo adulto?

Porque el costo del error es casi cero. Juan Pablo explica que a los 15 te mantienen: no pagas renta, comida ni servicios públicos, así que equivocarse solo deja aprendizajes. A los 18+, con esas responsabilidades encima, un fracaso duele tanto que muchos abandonan y se resignan a un empleo por necesidad.

¿Cómo saco tiempo para proyectos si el colegio me deja muchas tareas?

Juan Pablo hace la cuenta en el episodio: de las 24 horas del día, el colegio con tareas y repasos quita como mucho 12, dormir quita 7 y comer y otras actividades unas 3. Quedan 2 horas totalmente libres al día, sin contar fines de semana. Dos horas diarias bien aprovechadas, dice, te pueden llevar muy lejos.

¿Cómo me ayuda emprender joven a elegir qué estudiar en la universidad?

Según Juan Pablo, "la universidad nos coge sin previo aviso": si solo estudias y luchas por una nota, sales del colegio sin conocerte y eliges carrera por plata o por presión familiar. Hacer cosas antes —desarrollar habilidades, probar proyectos— te permite llegar a la universidad sabiendo si quieres ser diseñador gráfico, administrador o lo que sea.

¿Se gana dinero emprendiendo de adolescente?

Casi nada al principio, y ese no es el punto. Juan Pablo cuenta que lleva 5 años aprendiendo de esto sin volverse millonario y apenas está empezando a rentabilizarlo. Dice que no se trata de ganar dinero sino de aprender, progresar y equivocarse temprano, incluso llevarse las lecciones de que te estafen o te exploten antes de que las consecuencias sean graves.

Transcripción Completa

Ver transcripción (2,636 palabras)

Juan Pablo Duque · 00:01

Hola, bienvenido al lugar que te ayuda a ser tu mejor versión. Hoy eres mejor que ayer y mañana serás mejor que hoy. ¿Genial no? ¿Pero cómo le hacemos? Fácil, traemos para ti contenidos que te aporten algo, así sea chiquito, para que al final enciendas el bombillo y hagas del viaje de tu vida algo mejor. Hola y bienvenido a un nuevo episodio de mi podcast. Ahorita pues revisando los episodios que llevo, este si no estoy mal sería el octavo. La verdad es que bueno, antes de que comencemos a hablar del tema principal de hoy, quiero contarles algo. Mi experiencia al hacer podcast pues es mínima, yo nunca me había enfrascado en un proyecto de este tipo, pero de verdad la felicidad, la satisfacción que me ha traído hacer este podcast de verdad que no la cambio por nada, es inigualable y pues antes yo no me animaba a hacer estas vainas por pena, pues a contar lo que pienso, todas estas vainas y bueno, tratar de descubrirlo y dejar esa pena a un lado pues es lo más importante. Y también la pena viene con miedo y como ya sabemos pues el miedo nos paraliza, entonces cuando dejamos eso a un lado pues empezamos a disfrutar más y se empiezan a abrir las puertas, se empiezan a presentar las oportunidades. Estas semanas, estas últimas semanas han sido de un progreso que yo no he visto en los cinco años que llevo acá. Estoy creciendo a pasos agigantados, estoy conociendo gente demasiado genial por decirlo de esta manera, un saludo a la familia Mastermind y esas personas pues nos ayudan a mejorar. Está ladrando un perro, no sé si escuchó, pero bueno, yo lo escuché durísimo. Nos ayudan estas personas a progresar. Bueno, la invitación del principio de este podcast es que si quieres hacer algún proyecto, alguna cosa, pues en esos momentos virtual, que no hay otra opción más viable, pues hazle y si eres menor de edad te mantienen, pues no tienes nada que perder. Así que bueno, ya dejo la historia a un lado, doy comienzo al tema de hoy. Hoy vamos a hablar, bueno voy a tratar una pregunta que siempre en los podcast o lo que voy a desarrollar en el podcast se me ocurre mientras me estoy bañando. Entonces me puse a preguntarme, bueno yo tengo 15 años, comencé más o menos a los 10 y hay gente que trae esa mentalidad de bueno tengo que esperar a los 18 para empezar a hacer cosas, ahorita me tengo que dedicar a estudiar temas de educación tradicional y pues yo no estoy en contra totalmente, pero tampoco estoy de acuerdo con esta mentalidad. Hay que estudiar pero también hay espacio para otras cosas. Las personas que solamente estudian o que como hablaba el episodio anterior con el profe, con Tik Tok, luchan por una nota, pues van a estar fregadas cuando salgan del colegio, primero porque no se van a conocer, no saben lo que les gusta, escogen alguna carrera por plata que eso lo vamos a desarrollar más adelante, es uno de los puntos que tengo planeados hoy. Y ver por fuera esas oportunidades que a simple vista nos encontramos es de lo más importante. Porque yo por ejemplo cuando tenía 10 años y comencé en esto, yo iba con esa mentalidad súper cuadrada y bueno pues es un poco exagerado hablar sobre lo que pensaba un niño de 10 años, pero bueno lo vamos a hacer porque es mi caso. Entonces Cuando yo tenía 10 años yo pensaba no pues me gusta como la ingeniería de software, eso se ve que tiene buenas salidas, se ve que ganan buena plata y todo ese rollo. Entonces yo pensaba hacer esto, salgo del colegio, entro a la universidad, me vuelvo ingeniero de software y empiezo a trabajar y ya se soluciona la vida después. Después de querer ser ingeniero pasé por la etapa de querer ser arquitecto, a mí pues me mimaban mucho y bueno, aún me miman y me comparaban muchos legos, entonces pues eso, desarrollaba muy bien mi creatividad, construía un montón de cosas y quise ser arquitecto pero no mucho cambió ahí porque lo mismo terminar el colegio, pasar a la universidad, conseguir un empleo y ya. Esas eran las aspiraciones que yo tenía, que yo tenía cuando aunque suene redundante, tenía 10 años. ¿Entonces qué pasa aquí? Ubiquémonos en la actualidad. Ahorita que tengo 15 años pienso totalmente diferente y es que si no hubiera pensado eso cuando tenía 10 años, pues yo hubiera no, pues sencillo, Me vuelvo emprendedor o alguna cosa extraña y con la mentalidad de un niño de 10 años me aburro, veo que no es como para mí, fracaso, me va mal y lo dejo. Y ahorita sí me dedico solamente a ser empleado. Entonces menos mal ahorita que tengo 15 años pienso así y no lo había intentado antes, pues ahorita sí tengo una mentalidad, por decirlo así, más fuerte. ¿Entonces qué pasa? Aquí el punto es que regresando a la no necesitamos tener 18 años. El que te diga que necesitas 18 años para hacer algo es que te quiere invitar a beber o a cualquier cosa. Que si es obligatorio ser adulto o mayor de edad, pero para iniciar un negocio, para conocernos, saber quiénes somos, para nada necesitamos tener 18 años. Es más, no sé qué valor ve la gente en tener 18 años, porque tener una cédula o una confirmación de que somos mayores de edad no cambia mucho las cosas. Y es que con 15 años podemos montar una empresa, un negocio, un podcast e independientemente de los ingresos que vayamos a tener, estas etapas nos van a dejar muchos aprendizajes. Entonces yo llevo cinco años aprendiendo de todo esto y no me he vuelto millonario. Ahorita pues estoy empezando como a entrar a rentabilizar esto, pero en cinco años no he ganado casi dinero. Y no se trata de eso, se trata de aprender, de que progresemos, de que nos equivoquemos, porque También cuando cumplimos 18 años decimos bueno, llegó la hora de jugarle al emprendedor. Entonces ya es más complicado porque con 18 años pues yo me imagino que las personas ya quieren independizarse, conseguir sus propias cosas, vivir solos. ¿Entonces esto que conlleva? Pagar una renta, pagar comida, pagar los servicios públicos. En cambio, cuando emprendemos negocios y nos equivocamos cuando tenemos 15 años, pues nosotros no pagamos nada de eso y nos mantienen, entonces es una gran oportunidad. ¿Entonces, qué pasa cuando emprendemos, cuando tenemos 18 años o bueno, después de tener 18 años? Pues muy sencillo, pasa algo similar a lo que hubiera pasado si yo hubiera emprendido a los 10 años. Esto no es para mí, no le atiñé a la primera, perdí mucho dinero, que en el caso del Juan Pablo de 10 años, pues sería perder tiempo y no se trata de eso. También pues cuando ya tenemos 18 años y vivimos solos, se arriesgan muchas más cosas y creo que está pasando un vendedor ambulante, no importa, está llevando la sopa de letras. ¿Entonces qué pasa? Me distraje resto. Entonces, como decimos que no es para nosotros, nos mentalizamos lo bueno, pues me voy a conseguir un empleo e imaginémonos que cuando tenemos 18 años, no hemos ido a la universidad o bueno, en el mejor de los casos el estudiante o la persona salió de 16 años del colegio, entró, ya lleva dos años en la universidad y quiere emprender, es una locura, yo no sé, pero mi recomendación en este primer punto que quiero tocar acá es que emprendan, si son jóvenes y todavía no son mayores de edad, emprendan lo que les decía, ¿Que tienen para perder qué es tan importante que los detiene a emprender? ¿Muchas veces pues es la familia, muchas cuestiones, pero si tienen la posibilidad y a pesar de que no tengan el apoyo de sus padres, de su familia, lo pueden hacer, háganlo, están trabajando para su futuro y para ustedes a pesar de que no ganen dinero, muchas, muchas personas los van a estafar, muchas empresas los van a, cómo decirlo? Los van a explotar y entre más pronto evitemos eso y nos llevemos esos aprendizajes mucho mejor porque nos va a pasar y muchas veces pues no pedimos asesorías y nos tumban, o sea, nos estafan por decirlo de alguna manera. Entonces aquí el siguiente punto que lo tengo anotado en el celular, la universidad nos coge sin previo aviso y es que cuando salimos del colegio pues, y no nos conocemos pues nos vamos a dejar llevar por cosas muy, muy básicas y que muchas veces vienen por parte de nuestra familia, no pues estudie algo que dé plata porque usted no va a ser un muerto de hambre. ¿No es tanto mi caso y pues a mí no me hacen esa pregunta cada día de qué va a estudiar? Porque me han visto emprendiendo y haciendo todas estas vainas y me apoyan, pero sí tengo amigos y amigas que me dicen todos los días, absolutamente todos los días a la misma hora me preguntan y bueno, ¿Qué decidió? ¿Qué va a estudiar? ¿Qué va a hacer? ¿Qué quiere? ¿Nos bombardean un montón con la misma pregunta que no nos lleva a ningún lado y que muchas veces nos agobia, que es qué va a estudiar? Entonces si no nos conocemos, si no sabemos qué queremos o si no vamos desarrollando eso que queremos, o sea, si no seguimos en esa búsqueda de qué queremos y nos estancamos en la pregunta de ¿Qué va a estudiar? Vamos a estar fregados en el futuro porque vamos a vivir una vida que no queremos y que aún así escogimos porque no conocíamos el resto del pastel y el resto de las opciones, sino que simplemente veíamos una pequeñita porción que nos puso en el camino nuestra mentalidad cuadrada. Entonces aquí ya toqué dos puntos en uno y ahorita vamos con las ventajas. Esto es un episodio cortico, que sea fácil de digerir, que lo escuchen pronto y bueno, ya les presenté un poco las problemáticas y tampoco se trata de dejarlos con un trompo en la uña sin que sepan qué hacer y que queden más confundidos o más agobiados que después de escucharlo. Entonces, yo puedo resaltar tres ventajas que nos da comenzar ahorita mismo. Primero, si vamos a ir a la universidad y estamos empecinados en esa opción, pues empezar a desarrollar habilidades y hacer cosas que posiblemente nos pueden gustar es una puerta para escoger de la mejor manera una carrera. Aún así ustedes quieran ser empleados, emprendedores, empresarios, lo que sea, si quieren ir a la universidad y lo ven como una opción muy buena, pues empezar a hacer cosas pues les va a ayudar mucho en el camino y cuando lleguen a la universidad ustedes ya van a quiero ser diseñador gráfico, quiero ser administrador de empresas, lo que sea que quieran ser. La segunda ventaja es que podremos aprovechar el tiempo libre en cosas buenas y productivas. Para nosotros el día de un estudiante de colegio es mucho menos ajetreado que el día de un estudiante de universidad o de un empleado. Entonces, ¿Cuál es la ventaja que nosotros tenemos por sobre las otras personas o las que ya son mayores de 18 años? Pues que nosotros tenemos mucho más tiempo y a pesar de que el colegio nos deje muchas tareas, pues al fin y al cabo tenemos 24 horas. Y el que diga que el colegio es un impedimento super grande para hacer proyectos, está equivocado, está muy cerrado de mentalidad porque tiempo podemos sacar de donde sea y pues por muchas tareas que dejen, es cuestión de saber evacuarlas. Entonces, si mucho el colegio al día con tareas y todo, repasos, nos puede quitar la mitad, 12 horas, las otras 12 horas no están libres porque nosotros también dormimos, entonces a eso Hay que quitarle siete horas. ¿Cuántas horas nos queda? Muy, muy, muy, muy sencillo. Qué vaina. No sé qué pasó acá, pero estuve hablando como cuatro minutos evacuando los otros temas y se paró la grabación y no me di cuenta, pero bueno, menos mal se guardó el principio. Entonces iba en el tema de las horas, entonces el colegio nos quita 12 horas, dormir nos quita 7, ¿Cuántas horas nos quedan? 5 horas, esas horas tampoco son libres porque nosotros también comemos, hacemos otras actividades pero muy poquito, muy poquito, muy poquito, nos quedan dos horas, dos horas totalmente libres en las que no necesitamos hacer nada, entonces dos horas diarias mal desperdiciadas nos pueden llevar a una vida que no queremos, pero dos horas bien aprovechadas y que sean para encontrar lo que nos gusta y todo eso diarias nos pueden llevar muy lejos y eso que sin contar los fines de semana que normalmente pues son más libres de trabajo. Entonces eso es, si visualizamos dos horas como una oportunidad estamos en la mentalidad que es y en una mentalidad de crecimiento de que no nos vamos a quedar con me dijeron que tenía que ir a la universidad y esa es la única opción, no, la idea es buscar y tampoco la idea de este podcast es que se queden con lo que yo les digo, mi punto de vista es que aprovechen el tiempo y encuentren lo que quieran para su vida, ser emprendedores, empleados, empresarios, lo que sea pero que los ayude a mejorar. Entonces sin entrar en tantos detalles y sin hacer más largo este episodio, el último punto y ya lo estaba comentando es trabajar en nuestro futuro y es que dos horas diarias son bastante, en dos horas se pueden hacer un montón de cosas, la clave es no hacer el acelerarnos porque bueno, decimos tenemos dos horas y estas dos horas las tengo que aprovechar al máximo, pero muchas personas se meten en la cabeza de que tengo que solucionar el mundo en una tarde y tampoco es el rollo porque nos vamos a estresar más, o sea imagínense colegio, las cuestiones de la casa como el aseo y eso y cargarse más estrés a la bolsa relativamente innecesario, pues no, si lo podemos evitar mucho mejor y la idea es ir suave en esas dos horas, hacer lo que alcancemos a hacer, igualmente tenemos un año por delante, una vida por delante y no se trata de acelerarnos, poco a poco y paso a paso las oportunidades se van a ir presentando y también tenemos que saber aprovecharlas. Entonces eso, empezar a hacer cosas un poco en resumen del episodio de hoy, empezar a hacer cosas nos ayuda a trabajar en nuestro futuro y conseguir una vida que seguramente pues sí querramos entonces wow, es el episodio hablando en solo más largo que he subido 19 minutos y creo que me va a extender hasta 20 y el que menos tenía preparado porque solo tenía pues tres puntos de cada de las desventajas y ventajas y bueno creo que la mejor opción es no preparar tanto los episodios y ser más yo entonces bien, si no es más, nos vemos en un próximo episodio muy seguramente la próxima semana pues venga, dos por uno, no lo sé, toca mirar si te quedaste hasta el final, muchas gracias, escríbeme a mi Instagram si tienes alguna duda, respondo de una y bueno pues que te vaya muy bien en lo que estés pensando hacer tus proyectos y en tus cosas y bueno, te recuerdo mi Instagram Juan Pablo Duque con Velarca al final soy Juan Pablo Durque Beltrán y nos vemos en la próxima, chao.

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