Juan Pablo Duque · 00:01
Hola, bienvenido al lugar que te ayuda a ser tu mejor versión. Hoy eres mejor que ayer y mañana serás mejor que hoy. ¿Genial no? ¿Pero cómo le hacemos? Fácil, traemos para ti contenidos que te aporten algo, así sea chiquito, para que al final enciendas el bombillo y hagas del viaje de tu vida algo mejor. Hola y bienvenido a un nuevo episodio de mi podcast. Ahorita pues revisando los episodios que llevo, este si no estoy mal sería el octavo. La verdad es que bueno, antes de que comencemos a hablar del tema principal de hoy, quiero contarles algo. Mi experiencia al hacer podcast pues es mínima, yo nunca me había enfrascado en un proyecto de este tipo, pero de verdad la felicidad, la satisfacción que me ha traído hacer este podcast de verdad que no la cambio por nada, es inigualable y pues antes yo no me animaba a hacer estas vainas por pena, pues a contar lo que pienso, todas estas vainas y bueno, tratar de descubrirlo y dejar esa pena a un lado pues es lo más importante. Y también la pena viene con miedo y como ya sabemos pues el miedo nos paraliza, entonces cuando dejamos eso a un lado pues empezamos a disfrutar más y se empiezan a abrir las puertas, se empiezan a presentar las oportunidades. Estas semanas, estas últimas semanas han sido de un progreso que yo no he visto en los cinco años que llevo acá. Estoy creciendo a pasos agigantados, estoy conociendo gente demasiado genial por decirlo de esta manera, un saludo a la familia Mastermind y esas personas pues nos ayudan a mejorar. Está ladrando un perro, no sé si escuchó, pero bueno, yo lo escuché durísimo. Nos ayudan estas personas a progresar. Bueno, la invitación del principio de este podcast es que si quieres hacer algún proyecto, alguna cosa, pues en esos momentos virtual, que no hay otra opción más viable, pues hazle y si eres menor de edad te mantienen, pues no tienes nada que perder. Así que bueno, ya dejo la historia a un lado, doy comienzo al tema de hoy. Hoy vamos a hablar, bueno voy a tratar una pregunta que siempre en los podcast o lo que voy a desarrollar en el podcast se me ocurre mientras me estoy bañando. Entonces me puse a preguntarme, bueno yo tengo 15 años, comencé más o menos a los 10 y hay gente que trae esa mentalidad de bueno tengo que esperar a los 18 para empezar a hacer cosas, ahorita me tengo que dedicar a estudiar temas de educación tradicional y pues yo no estoy en contra totalmente, pero tampoco estoy de acuerdo con esta mentalidad. Hay que estudiar pero también hay espacio para otras cosas. Las personas que solamente estudian o que como hablaba el episodio anterior con el profe, con Tik Tok, luchan por una nota, pues van a estar fregadas cuando salgan del colegio, primero porque no se van a conocer, no saben lo que les gusta, escogen alguna carrera por plata que eso lo vamos a desarrollar más adelante, es uno de los puntos que tengo planeados hoy. Y ver por fuera esas oportunidades que a simple vista nos encontramos es de lo más importante. Porque yo por ejemplo cuando tenía 10 años y comencé en esto, yo iba con esa mentalidad súper cuadrada y bueno pues es un poco exagerado hablar sobre lo que pensaba un niño de 10 años, pero bueno lo vamos a hacer porque es mi caso. Entonces Cuando yo tenía 10 años yo pensaba no pues me gusta como la ingeniería de software, eso se ve que tiene buenas salidas, se ve que ganan buena plata y todo ese rollo. Entonces yo pensaba hacer esto, salgo del colegio, entro a la universidad, me vuelvo ingeniero de software y empiezo a trabajar y ya se soluciona la vida después. Después de querer ser ingeniero pasé por la etapa de querer ser arquitecto, a mí pues me mimaban mucho y bueno, aún me miman y me comparaban muchos legos, entonces pues eso, desarrollaba muy bien mi creatividad, construía un montón de cosas y quise ser arquitecto pero no mucho cambió ahí porque lo mismo terminar el colegio, pasar a la universidad, conseguir un empleo y ya. Esas eran las aspiraciones que yo tenía, que yo tenía cuando aunque suene redundante, tenía 10 años. ¿Entonces qué pasa aquí? Ubiquémonos en la actualidad. Ahorita que tengo 15 años pienso totalmente diferente y es que si no hubiera pensado eso cuando tenía 10 años, pues yo hubiera no, pues sencillo, Me vuelvo emprendedor o alguna cosa extraña y con la mentalidad de un niño de 10 años me aburro, veo que no es como para mí, fracaso, me va mal y lo dejo. Y ahorita sí me dedico solamente a ser empleado. Entonces menos mal ahorita que tengo 15 años pienso así y no lo había intentado antes, pues ahorita sí tengo una mentalidad, por decirlo así, más fuerte. ¿Entonces qué pasa? Aquí el punto es que regresando a la no necesitamos tener 18 años. El que te diga que necesitas 18 años para hacer algo es que te quiere invitar a beber o a cualquier cosa. Que si es obligatorio ser adulto o mayor de edad, pero para iniciar un negocio, para conocernos, saber quiénes somos, para nada necesitamos tener 18 años. Es más, no sé qué valor ve la gente en tener 18 años, porque tener una cédula o una confirmación de que somos mayores de edad no cambia mucho las cosas. Y es que con 15 años podemos montar una empresa, un negocio, un podcast e independientemente de los ingresos que vayamos a tener, estas etapas nos van a dejar muchos aprendizajes. Entonces yo llevo cinco años aprendiendo de todo esto y no me he vuelto millonario. Ahorita pues estoy empezando como a entrar a rentabilizar esto, pero en cinco años no he ganado casi dinero. Y no se trata de eso, se trata de aprender, de que progresemos, de que nos equivoquemos, porque También cuando cumplimos 18 años decimos bueno, llegó la hora de jugarle al emprendedor. Entonces ya es más complicado porque con 18 años pues yo me imagino que las personas ya quieren independizarse, conseguir sus propias cosas, vivir solos. ¿Entonces esto que conlleva? Pagar una renta, pagar comida, pagar los servicios públicos. En cambio, cuando emprendemos negocios y nos equivocamos cuando tenemos 15 años, pues nosotros no pagamos nada de eso y nos mantienen, entonces es una gran oportunidad. ¿Entonces, qué pasa cuando emprendemos, cuando tenemos 18 años o bueno, después de tener 18 años? Pues muy sencillo, pasa algo similar a lo que hubiera pasado si yo hubiera emprendido a los 10 años. Esto no es para mí, no le atiñé a la primera, perdí mucho dinero, que en el caso del Juan Pablo de 10 años, pues sería perder tiempo y no se trata de eso. También pues cuando ya tenemos 18 años y vivimos solos, se arriesgan muchas más cosas y creo que está pasando un vendedor ambulante, no importa, está llevando la sopa de letras. ¿Entonces qué pasa? Me distraje resto. Entonces, como decimos que no es para nosotros, nos mentalizamos lo bueno, pues me voy a conseguir un empleo e imaginémonos que cuando tenemos 18 años, no hemos ido a la universidad o bueno, en el mejor de los casos el estudiante o la persona salió de 16 años del colegio, entró, ya lleva dos años en la universidad y quiere emprender, es una locura, yo no sé, pero mi recomendación en este primer punto que quiero tocar acá es que emprendan, si son jóvenes y todavía no son mayores de edad, emprendan lo que les decía, ¿Que tienen para perder qué es tan importante que los detiene a emprender? ¿Muchas veces pues es la familia, muchas cuestiones, pero si tienen la posibilidad y a pesar de que no tengan el apoyo de sus padres, de su familia, lo pueden hacer, háganlo, están trabajando para su futuro y para ustedes a pesar de que no ganen dinero, muchas, muchas personas los van a estafar, muchas empresas los van a, cómo decirlo? Los van a explotar y entre más pronto evitemos eso y nos llevemos esos aprendizajes mucho mejor porque nos va a pasar y muchas veces pues no pedimos asesorías y nos tumban, o sea, nos estafan por decirlo de alguna manera. Entonces aquí el siguiente punto que lo tengo anotado en el celular, la universidad nos coge sin previo aviso y es que cuando salimos del colegio pues, y no nos conocemos pues nos vamos a dejar llevar por cosas muy, muy básicas y que muchas veces vienen por parte de nuestra familia, no pues estudie algo que dé plata porque usted no va a ser un muerto de hambre. ¿No es tanto mi caso y pues a mí no me hacen esa pregunta cada día de qué va a estudiar? Porque me han visto emprendiendo y haciendo todas estas vainas y me apoyan, pero sí tengo amigos y amigas que me dicen todos los días, absolutamente todos los días a la misma hora me preguntan y bueno, ¿Qué decidió? ¿Qué va a estudiar? ¿Qué va a hacer? ¿Qué quiere? ¿Nos bombardean un montón con la misma pregunta que no nos lleva a ningún lado y que muchas veces nos agobia, que es qué va a estudiar? Entonces si no nos conocemos, si no sabemos qué queremos o si no vamos desarrollando eso que queremos, o sea, si no seguimos en esa búsqueda de qué queremos y nos estancamos en la pregunta de ¿Qué va a estudiar? Vamos a estar fregados en el futuro porque vamos a vivir una vida que no queremos y que aún así escogimos porque no conocíamos el resto del pastel y el resto de las opciones, sino que simplemente veíamos una pequeñita porción que nos puso en el camino nuestra mentalidad cuadrada. Entonces aquí ya toqué dos puntos en uno y ahorita vamos con las ventajas. Esto es un episodio cortico, que sea fácil de digerir, que lo escuchen pronto y bueno, ya les presenté un poco las problemáticas y tampoco se trata de dejarlos con un trompo en la uña sin que sepan qué hacer y que queden más confundidos o más agobiados que después de escucharlo. Entonces, yo puedo resaltar tres ventajas que nos da comenzar ahorita mismo. Primero, si vamos a ir a la universidad y estamos empecinados en esa opción, pues empezar a desarrollar habilidades y hacer cosas que posiblemente nos pueden gustar es una puerta para escoger de la mejor manera una carrera. Aún así ustedes quieran ser empleados, emprendedores, empresarios, lo que sea, si quieren ir a la universidad y lo ven como una opción muy buena, pues empezar a hacer cosas pues les va a ayudar mucho en el camino y cuando lleguen a la universidad ustedes ya van a quiero ser diseñador gráfico, quiero ser administrador de empresas, lo que sea que quieran ser. La segunda ventaja es que podremos aprovechar el tiempo libre en cosas buenas y productivas. Para nosotros el día de un estudiante de colegio es mucho menos ajetreado que el día de un estudiante de universidad o de un empleado. Entonces, ¿Cuál es la ventaja que nosotros tenemos por sobre las otras personas o las que ya son mayores de 18 años? Pues que nosotros tenemos mucho más tiempo y a pesar de que el colegio nos deje muchas tareas, pues al fin y al cabo tenemos 24 horas. Y el que diga que el colegio es un impedimento super grande para hacer proyectos, está equivocado, está muy cerrado de mentalidad porque tiempo podemos sacar de donde sea y pues por muchas tareas que dejen, es cuestión de saber evacuarlas. Entonces, si mucho el colegio al día con tareas y todo, repasos, nos puede quitar la mitad, 12 horas, las otras 12 horas no están libres porque nosotros también dormimos, entonces a eso Hay que quitarle siete horas. ¿Cuántas horas nos queda? Muy, muy, muy, muy sencillo. Qué vaina. No sé qué pasó acá, pero estuve hablando como cuatro minutos evacuando los otros temas y se paró la grabación y no me di cuenta, pero bueno, menos mal se guardó el principio. Entonces iba en el tema de las horas, entonces el colegio nos quita 12 horas, dormir nos quita 7, ¿Cuántas horas nos quedan? 5 horas, esas horas tampoco son libres porque nosotros también comemos, hacemos otras actividades pero muy poquito, muy poquito, muy poquito, nos quedan dos horas, dos horas totalmente libres en las que no necesitamos hacer nada, entonces dos horas diarias mal desperdiciadas nos pueden llevar a una vida que no queremos, pero dos horas bien aprovechadas y que sean para encontrar lo que nos gusta y todo eso diarias nos pueden llevar muy lejos y eso que sin contar los fines de semana que normalmente pues son más libres de trabajo. Entonces eso es, si visualizamos dos horas como una oportunidad estamos en la mentalidad que es y en una mentalidad de crecimiento de que no nos vamos a quedar con me dijeron que tenía que ir a la universidad y esa es la única opción, no, la idea es buscar y tampoco la idea de este podcast es que se queden con lo que yo les digo, mi punto de vista es que aprovechen el tiempo y encuentren lo que quieran para su vida, ser emprendedores, empleados, empresarios, lo que sea pero que los ayude a mejorar. Entonces sin entrar en tantos detalles y sin hacer más largo este episodio, el último punto y ya lo estaba comentando es trabajar en nuestro futuro y es que dos horas diarias son bastante, en dos horas se pueden hacer un montón de cosas, la clave es no hacer el acelerarnos porque bueno, decimos tenemos dos horas y estas dos horas las tengo que aprovechar al máximo, pero muchas personas se meten en la cabeza de que tengo que solucionar el mundo en una tarde y tampoco es el rollo porque nos vamos a estresar más, o sea imagínense colegio, las cuestiones de la casa como el aseo y eso y cargarse más estrés a la bolsa relativamente innecesario, pues no, si lo podemos evitar mucho mejor y la idea es ir suave en esas dos horas, hacer lo que alcancemos a hacer, igualmente tenemos un año por delante, una vida por delante y no se trata de acelerarnos, poco a poco y paso a paso las oportunidades se van a ir presentando y también tenemos que saber aprovecharlas. Entonces eso, empezar a hacer cosas un poco en resumen del episodio de hoy, empezar a hacer cosas nos ayuda a trabajar en nuestro futuro y conseguir una vida que seguramente pues sí querramos entonces wow, es el episodio hablando en solo más largo que he subido 19 minutos y creo que me va a extender hasta 20 y el que menos tenía preparado porque solo tenía pues tres puntos de cada de las desventajas y ventajas y bueno creo que la mejor opción es no preparar tanto los episodios y ser más yo entonces bien, si no es más, nos vemos en un próximo episodio muy seguramente la próxima semana pues venga, dos por uno, no lo sé, toca mirar si te quedaste hasta el final, muchas gracias, escríbeme a mi Instagram si tienes alguna duda, respondo de una y bueno pues que te vaya muy bien en lo que estés pensando hacer tus proyectos y en tus cosas y bueno, te recuerdo mi Instagram Juan Pablo Duque con Velarca al final soy Juan Pablo Durque Beltrán y nos vemos en la próxima, chao.