Juan Pablo Duque · 00:00
Tiene que estudiar en la universidad, tiene que ser profesional, no importa qué, no importa cómo, pero tiene que ser profesional Y yo no tenía ni idea, yo solo quería seguir viajando por el mundo y yo le decía es que yo quiero viajar y ella me decía pero es que de viajar nadie vive Y a mí desde el principio me aterraba la idea de salir a construir un edificio, como que yo decía yo sí en la vida voy a construir algo, son sueños, son otras cosas, pero un edificio, una carretera, no Pues yo les decía a mis amigos todo el tiempo el día que yo me gradúe al otro día voy a tener un tiquete comprado, nadie va a saber y yo voy a tener un tiquete comprado y me voy a ir al otro día lado del mundo. Entonces mis amigos se reían pero ellos sabían que era real. Yo tenía una alcancía que decía para recorrer el mundo. ¿Yo siempre tuve muy claro ese día, era como pero qué me pasa? ¿Y la gente me miraba como pues pobrecita extraña, qué le pasa? Yo era con mi bicicleta al lado en una banca sin saber dónde iba a dormir, qué iba a comer, cómo era ese país, para mí Suramérica fue como un despecho en la bici. Entonces yo tenía el corazón roto y yo tenía que encontrar todos los días un motivo para pedalear 20 km subiendo, o sea como todos los días subir a la línea despechado.
La Juana · 01:02
Hola, te habla Juanpa el host de Inminente Podcast. En esta ocasión tuve la oportunidad de hablar con la Juana, ella es una persona con un espíritu aventurero y nos cuenta un montón de sus historias increíbles durante el episodio y los retos que tuvo que afrontar para vivir la vida que quería y no una que le toca pero que con la inacción escogió. Este episodio fue grabado en vivo con audiencia así que al final muchas de esas personas hicieron sus preguntas así que quédate hasta el final del episodio para ver si alguna de esas te surgieron a ti también. No te hablo más y te dejo con el episodio. Vamos a empezar fuertes Con esta pregunta ¿Quién es la Juan?
Juan Pablo Duque · 01:47
Esa es la pregunta que más odio. Es que soy un universo muy infinito. ¿Yo creo que soy eso, soy un universo infinito y un ser humano en constante movimiento.
La Juana · 02:05
Para llegar a ese entendimiento y eso que me comentas tuvo que haber un camino muy largo detrás, que de hecho sí lo hay y esto me lleva a lo que eres hoy, lo soñaste de niña? ¿Cómo fue tu proceso desde muy, muy atrás? ¿Lo que eres hoy, lo soñaste de niña?
Juan Pablo Duque · 02:20
Sí, totalmente. Creo que estoy viviendo la vida de mis sueños y cuando me levanto todas las mañanas y me puedo tomar un café viendo un paisaje divino, me siento muy afortunada todos los días.
La Juana · 02:33
Ahorita me dijiste que eras muy conversadora, pero no estás contando mucho.
Juan Pablo Duque · 02:37
Es que me alargo mucho, entonces evito extenderme. Pero sí, yo siempre lo soñé, la verdad. Sí creo que igual me faltan cosas o me sobran cosas, pero no faltar desde la ausencia, sino desde la vienen más cosas. Sé que lo que hay para mí es mucho más grande, pero siempre he soñado con lo que tengo ahora. Siempre quise ser una persona muy libre y me siento muy libre y eso es como el mejor regalo que le doy a esa niña chiquita que soñó esa libertad.
La Juana · 03:10
¿Y cómo ha sido todo ese camino? Porque por lo menos lo que encuentro en tu página es que eres ingeniera. Pero no quería ser ingeniera. Cuéntame eso.
Juan Pablo Duque · 03:22
¿Sí, ahora que lo veo, después de 10 años de haberme graduado o más, siento que es una pregunta que me hago mucho, como por qué estudié ingeniería? Bueno, ya sé por qué, pero yo creo que me gustaban mucho los retos y soy una persona que se mueve como, o que se movía ya no tanto a través de los retos. Y cuando yo me gradué de la universidad, del colegio, yo me fui a viajar por suramérica cuando tenía 17 años y eso pues me abrió el mundo de una manera impresionante. Pero cuando volví, mi mamá creo que la única exigencia que me ha hecho tiene que estudiar en la universidad, tiene que ser profesional, no importa qué, no importa cómo, pero tiene que ser profesional. Y yo no tenía ni idea, yo solo quería seguir viajando por el mundo. Y yo le decía es que yo quiero viajar. Y ella me decía, pero es que de viajar nadie vive. Y yo en ese momento cuando tenía 17, ahora tengo 32, yo decía sí, yo creo que yo sí puedo viajar, o sea, vivir de viajar o de lo que sea. Pero yo también entendí que era una petición muy cultural. Y como petición, queriendo darle ese regalo a mi mamá, dije bueno, voy a estudiar algo. ¿Mi hermano estudiaba ingeniería civil y yo como en una confusión así bueno, voy a estudiar para darle gusto a mi mamá, pero qué voy a estudiar? ¿Y era muy buena en matemáticas en el colegio entonces los profesores siempre me decían tienes que estudiar alguna ingeniería pero como que mis sueños y las cosas que movían mi corazón como cero por ese lado pero pues era buena en matemáticas, muy buena en matemáticas y estaba la opción como administración de empresas, ingenierías y mi hermano me decía si usted no quiere estudiar nada pues al menos estudie administración que es más fácil, no se vaya a meter a estudiar ingeniería y yo siento que ahora lo veo como que entre más él me decía eso es muy difícil como que a mí más ganas me daban de meterme me decía pues estudié comunicación que es más sencillo y yo no, yo no quiero hacer algo sencillo, pues si es difícil pues hagámoslo Para mí fue como un reto pero yo siempre supe que yo no quería ser ingeniera civil y a mí desde el principio me aterraba la idea de salir a construir un edificio como que yo decía yo si en la vida voy a construir algo, son sueños, son otras cosas, pero un edificio, una carretera, no, pero era como que ya me tengo que inscribir en la universidad, pasar y yo me acuerdo que yo fui a la universidad a ver el listado de la gente que había pasado y salía, o sea yo salí, para mí fue como no, yo no quería pasar y mi mamá como súper contenta y yo por dentro como yo no quería, o sea, yo no quiero estudiar esto, pero bueno, vamos a hacerle Entonces para mí los primeros semestres.
La Juana · 05:54
Fueron muy difíciles, por lo menos la primera fila, eso es lo chévere de hacer un podcast en vivo, ya me estoy dando cuenta esta primera fila todos los días nos preguntamos por qué escogimos.
Juan Pablo Duque · 06:04
Ingeniería, yo me lo pregunté mucho y me amargué mucho la vida cuestionándomelo porque todos los días era como que presa ir a eso, o sea, yo qué estoy haciendo si yo no quiero construir edificios, si yo no quiero hacer una carretera, a mí no me importa la resistencia de los materiales, yo por qué estaba haciendo eso? Entonces yo a veces me agobiaba mucho porque además trabajaba, era mesera en un café y yo no quería dejar de ser mesera entonces como que me monté en una carga muy muy grande pero yo no quería dejar de ser mesera porque con lo que yo ahorraba siendo mesera podía viajar en las vacaciones o me podía ir a la montaña el fin de semana entonces mi mamá no me podía dar la plata para que yo me fuera de paseo, sino que yo la tenía que trabajar. Entonces era como. Era demasiada la vida como muy pesada y la gente me decía pues deje de trabajar, es que nadie es capaz. Estudiando ingeniería y siendo mesera un montón de días en un café. Y yo decí no, yo sí soy capaz. Entonces lo mismo como el reto, el reto y no quería como quitarme la oportunidad de salir a viajar los fines de semana o salir a viajar cuando yo salía de vacaciones, esos dos meses que uno tiene y yo me iba para cualquier parte, pero me iba mochilar durante la universidad. Ese fue como mi escape y como en sexto semestre ya dije voy a cambiar este pensamiento y no me voy a amargar más la vida. La única persona que está sufriendo soy yo y si yo le quiero dar ese regalo a mi mamá, pues me lo voy a disfrutar Y ahí cambió mi chip y fue como voy a terminarla y voy hacerlo bien.
La Juana · 07:31
Yéndonos un poquito más atrás, dejo ese punto ahí, pero yéndonos un poquito más atrás. Me genera mucha curiosidad ese viaje que hiciste a los 17 años, ¿Cómo tomaste esa decisión? Seguramente te quedaron muchos aprendizajes a raíz de eso, pero cuéntame esa experiencia, ¿Cómo termina uno viajando por toda Sudamérica a los 17 años?
Juan Pablo Duque · 07:49
Es que esto que digo que me iba a la montaña y acampaba y exploraba, fue desde que tenía como 13. ¿Entonces yo creo que siempre tuve como ese espíritu aventurero y mi mamá me lo dejó explorar, cierto? Porque yo siento que no a cualquier niña a los 13 la dejan irse para el páramo, o sea estamos hablando de hace 20 años, bueno no, pero casi 12. 13 años, perdón, 15 años o más. Y a los 13 años ¿A quién lo deja? ¿Quién sobre todo una niña la dejan irse a esos? Yo tenía amigos hombres que no los dejaban y afortunadamente creo que una de las grandes fortunas en mi vida fue encontrar un novio y un amigo que tenían como los mismos gustos y éramos un combo de tres, ellos dos y yo que nos íbamos a la montaña y nos dejaban y a mí me dejaban ir con ellos. Entonces mi mamá como que me dejó conectarme con eso que a mí me encantaba. Yo iba para el colegio y veía el nevado y yo decía yo quiero llegar allá y fui muchas veces al páramo hasta que llegué y toqué la nieve, o sea, ese fue como mi propósito de vida por tres años y sufríamos y nos llovía y no teníamos equipaje, pero intentábamos, intentábamos, intentábamos, hasta que llegué a la nieve y así siento que eso que sentí ahí lo he replicado muchas veces en la vida, como intentar, intentar, intentar. Entonces yo ya estaba conectada con eso que a mí me gustaba. Y en décimo pues que empiezan a organizar la excursión del colegio de Once y yo ahí ya tenía este novio aventurero, este amigo aventurero y yo como que. Y mis amigos para mí ya eran como no, esto solo quieren fiesta y yo ya no quiero, o sea, yo no quiero eso, nunca lo quise, yo quiero irme a viajar, a explorar, así como he explorado estas montañas, quiero explorar otras montañas, ver otras cosas, otros paisajes, otros países. Y yo le dije a mi mamá, mamá, yo no quiero ir a la excursión del colegio de Once, quiero irme con Camilo a recorrer Suramérica. Y ella como que yo entonces deme la plata que me va a dar de la excursión y yo ahorro por otros lados y me voy con Camilo. Y ella me listo. A mi mamá se le fue el mundo encima, muchas personas la criticaron, le dejaron de hablar, algunas personas le dejaron de hablar porque era irresponsable, porque le dijeron que Juanita va a llegar en embarazo, qué responsabilidad si ellos tienen que estudiar el colegio y graduarse y estudiar en la universidad porque se le va a ir la vida, qué desperdicio de tiempo. Mi mamá siempre como súper firme, eso es lo que ella quiere y yo la voy a apoyar y yo confío en que ella va a hacer las cosas bien, entonces como que ese apoyo de ella fue súper importante. Él me dio la plata, pero eso no era suficiente. Con Camilo, mi novio en ese momento, nos compramos un carrito de papas ambulantes y tuvimos un carrito de papas ambulantes como un año o menos, pero vendíamos papas ambulantes afuera del portal del Quindío en ese momento creo que el portal era como muy nuevo, pero vendíamos papitas fritas y con eso ahorramos para completar el resto de plata. Y bueno, hicimos como muchas cosas para completar esa plata. Mi mamá y la mamá de él se sentaban con nosotros a vender papitas y era como el parche de nuestros amigos, como ir y estar con nosotros mientras vendíamos papitas y todo el mundo sabía que nuestro objetivo era irnos a recorrer Sudamérica. Entonces fue como un apoyo también de todo el mundo. Nos fuimos a recorrer Suramérica, duramos como cinco meses viajando por Suramérica porque yo tenía que volver a estudiar porque esa era la petición de mi mamá. Pero pues obviamente eso me abrió el mundo y como que me ratificó esa idea que yo tenía de que quería seguir explorando, viendo esas montañas y otras montañas y otros países y otras culturas y otras caras y otras historias y otra gente. Ahí fue como esto es lo que a mí me gusta, pero venga para acá porque usted tiene que estudiar. Y a mí la idea de que me tenía que quedar al menos cinco años encerrada en una, o sea encerrada para mí como en una misma ciudad, en una misma universidad, con unos mismos amigos. Uff, yo me acuerdo que desde el primer día yo decía como esto va a ser horrible, pero bueno voy a hacerlo. Y como te digo, en sexto semestre me cambió todo. Y nada, yo siento que desde eso tuve el mundo muy amplio, muy abierto y con muchas ganas de hacerlo pero siendo también consciente que era algo muy importante en mi familia y que lo iba a satisfacer de alguna manera.
La Juana · 12:12
Y una vez que te gradúas de la universidad, ¿Qué sucede?
Juan Pablo Duque · 12:16
Pues yo les decía a mis amigos todo el día que yo me gradúe, al otro día voy a tener un tiquete comprado, nadie va a saber y yo voy a tener un tiquete comprado y me voy a ir al otro lado del mundo. Entonces mis amigos se reían pero ellos sabían que era real. Yo tenía una alcancía que decía para recorrer el mundo, yo siempre tuve muy claro. Entonces yo le decía a mi mejor amigo usted es el único que va a saber, yo le entrego el diploma a mi mamá porque esto es por mi mamá, pero al otro día yo me voy para otro lado. Y no pasó. ¿Y no pasó porque antes de graduarme ya tenía trabajo, me habían conseguido un trabajo en una empresa muy grande en Bogotá de ingeniería y fue como listo que si puede estar? ¿Ah, fue así como que si puede estar? Hoy yo no me había graduado, mañana tiene que estar en Bogotá, ya tiene trabajo en hidrología y yo como que pues sí, o sea, pues uno ahí como recién graduado, o sea ya se va a graduar, no sabe qué hacer con la vida, porque pues yo ahí tampoco tenía muy claro en la tesis, ahorita me estabas hablando de la tesis, como entre la tesis, las materias que me faltaban, pues como que se me fue dispersando la idea de irme a viajar. Entonces me gradué, ya tenías trabajo, me fui a Bogotá, tuve una vida súper tradicional por un año y medio y a ese año y medio, todo ese año y medio yo pensaba todo lo que dije que nunca iba a tener, porque yo también durante la universidad decí yo no voy a ser esa típica persona súper arreglada en la oficina trabajando hasta que se vaya el sol, yo no voy a hacer esa y terminé siendo esa. Y algo que me parece muy curioso es que yo era esa y yo no estaba aburrida haciendo eso, aún me podía disfrutar la vida mis compañeros del lado. Pero si llegó un punto en el que yo decía pero esto no puede ser mi vida. Y yo tengo muchos ejemplos de personas que han trabajado toda su vida en una empresa y siempre me ha aterrado esa idea. Entiendo que sea la mejor forma para muchas personas, pero para mí nunca ha sido una posibilidad. Entonces yo viéndolo y viendo como eso que representaba, yo decía no, yo me tengo que ir de acá. Y me empecé a inventar como cosas para salirme de ahí también como cosas socialmente aceptadas. Para mí tampoco era fácil como decir me voy a recorrer el mundo, en ese momento yo no me sentía capaz de hacer eso, tampoco sabía qué era lo que quería. Entonces ahí me inventé yo me inventé, pero hasta yo misma me lo creí, o sea, era un plan real. Ahora se que era una forma de irme de ahí. Entonces dije me voy a ir a hacer una maestría a Alemania, entonces empecé a ahorrar para irme a hacer una maestría a Alemania, entonces me fui para Alemania. Entonces fue fácil porque dije aquí como no, yo voy a renunciar a Ingetec. ¿Pero cómo así que va a renunciar a Ingetec? Sí, pero me voy a ir a hacer una maestría, o sea, voy a volver y voy a tener un mejor trabajo, o sea. Sí, pero yo estando en Alemania seis meses después me iba a quedar un año aprendiendo alemán, pero empecé a estudiar desde antes alemán, me iba a quedar un año estudiando alemán y después iba a empezar a estudiar, quería estudiar movilidad sostenible, entonces era mi plan, quiero estudiar movilidad sostenible porque me gustaban mucho las bicis, entonces yo voy a trabajar por las bicis en las ciudades, pero ahí ya empecé como bueno, pero yo estudio esto y me devuelvo a Colombia y voy a tener un trabajo pues en la misma oficina, de pronto mejor pago, pero el mismo, el día a día va a ser igual, voy a tener que. A mí me aterraba la idea de no ver el sol, entonces yo estudiaba alemán a las 6 de la mañana, entraba a trabajar a las 8 y salía a las 6, o sea yo salía de mi casa de noche y volvía de noche y esa idea de no ver el sol fue como, o sea, era demasiado agobiante, como yo quiero que mi vida sea afuera, yo quiero sentir el aire, yo quiero estar en una bicicleta a las 3 de la tarde para allá o para acá, o que me llueva ahí, como yo no podía quedarme.
La Juana · 16:04
¿Pero el tema de las bicicletas no nació ahí, vino mucho antes o cómo surgió eso?
Juan Pablo Duque · 16:10
No, siempre estuve con una bicicleta, de.
La Juana · 16:12
Hecho tu historia actual está muy relacionada.
Juan Pablo Duque · 16:14
Con las bicicletas y siempre creo que siempre las bicis me han encantado, como que ha sido una herramienta que me ha dado como mucha libertad, entonces en el colegio era como la libertad de ir al supermercado, la libertad de ir a la tienda, la libertad de ir a donde mi abuela, entonces yo visitaba a mi abuela en la bici, eso no era normal aquí en Armenia, de hecho todavía después de 15 años uno no ve muchas bicicletas, entonces a mí la gente me recordaba por la bici. En la universidad me hacían chistes con la bici, yo llegaba con la bici, no habían parqueaderos para bicicletas, entonces yo entraba en la bicicleta al salón, entonces los profesores hacían chistes con la niña de la bicicleta y siempre estuve en bici en Bogotá, la única cosa que me gustaba era ese trayecto de la casa a la oficina y de la oficina a la casa en bicicleta y ahí eso era como mi liberación del día. Pero entonces ahí, o sea, eso no fue como que cogió la bicicleta sin conocerla y se fue, no, yo sabía que tenía una conexión muy grande como con esa máquina, con ese aparato y que podía durar mucho tiempo montado en la bicicleta y además que lo disfrutaba muchísimo. Listo. Entonces allá yo ahí dije como yo no quiero volver a lo mismo, pero con un cargo más alto, como que mi fin nunca ha sido como la plata. ¿Entonces ahí era como que bueno, vuelvo pero a lo mismo que ya no me gustaba, de lo cual ya huí y que sea mejor pago, no me importa, no estoy interesada, entonces qué voy a hacer? ¿Y pues ahí pasaron muchas cosas porque empecé a hacer como muchos, a preguntarme muchas cosas, como una época muy introspectiva, yo estuve muy sola en Alemania, como que nunca hice un combo de amigos, nunca, o sea todo lo hacía sola y empecé a cuestionarme si no me quiero devolver, si no quiero hacer una maestría, o sea no me quiero quedar aquí haciendo una maestría, sino me quiero devolver a seguir en la vida que tenía, entonces qué quiero hacer? Y yo sabía qué quería hacer, pero no era capaz como de decirlo y yo creo que uno muchas veces sabe lo que quiere, pero no es capaz de materializarlo, de hacerse responsable de lo que va a decir. Y ahí una amiga tuvo un accidente y se murió y yo estaba como súper cuestionándome demasiado y cuando eso pasó para mí fue esta es la respuesta de una manera muy cruda, pero yo no quiero que se me vaya a mí la vida pensando, dudando de qué es lo que yo quiero hacer, cuando yo sé lo que quiero hacer, pero me da miedo decirlo porque el mundo no está dispuesto a escucharlo. Yo tenía miedo de lo que iba a pensar mi mamá, yo tenía miedo de lo que iba a pensar mi hermano, yo tenía miedo de lo que iban a pensar mis amigos, de lo que iba a pensar la gente acá, de lo que iba a pensar todo el que me conocía que sabía que había dejado un buen trabajo en Bogotá, de lo que iban a pensar mis compañeros de trabajo, como de lo que iba a pasar de pronto conmigo también, y será que si no me gusta y si no tengo plata, si se me acaba, si no sé, como tantas, como lo normal que lo inhabilita uno, como que lo inactiva uno, eso también lo tuve yo. Pero pues cuando esto pasó fue como yo no quiero que esto me pase. Y uno siempre, yo siempre había escuchado esto de hay que hay que disfrutar la vida porque mañana nos podemos morir, no sé qué, y cuando eso pasó fue como de hecho sí. Y le pasó a alguien muy cercana a mí. Y me pareció como la señal más importante y como el aprendizaje más grande de eso. Yo no quiero que esto me pase. Y si todas esas dudas existían me las iba a pasar por encima porque no quería hacer nada ni por nadie. Ahí fue como no me importa mucho lo que piense mi mamá, sí me importaba, pero como que quería dejar eso atrás. Como no me importa lo que piense ni mi mamá, ni la que está esperando que yo haga la maestría, ni mis amigos, ni nadie. Yo quiero serle fiel a mi corazón e irme a hacer lo que yo quiero. Yo quiero hacer un viaje grande, yo quiero hacer un viaje largo sin fecha de vuelta. Y voy a hacerlo porque yo no quiero morirme con los sueños anotados en una libreta. Voy a hacer lo posible. Y ahí fue listo, vamos a hacer lo posible, vamos a encontrar las posibilidades. Y ahí tomé la decisión y seis meses después me fui a viajar por el mundo.
La Juana · 20:18
¿Qué lecciones consideras que aprendiste de todo esto? Si bien es cierto, me dices que tu amiga falleció y digamos que ese fue el impulso definitivo que yo voy a hacer esto. ¿Tú que sacarías para más que todos los jóvenes que nos escuchan ahorita? Los jóvenes y el segundo piso. Mentira.
Juan Pablo Duque · 20:49
No, pues una de esas, para mí la más grande fue como que yo ahí, pues yo estaba allá. Todo eso pasó acá y para mí fue como muy difícil estar allá sola y todo eso sucediendo acá. ¿Pero yo seguía con mis ejercicios de escribir y yo decía de verdad, si yo me muriera mañana, qué me gustaría haber hecho? Y quiero hacerlo ahora, que de pronto no me muera mañana. Y ojalá que no. En ese momento decía pero quiero hacerlo y si me muero quiero haber hecho lo que quería hacer. Y yo pensaba en mi amiga y decía ella hizo lo que ella quiso hacer. Ella y yo Estuvimos a los 17 años en Argentina. Cuando yo fui a recorrer Sudamérica, ella estaba viviendo en Argentina, ella se fue a vivir a Nueva Zelanda. Además era como un alma muy parecida a la mía. Entonces yo decía como ella de pronto lo que queda en los corazones de las personas esta pelada disfrutó mucho la vida. Yo quiero que si yo me muero la gente diga esta pelada disfrutó mucho la vida. Obviamente no sólo para que la gente lo diga, sino como si el alma después lo siente como quiero haber disfrutado la vida. Nada, eso es esa frase para mí cobro todo el sentido ahí pues no sé, lastimosamente de esa manera, pero la vida se puede ir mañana y entonces uno duda un montón por lealtades que le tiene algunas personas, por pesos culturales, por ideas sociales, por miedos y inculcados que yo también los tuve y pues los tengo ahora, pero trato de no dejar que esos miedos me limiten a hacer las cosas, eso creo que es como lo más importante. Pero como que enseñanzas miles.
La Juana · 22:34
¿Cuando arrancas el viaje?
Juan Pablo Duque · 22:39
¿Ese día, ese primer día? No, pues muchas cosas, una cantidad de sentimientos pues muy lindos porque tenía mucha emoción porque era el primer día de un gran viaje. Yo sabía que iba a ser un gran viaje. Cuando yo empecé, empecé en Vietnam, en una ciudad que queda al sur de Vietnam. Yo sabía que iba a arrancar un día de enero y no sabía cuándo iba a llegar, tenía la idea de que iba a llegar a España, pero eso era demasiado como en este momento yo lo veo como yo ni siquiera sabía lo que era viajar en bicicleta, yo nunca había pedaleado con todas las maletas encima. Esos primeros pedalazos del viaje fueron mis primeros pedalazos con equipaje en las maletas y eso se siente muy diferente que un pedalazo normal en una bicicleta. Pero yo tenía muy claro que era un viaje largo, que era un viaje hasta Europa, empecé en Asia entonces yo sabía que iba a llegar hasta Europa, pero también fue como yo había visto lo bonito, había visto otras mujeres, me había inspirado en otras mujeres que ya habían viajado en bicicleta y pues veía cuando muestran el mapa y las fotos divinas y el blog espectacular, pero me encontré como con la realidad del viaje, una ciudad llena de carros, llena de motos, como con un montón de peligros, yo no sabía ni cómo esa bicicleta se me movía para todas partes, como el punto de equilibrio cambia de gravedad, perdón. Y salí a una autopista como después de que uno ya sale de la ciudad, como se encuentra uno con una gran autopista y estaba llena de camiones y ahí pensé mucho en el accidente que tuvo mi amiga, que fue un accidente con un camión o con un carro grande y yo decía uff, pensaba mucho, yo no me quiero morir como atropellada por un camión, pero por otro lado, pero no va a pasar, no va a pasar, tengo que cambiar este pensamiento, no va a pasar, voy por mi sueño, voy por cosas, voy por lo que me mueve el corazón, esto no va a pasar. Pero era como una felicidad muy grande, pero también muchos miedos, pero esto puede pasar, pueden. Podían haber personas que me roben, como que ya una revoltura de cosas, pero al mismo tiempo esa noche cuando llegué a acampar, porque acampé también como la primera vez que acampaba por ahí, sacando mi carpa de la bicicleta y como que una felicidad tan grande que dije uff, esto era lo que yo quería hacer y es lo que yo voy a hacer por muchas otras noches y voy a llegar hasta España y después me voy a recorrer Suramérica.
La Juana · 25:08
¿Y este viajero lo aprendiste tú sola?
Juan Pablo Duque · 25:11
Sí, yo empecé sola, pero esa noche no estaba sola. Durante ese día no estuve, estuve como acompañada como los primeros 15 días, después me quedé sola como un mes, después estuve acompañada como 15 días y después me fui sola a China, me fui sola y ya después seguí sola. Después fui encontrando como personas en el camino, pero pues como porque los conocía en el viaje.
La Juana · 25:39
¿Y tú consideras que también haber hecho el viaje sola repercutió en algo? Yo estuve viendo un poco lo que has publicado y encontré algo que me pareció muy bonito, como lo de la viejita en Rusia.
Juan Pablo Duque · 25:52
Sí, totalmente, pues como que cambia todo. Yo además yo no soy una persona solitaria, yo no me considero como un alma solitaria, viajera solitaria, que no me gusta la soledad, pero yo conocí mi soledad en Alemania porque me tocó, pero ahí pasaron muchas cosas muy bacanas, yo soy una persona muy sociable, tengo muchos amigos, me gusta mucho conversar, me gusta mucho hacer cosas, pero cuando la vida me obligó a estar sola también encontré mucha magia en esa soledad. Entonces ahí fue cuando yo bueno, no es fácil encontrar a alguien que se vaya a recorrer el mundo contigo, no me voy a quedar esperándolo, lo voy a hacer sola, porque yo ya conocía mi propia compañía y me gustaba. Yo me recorrí todos los pueblos de Alemania, me monté en todos los trenes y en todos los metros sola, como porque me tocaba pero lo disfrutaba. Entonces ahí fue como me voy a ir sola. Y eso cambia todo, o sea, un viaje sola y acompañada. Bueno, como les digo, yo tuve la oportunidad de conocer muchas personas que viajaron conmigo en diferentes países, en grupos, hasta me enamoré de un chico y estuvimos de novios viajando de todas las formas, pero no es que una sea más o menos chévere que la otra, pero la soledad tiene unas cosas que no, que solamente ocurren en la soledad, como lo que tú cuentas Y eso iba a decir también del primer día de salida de Vietnam yo salí y justo la noche anterior había conocido como dos noches antes había conocido una familia vietnamita que me dijeron como venga a mi casa y yo me quedé en la casa de ellas y cuando yo salí, o sea, di los primeros pedalazos, fue saliendo de la casa de ellas y ellas ahí como súper emocionadas viéndome, tomándome fotos, diciéndome adiós y yo sentía como puede ser mi mamá y mis tías y mi abuelita despidiéndome en un lugar que está literalmente al otro lado de mi casa. Mi familia estaba aquí dormida, pero yo sentía a mi familia como en ellas. Entonces eso fue como la primera cosa como uno se puede sentir en casa en muchas partes. Eso no significa, o sea, no tiene que ser una persona, no tiene que ser un lugar, es la sensación que tiene. Si yo me sentía en casa, me sentía completamente cómoda, ellas me dieron el amor que yo necesitaba, el empujón que yo necesitaba para salir ahí en ese momento yo salí sola, más adelante estaba mi amigo con el que viajé esos 15 días pero nada, me parece que me pasaron cosas estando sola que no me hubieran pasado y que no me pasaban estando acompañada. La historia de la señora es una historia que no sólo fue esa noche, sino muchas otras noches pues yo estaba, llegaba, digamos, pasaba aquí, paraba aquí, venía y compraba algo y había alguien aquí en una mesa, una parejita y siempre me decían pero ¿Y viajas sola? Sí. ¿De dónde eres? De Colombia. ¿Y dónde vas a dormir esta noche? No, ni idea. ¿Y por qué no vienes a dormir con nosotros? Eso yo lo hago ahora y lo hago más fácil si es una persona sola porque es como la barrera para romper. Es diferente cuando es una persona sola que cuando es una persona acompañada. Una pareja, unos amigos, pues uno, los amigos entre los dos resuelven más fácil o esta mujer con el novio resuelven más fácil, pero una mujer sola incluso no sólo una mujer, pero además de ser una persona sola, era una mujer y a las mujeres les causaba como mucha curiosidad, una mujer sola. Y yo sentí también mucho eso, como mucho amor de parte de las mujeres, de parte de las señoras que querían cuidarme y muchas me lo dijeron por medio del traductor o en inglés cuando podían hablar inglés. Es que sentí que eras mi hija, es que sentí que eras mi sobrina, es que sentí que eras mi nieta y te quería cuidar. Entonces como que fui la representación de otras mujeres, de las familias de ellas y ellas quisieron cuidarme. Entonces eso me abrió estar sola, ser mujer me abrió puertas que no se hubieran abierto si hubiera estado acompañada.
La Juana · 29:48
Y dentro del viaje, ¿Qué más va sucediendo? Digamos que esas historias que tú sientes que son súper importantes y que marcaron un antes y un después para ti.
Juan Pablo Duque · 30:00
Pues la soledad, volviendo a la soledad, trae muchos aprendizajes. Yo me acuerdo mucho, una parte muy importante de mi viaje fue Rusia. Hice Rusia, bueno, hice China sola, hice Rusia sola y Rusia fue como muy retador para mí, pero creo que, bueno, es que me extiendo mucho, pero China es muy retador para los viajeros y yo estaba sola, es muy difícil comunicarse, algo que creo que conocemos como el sentido común, no es el sentido común allá, entonces como que las cosas obvias para nosotros no son novias allá. Yo ya me fui de China, muy enamorada de China, la gente me pareció muy hospitalaria, pero me fui como muy cansada. Entonces yo llegué a Rusia después como de haber atravesado media China, pues como todo el país de sur a norte y llegué, bueno, otra cosa que pasa en China que también es muy cansona es que no se puede utilizar el celular, no se puede utilizar, no se puede utilizar un mapa, no se puede utilizar el traductor, no se puede utilizar WhatsApp, Instagram, entonces hay que tener un VPN, bueno, no sé si todos lo saben, pero eso es súper harto porque entonces tú instalas el VPN, pero a veces funciona, a veces no funciona. Entonces yo pues no sé si yo quería, es que el mapa, o sea mi mapa de Google Maps o Maps mí o las aplicaciones que yo utilizaba después de que yo crucé esa frontera ya no servían, entonces ya solo me servía un mapa que estaba en chino y entonces yo me confundía horrible, entonces uno se pasaba a una calle y le tocaba ir lejísimos o sea era muy muy difícil, o yo les decía quiero un pan y me daban 20, yo decía pero es que quiero uno, no es que solo vendemos 20 pues obviamente todo esto como en señas, entonces esas señas se vuelven muy difíciles, entonces era como un. Y entonces para ellos uno es 20 y es como no, y todas las noches durante dos meses lo mismo, es demasiado canción. Entonces cuando yo salí de China y llegué a Rusia, me acuerdo mucho que abrí mi celular, pues como que cogí mi celular y ya me servía todo, o sea cogí Internet y ya me servía todo. Pues yo en ese momento no era como muy activa en Instagram, Instagram era otra cosa en ese momento también fue hace cinco, cuatro años, cinco años, Pero igual yo tenía como un montón de comentarios, un montón de mensajes de personas de acá como wow, eso que estás haciendo, muy valiente, muy fuerte, muy no sé qué y yo no me sentía así, como que yo me sentía como muy abrumada, muy cansada, muy esto tan difícil y yo me puse a llorar horrible, como quise llamar a mi casa y eran 12 horas antes, o sea estaban durmiendo, entonces no podía hablar con nadie, como que a todo el que le escribían a nadie me respondía día, entonces entré a esos mensajes y todo el mundo sí, eres súper valiente, eres súper fuerte y yo como no, y me senté a llorar y por primera vez en mi vida, por primera vez en mi vida lloré sin saber por qué estaba llorando. A veces me pasa ahora y digo ¿Por qué estoy llorando? ¿Pero en ese momento era como, o sea, esto me pasó, yo no conocía esa faceta mía, como no, yo nunca he sido llorona, entonces ese día era como pero qué me pasa? Y la gente me miraba como pues pobrecita extraña, ¿Qué le pasa? Yo era con mi bicicleta al lado en una banca, sin saber dónde iba a dormir, qué iba a comer, cómo era ese país. ¿Los primeros días en un país son retadores, los primeros 10 días, porque uno tiene que entender como la dinámica del país, qué comen, qué venden en las tiendas y nada, y eso como que yo nunca voy a olvidar ese día porque fue como que pude conocer y abrazar y entender otra parte de mí, también soy nostálgica, también lloro sentada en una silla al lado de mi bicicleta, yo no conocía eso y ya estaba grande, o sea tenía 27 y nunca me había pasado y seguramente no me hubiera pasado si tú hubiera tenido a ti al lado bueno esta noche vamos a ver qué comemos y qué no importa este país se ve bacano no? Eso me pasó porque estaba sola y porque tenía que lidiar con todas esas cosas y porque tuve que lidiar con toda esa soledad en China sólo así llegué como a ese necesito llorar Ese día me moví y nunca voy a olvidar que estaba súper abrumada y un señor tenía que salir como de unas escaleras por allá súper difíciles y pasó un señor sin una pierna en muletas y yo tenía que subir mi bicicleta que en ese momento era súper pesada y ese señor con una sola pierna en muletas cogió mi bicicleta y se subió a eso y ahí ese señor como que me cambió el panorama del día y como este señor hizo eso por mí. Al rato me encontré un man que me invitó a dormir a su casa y yo pues como que también eso es muy lindo, también como que. Y me pasaba mucho en Rusia, por la mañana estaba como súper abrumada y por la tarde era la persona más feliz del mundo, encontraba lugares donde dormir demasiado lindos, demasiado especiales, conocía gente demasiado profunda y especial que me cambiaba como toda esa tristeza de la mañana, era como una nostalgia, yo me despertaba allá en una carpa en medio de un bosque y yo quería estar en mi casa con mi mamá, o sea como que mamitis literal y yo decía como ¿Dónde estoy? ¿Ay me vi que estoy en un bosque no? ¿Pero pensé que estaba en mi casa, yo qué estoy haciendo aquí? ¿Pero como que el ánimo del día se me iba subiendo así a medida que iba pedaleando, ponía música duro, me hacía algo de comer rico, me sentaba por ahí como que empecé también a entender es que yo siempre como que en la vida estaba súper bien hasta que me fui para allá y era como a veces sí, a veces no, pero siempre sabiendo que yo quería hacer eso, como que estaba conectada con lo que yo quería hacer, como que yo estaba ahí porque yo había decidido estar ahí entonces nunca fue como uno pues coge un avión y me voy para la casa, no? ¿Porque yo quería estar ahí pero entonces entendí que querer estar ahí también significaba que iba a amanecer con nostalgia, me iban a dar rabia cosas y iba a ser difícil, como sí, como era una montaña rusa de emociones.
La Juana · 36:11
Wow, es muchísima información y qué historia tan chévere me cuentas, o sea me hablas de China y de Rusia porque fueron bastante retadores, pero dentro de esa historia, qué más va sucediendo cuando ya te acercas a España? ¿Qué sucede.
Juan Pablo Duque · 36:30
Ahí? Ya me había enamorado, entonces llegué a Francia enamorada de un inglés que conocí en Georgia y viajamos seis meses juntos, o sea terminé de hacer Asia con él y Francia y pues no como tantas cosas, como que uno en la vida normal en un año en una misma ciudad aprende un montón de cosas, imagínense en un año en una vida todo el tiempo conociendo gente diferente, culturas diferentes, pues aprendí mucho, mucho, mucho, no sé de las culturas, como los factores comunes que hay en el mundo, como ese amor de las familias, como que estuve con musulmanes, con budistas, con católicos, con mejor dicho con un montón de familias y siempre hay un amor de hogar, siempre hay una mamá que cuida, siempre hay un papá que cuida, siempre hay unos niños jugando, siempre hay que sentarse a comer, siempre como que siempre hay unas cosas que son de humanos, más allá de las otras cosas que nos hagan diferentes, siempre hay unas cosas muy básicas, necesidades de los humanos que nos unen también. Entonces eso era lo que me unía con ellos. Diferente la forma de comer, diferente la forma de sentir, de servir, pero siempre la comida es un momento especial, siempre el amor y las cosas se cuentan y nos reímos alrededor de la comida, compartimos alrededor de la comida. Ese cuidado de las mujeres con las mujeres fue muy lindo para mí, también el de los hombres, porque muchos hombres también se acercaban a mí como a tratar de ayudarme a mí siempre como de dos años que estuve por las carreteras tengo muy pocas historias negativas, siempre fueron historias lindas, entonces por más que hayan personas malas, que las hay, el mundo también está lleno de bondad, de sentimientos muy lindos, de mucho cuidado, de mucho amor, de mucha protección y eso a mí era lo que me mantenía en movimiento. Si a mí de pronto me hubieran pasado tres cosas malas, cojo un avión y me devuelvo, pero al contrario, siempre, siempre, siempre como que el amor de diferentes formas me iba impulsando cada vez más y más.
La Juana · 38:51
¿Cómo te sentiste cuando llegaste a esa meta que tenías inicialmente?
Juan Pablo Duque · 38:56
Me acuerdo que tengo por ahí una foto, porque mi meta como dije al principio era llegar a España y me acuerdo que ahí me despedí del inglés en Francia y yo me fui, él se fue hacia Inglaterra y yo me fui hacia España. Cuando llegué crucé la frontera y las fronteras en Europa no son como las fronteras acá, cierto, ya están abiertas, pero hay un aviso que bienvenido a España. Y yo vi ese aviso y para mí fue como, o sea, esto es indiferente, como me tomé una foto porque sabía que era importante, como que estaba, era un hito en mi viaje, era consciente de eso, pero no, fue como si, como que el logro ya había pasado. El logro fue el día a día, el logro fue cada noche, yo me aplaudía cada noche, escribía en mi diario lo orgullosa que me sentía o lo débil que me sentía, o todas mis sensaciones cada noche. El logro fue cada noche más no el letrero que dice Bienvenido a España. Entonces igual me tomé la foto, igual como que sí, tengo que celebrarlo, pero fue como wow, Pensé que esto me iba a dar más emoción, pero no, porque la emoción la sentí en cada uno de los días.
La Juana · 40:08
¿Qué pasaba por tu cabeza en ese momento? Bueno, ¿Terminó esto acá o qué sigue?
Juan Pablo Duque · 40:14
No, yo ahí llevaba un año viajando y yo sabía que, o sea, yo quería que eso fuera apenas el principio. Yo en ese momento, yo cuando empecé a viajar, yo quería irme desde España hasta la Patagonia y devolverme en bicicleta. Pero ahí tenía, llevaba dos años por fuera. Sí, irme en un avión desde España hasta la Patagonia, pero sin venir a Colombia. Pero todos los seis meses que estuve con el inglés, el inglés siempre hablaba de que iba para la casa y que iba a volver a ver a su familia y que iba a pasar la Navidad con su familia. Y a mí me empezó a dar casitis horrible. Y yo ya llevaba dos años por fuera y fue como qué rico él que tiene la emoción de irse para encontrarse con su familia, yo también quiero. Como que me antojé de esa sensación. Y entonces cambié los planes y vine a Colombia de sorpresa y le llegué a mi mamá así de sorpresa. Estuve un mes y luego me fui a la Patagonia. Pero cuando yo llegué a Barcelona, en Barcelona yo cogí el avión, cuando llegué a Barcelona yo sabía que era apenas el inicio, o sea, y a mí me lo cortó en parte como la pandemia, yo pensaba que mi viaje iba a ser mucho más grande pero para mí era como es el inicio y esto me encanta y esto es lo que quería y eso es lo que quería quiero seguir haciendo. En ese momento sí lo tenía que.
La Juana · 41:32
Esa fuera tu vida, No mi vida.
Juan Pablo Duque · 41:35
Pero sí esa etapa de la vida. Porque yo ahorita no quisiera viajar de esa misma manera, ni siquiera viajar un viaje así como el que hice en ese momento, pero en ese momento sí la tenía súper clara.
La Juana · 41:46
¿Y ya de este lado qué va sucediendo? Porque es un viaje muy parecido al que hiciste cuando tenías 17, ¿O no? ¿Cómo fue eso?
Juan Pablo Duque · 41:53
No, ese otro viaje fue. ¿Pues hice en cuatro meses hice los países que se dan en Suramérica, cierto? No sé, seis, ocho. Pero pues un viaje como relativamente rápido, como los lugares a los que todo el mundo va. Ya cuando regresaste, No, el primero este pues fue mucho más profundo, como mucho más. Pasa algo en los ciclistas y eso me pasaba y era que uno para como en un lugar, en un host o algo así y uno se quiere quedar ahí descansando, Uno no quiere salir porque uno está todo el tiempo afuera. ¿Cuando llegábamos a un lugar la gente nos decía pero por qué no salen? ¿Y por qué no van a la plaza y a la torre? No sé qué es como ay, no me interesa como de verdad no me interesa la torre. ¿Yo ya vengo viendo todos los días la gente, lo que pasa en las calles, el paisaje, Todo el día estoy al sol, todo el día estoy al agua como una torre o la cascada, no? Porque eso sucedía en el día a día. Uno lo que quería era descansar. Cuando uno viaja de otras formas, pues obviamente que también son válidas, también las he vivido y también me encantan, pero como que el destino son esos puntos, en cambio aquí el destino era el día a día y había que descansar, entonces había que parar. Pero todo el tiempo estás en un constante ver, sentir. Eso es lo que más me gusta a mí como del viaje en bici es que es un contacto completamente directo con el entorno, con el ambiente, con la gente. Puedes ver a la gente a los ojos por los lugares por donde nadie pasa porque ningún bus para ahí donde venden. Las cosas más raras que pasan en el país suceden en esos tramos que hay entre punto y punto. Eso es lo más lindo y eso es la gran diferencia con los buses, con el viaje que hice en bus.
La Juana · 43:43
¿Cuánto duró este viaje?
Juan Pablo Duque · 43:45
El último dos años o sea, yo viajé un año en Asia y Europa y viajé un año en Suramérica.
La Juana · 43:52
¿Y acá en Suramérica qué sucedió? Ya me contaste y me diste mucho contexto de esa profundidad, pero dentro de esas historias que tú destacas y tú dices esto también marcó un punto de.
Juan Pablo Duque · 44:03
Inflexión Bueno, ahí la historia de amor continuó, entonces nosotros empezamos a viajar juntos de la Patagonia hacia arriba pero también todo se desdibujó también muy rápido, entonces para mí Suramérica fue como un despecho. En la bici fue duro porque un despecho es muy duro en cualquier parte y montando en bicicleta por las montañas peruanas fue muy duro, entonces yo tenía el corazón roto y yo tenía que encontrar todos los días un motivo para pedalear 20 km subiendo, o sea como todos los días subir a la línea despechado.
La Juana · 44:40
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Juan Pablo Duque · 45:14
Como tú y yo. Eso fue un reto muy grande porque sí es muy difícil, o sea fue muy difícil pero lo mismo que dije ahora, yo nunca pensé en me voy a ir, no tenía muy claro, yo decía mucho prefiero esto a un día en la oficina, a un día traicionado en la oficina. Aquí estoy conociéndome, estoy retándome, estoy encontrando el sentido del pedaleo diario, pero yo estoy aquí porque yo lo decidí, a mí nadie me obligó a estar aquí, yo estoy aquí en completa decisión y esta sensación se me va a pasar, esto es temporal, ya había tenido despechos gracias a Dios que uno piensa que el mundo se acabó y el mundo no se acabó y bueno, eso fue muy difícil. Pasó que sentí, empecé a sentir que mi viaje se empezó a volver el viaje de él y como antes de esa digamos ruptura que fue como muy intermitente también empecé a sentir que estaba viajando, era como el viaje de él y que me estaba desconectando de mi viaje y eso me empezó a preocupar mucho y quise reconectarme y fue también un proceso grande ahí. ¿Cuando yo llegué a Colombia sentí mucho eso y traté como de escuchar mucho, de analizar mucho como yo para qué voy a seguir? Porque iba a seguir con él a Panamá, pero yo decía no, no puedo porque yo ya estoy viajando para irme detrás de él porque estoy tragada de este mar, entonces sigo detrás de él y yo no quería viajar de esa manera, yo quería viajar por mí, por mi propósito y ahí decidí quedarme unos meses más como a sentir ese llamado de nuevo de viajar por mí. Fue muy difícil esa decisión, pero yo dejé que se fueran y me quedé y ahí empezó la pandemia y me quedé.
La Juana · 47:11
Cuando sucede esa pandemia, ¿Tú cómo lo afrontas? ¿Fue difícil para ti, digamos, quedarte quieta por decirlo de alguna manera?
Juan Pablo Duque · 47:22
Pues algo que a mí me ha caracterizado mucho es que yo trato siempre de verle el lado bueno a las cosas, Entonces fue difícil por eso, por el movimiento, porque estaba muy acostumbrada a estar en movimiento. Para mí fue muy difícil ponerme jeans, por ejemplo, después de dos años en lycra, volverme a poner un jean, era como la vida tan rígida, tan increíble, cómodas y uno está todo el día en la ropa de bici tan cómoda, como volverá a la vida como normal, como donde hay que ponerse las cosas que salen Y todos los días me ponía lo mismo porque no tenía ropa. Pero entonces volver a caer en cuenta que la gente critica eso y que si yo iba tres veces donde Pitía con la misma ropa pues me iban a criticar y yo no quería que mi tía dijera que yo no me bañaba porque yo sabía que yo sí me bañaba pero no tenía marro. Pero como que en ese momento yo decía no me importa estar con la misma camiseta y la misma lycra, en verdad no me importaba, cierto, como que yo estaba súper desprendida de esas ideas mundanas que tenemos y que ahora otra vez tengo. Pero eso fue difícil, el hecho de no saber qué iba a pasar conmigo pues fue como que una quitada de piso, pero siempre yo encuentro Y ahorita que yo hablaba contigo y tú me contabas que hacías y hacías y pasaste de una cosa a la otra, Yo también he hecho eso y creo que eso es una cosa que salva mucho porque pues esto ya no se podía hacer. La incertidumbre fue muy grande, un año, un año y medio, no sé porque abrían una frontera y cerraban otra y abrían una y la otra y la vacuna no sé qué. Todo eso fue muy incierto pero yo siempre estaba haciendo cosas como que esa es otra, A mí no sólo me gusta montar en bicicleta, a mí me gusta hacer un montón de cosas. Entonces en ese momento yo encontré como un propósito dentro de esa pausa de la vida y pues mis días empezaron a girar ese nuevo propósito y disfrutaba los días Yo no me voy a quedar pegada en ese pensamiento ¿Y ahora qué? Y mi viaje cero. Entonces yo ya como que solté eso, vamos a ver qué pasa. Y pues mira, nunca volví a retomar ese viaje pero porque en un punto me lo pregunté también ¿Quiero o no quiero? Tenía la posibilidad de estar lejos, pero en ese momento no quería. Y eso también fue muy lindo de esa etapa como volver a preguntarme la gente. Para mí fue muy difícil eso, la gente me seguía, me encontraba la gente en la calle y la gente todo el tiempo me ¿Y cuándo vas palaska? Y yo ya me sentía como que cada vez estaba más desconectada de eso, como que estaba bien aquí. Y a mí siempre me ha gustado hacer las cosas como a raíz del deseo, ¿Cierto? Y yo no tenía ahora el deseo de irme a hacer ese mismo viaje. Estaban pasando cosas acá, me quería quedar aquí pero fue muy difícil como decirle a la gente no, No quiero viajar. ¿Como así Juanita? Después de que ¿Como así? ¿No va a terminar ese proyecto? Y me lo cuestionaban y yo decía ¿Como? Entonces yo ya tenía como ese mismo peso que tuve viviendo esa. Como esa renuncia de la vida normal al viaje. Fue el mismo peso que tuve de la renuncia al viaje para volver a la vida normal porque era como el peso de la sociedad esperando que esta pelada termine de ser el viaje que prometió en el blog y en las redes sociales y en las noticias. Entonces la gente lo estaba y yo sentía como que ay, los voy a decepcionar, ¿Qué van a pensar de mí, que dejé todo tirado, Qué pena? Y entonces que solo llegué hasta Colombia y nunca llegó a Alaska. Seguramente hay gente que lo dice y es verdad, nunca llegué a Alaska Pero como que soltar esa idea de lo que la gente estaba esperando de mí y serle fiel a mi idea, yo ya no quiero hacerlo, es que en este momento de mi vida No quiero hacerlo.
La Juana · 51:08
¿Cuál fue ese propósito que encontraste acá?
Juan Pablo Duque · 51:10
No, pues en ese momento a mí siempre me ha gustado mucho como las cosas sociales. Entonces en ese momento estaba todo el tema de la pandemia, no sé qué, nos inventamos una cosa que se llamaba el camión buena onda y el camión buena onda pasaba recogiendo comida por toda la ciudad y todo el mundo nos tiraba cosas para que nosotros hiciéramos mercados y se lo repartíamos a la gente que no tenía mercado. Entonces eso era una logística porque éramos como las únicas personas que podíamos estar en la calle recogiendo. Entonces éramos un grupo como de 20 personas que teníamos ese permiso y toda esta logística a mí me encantaba. Y hacerle el llamado a toda la ciudad para que saliera a repartir, a entregar su libra de arroz y después nos íbamos todos a un piso del centro de convenciones a repartir esos mercados y eso se volvió el propósito como por seis meses y estábamos súper felices ahí. Después del propósito fue otro y después otro. Y sí, como que no tiene que estar como todo. Y para mí eso también fue muy difícil y yo he hablado de esto también con algunos amigos, como en un momento que yo estoy en Instagram como la Juana bike, a mí me aterró esa idea porque yo sentía como salgo a la calle, todo el mundo me pregunta que cuando voy a llegar a Alaska, todo el mundo piensa que yo soy solamente bicicletas y un viaje en bicicleta. No, yo soy más que eso, como que eso me pesó mucho. Y hace como un mes volví a mi Juana Bike, pero me tuve que reconciliar con esa idea de cómo sentía que que me habían metido como una burbuja donde yo sí soy yo, pero es que yo soy una burbuja mucho más grande, un universo mucho más amplio y no quiero que solo me relacionen. En este momento ya no me importa, pero sí no, espérese, espérese. Yo también tengo la capacidad de organizar a un montón de gente para que las personas salgan, tiren lentejas por la ventana, recoger unos mercados y entregárselo a la gente. Eso también me hace feliz, entonces no necesariamente tengo que estar montada en una bicicleta. Y ahí yo me quité ese como bike. Entonces cuando alguien me Ay, ¿Cómo estás en Instagram? ¿Y yo la Juana bike y por qué bike? Y como ay no, qué pereza, cómo te digo que yo no soy solo eso. Entonces claro, igual ahora entiendo que igual mi vida, la bicicleta es para mí como la herramienta de expansión de gran parte de lo que soy, pero es solamente una herramienta y en otro momento de la vida la herramienta podrá ser otra. Entonces como que bueno, no, igual la gente me identifica con bicis y todo bien, con razón que lo hacen y lo valoro, lo aprecio y demás. Entonces volvamos a poner eso porque es como me identifican y como me identifico también en este momento. Pero entonces ese peso social también jugó como al revés en mi vida, como si la gente está esperando esto de mí, como cuando esperaban que yo siguiera siendo una ejecutiva y para mí renunciar a esa idea de la viajera incansable también fue difícil.
La Juana · 54:00
Y en ese momento ¿Cuál es el propósito?
Juan Pablo Duque · 54:07
Yo creo que muchos, esa idea también como de el único propósito que empieza con un verbo y termina en no sé qué, también me aterra un poco, pero tengo muchos. Pero en este momento siento que me gusta como ayudar de muchas formas a otras personas a que de alguna manera se conecten con su propósito, lo hago a través de varias cosas o que venzan algunos miedos y que se conecten como con ese poder y con esa parte de su vida que no habían conocido o de la cual estaban desconectadas. Cuando volví, bueno, cuando la pandemia que me tocó quedarme, bueno y durante todo el tiempo de mi viaje recibía muchos mensajes de muchas personas, de hombres también como ay qué bacán o qué nota, pero muchos mensajes de muchas mujeres como aplaudiéndolo mucho pero diciendo también que quisieran hacer algo parecido o que quisieran viajar por Europa solas pero que no son capaces, que les da miedo, que tal les pase algo, que alguna vez escucharon que a fulanito tal cosa. Como siempre el miedo como un factor común. Entonces ahí yo empecé a sentir, bueno, yo lo hice de pronto porque mientor, o sea yo no crecí como con tantos miedos. Persona afortunada y cosa que le valoro mucho a mi mamá, es que casi no me los miedos no eran, o sea los miedos existieron pero pues vamos a esquivarlos un poco y vamos a seguir. Pero no todas tuvieron ese privilegio que yo tuve de aprender a esquivar los miedos. Entonces fue como y si me invento un grupo donde yo le diga a las chicas oigan, vamos a viajar juntas, ¿Será que la gente me copia? ¿Será que hay mujeres que quieren viajar conmigo por el Quindío? Y se lo comenté como a mi mamá, a mi novio, a mi hermano y todo es como parce, que gran idea, obvio que le copian y yo ¿Pero quién? ¿Y como ahí estaba, como ya había pasado lo del camión buena onda, yo estaba como sin saber qué hacer, que la frontera la abrieron, la cerraron, como me voy a ir, no me voy a ir? Y yo no sabía editar vídeos y me puse a cacharrearle a Inshot y empecé como bueno, voy a hacer un vídeo diciendo esto, me demoré una semana editando ese vídeo, como la voz y no sé, todo para mí era súper complejo en ese momento. Y puse un videíto como quiero hacer un viaje de mujeres para que venzan sus miedos, porque claro, como el mensaje siempre me da miedo tal cosa, para que venzan sus miedos me escribieron, no sé, 500 personas, como me demoré tres días respondiendo mensajes, fue como boom. Y era un viaje que yo estaba organizando, yo fui a hacer como toda la logística, yo decía de pronto salen tres amigas, cuatro amigas y entre amigas chévere. Cuando yo listo, sí, Entonces tenía un valor con las novedades, con la comida, no sé qué, y me mandaban la plata. Cuando yo miré ya tenía como 15, un amigo que organizaba viajes me decía como Juana, no puedes hacer eso, o sea, normalmente los guías se van con seis personas, ¿Tú cómo te vas a ir con quince? Y yo marica, yo no sé, pero yo ya recibí esa plata, lo voy a hacer. No, pero entonces no recibas más. Entonces luego un man no, por favor, deja entrar a mi novia, yo quiero que mi novia haga eso. Yo bueno, sí, pues dale, dale la novia bueno, al final éramos 18 y yo ya como que oye, no, pero también era como muy raro, yo quería que todas fueran, pero no, ya no puedo más, se cerraron los cupos aquí encartada tan horrible. Yo no sabía cómo se hacía eso, entonces yo no sabía que es muy difícil encontrar, por ejemplo, un lugar, un alojamiento para 18 personas en camas individuales, entonces eso es difícil. Y yo tenía 18 personas que necesitaban camas individuales porque mi amigo que organiza viajes me decía no puedes poner a dormir a la gente junta y yo marica, ¿Qué voy a hacer? Entonces nada, yo empecé a resolver y a mí me gusta mucho como eso, como esa parte logística y ya yo les dije pues la acomodación es compartida, ¿Quieren? ¿Sí, todas? Como sí, sí, sí. Entonces yo también me di cuenta que mi público, o sea, el público de ese viaje era un público muy diferente al de mi amigo que no era capaz de dormir con un desconocido al lado, no estas chicas. Entonces yo organicé todo ese viaje y fue demasiado espectacular, fue como una transformación muy grande para mí, muchos aprendizajes para mí, yo no era una mujer que disfrutaba mucho como los círculos de mujeres, los espacios de mujeres, para mí eso era como medio mamerto, como que pereza. Yo me conectaba siempre más con los hombres porque siempre me han gustado como los deportes y estudié ingeniería, entonces estudiaba con muchos hombres, entonces a mí eso me da pereza, pero en ese viaje fue wow, qué lindo los grupos de mujeres, o sea, las cosas que pasan en los grupos de mujeres como, o sea, esto tiene que existir más y las cosas que están pasando aquí son demasiado profundas en la vida de todas, esto hay que seguirlo haciendo y todas se fueron súper felices, yo me quedé súper feliz y fue como hagamos otro a ver qué pasa. Entonces lo otro, qué miedo que ya no sea igual, o sea, nada es igual nunca como la primera vez, esto va a salir más o menos y pues ahí yo voy a decir que pereza, no quiero hacer un tercero. Y el segundo fue wow, fue como esto es demasiado, todas súper felices, súper transformador como los testimonios, pues las historias que ellas contaban, como muchas cosas muy profundas de la vida de ellas, como no sé, llevaban cinco años intentando terminar con el novio pero no eran capaces porque no sé les daba ansiedad y volvían a la casa como yo soy súper fuerte y yo voy a terminar con este man y terminaban con el man y se encontraban con una vida brutal al otro lado. Entonces como ese empoderamiento, no para salir a montar en bicicleta por el mundo, aunque varias de ellas han viajado en bicicleta después de los viajes de las enriquetas como solas, como que han sentido esa confianza de ay, si lo hice en grupo, pues lo hago, esto no es tampoco tan difícil. Entonces como que una expansión de muchas formas en la vida de muchas mujeres y eso así muy lindo. Entonces yo me enamoré de eso, me requete enamoré de eso. Y entonces, pues para responder a la pregunta de qué son, son viajes en bicicleta de mujeres por diferentes lugares, por ahora de Colombia, Ojalá en algún momento pueda ir a otros lugares del mundo, pero como una manera de acompañar a las mujeres a que venzan ese miedo u otros miedos, y de una forma segura, acompañada, donde podamos conocer un lugar de Colombia de una manera responsable, de una manera tranquila, despacio, profunda, donde podamos conocer cosas que pasen ahí, lugares por los que normalmente los turistas no pasan, como viajar de una forma lenta.
La Juana · 61:15
Dentro de esas cosas, ese montón de cosas que me dijiste que haces también en este momento, además de Las Enriquetas, ¿Qué estás haciendo que te mueve en este momento?
Juan Pablo Duque · 61:28
Pues siento que Las Enriquetas han sido también como una puerta para. Y es uno de los propósitos también con el proyecto, es como visibilizar otros proyectos que a mí me gustan de diferentes formas, ¿Cierto? No sé, como por ejemplo Conuco, que es un proyecto que me gusta mucho de alimentación a base de plantas no convencionales, ¿Cierto? ¿Estoy hablando bien? Entonces a mí me encanta la idea de contarle esto a la gente y de contarle esto a Las Enriquetas. Entonces, por ejemplo, en el próximo viaje que voy a hacer, vamos a cocinar con este proyecto, y les muestro el proyecto, ellas lo conocen y expandimos este otro propósito tan lindo, tan hermoso, con el cual también me conecto. Es como que me gusta hacer también ese canal de expansión de otros propósitos que van alineados con mi propósito. Y lo hago en Las Enriquetas o lo hago por redes. De Las Enriquetas han surgido otras cosas, viendo el poder que hay en los grupos de mujeres y cuántas cosas profundas pasan y tan alejadas que estamos las unas de las otras, o como hemos crecido, como cada uno por su lado. Y tenemos por ejemplo, un club de lectura también, donde nos reunimos los miércoles virtualmente, leemos, compartimos, charlamos de la vida, nos quejamos de la familia, del que nos cae gordo, y como que nos desahogamos un montón. Eso también se traduce a otros espacios de mujeres, no sé, caminatas de un día o un taller de cerámica de mujeres, como ese tipo de cosas, como abriendo y promoviendo otros espacios que no necesariamente sean en bicicleta, o de seis días como son los viajes de las Enriquetas, sino que puedan ser cortos de horas o de uno o dos días o de un miércoles virtualmente.
La Juana · 63:26
Yo ahorita te lo comentaba Juanita y se los comparto también a ustedes. Dentro del podcast Inminente hay dos secciones. La primera es la idea inminente. La idea inminente es una idea que ha estado rondando la cabeza de mi invitada recientemente y no la va a compartir. Y lo segundo es el reto inminente que es una cosa chiquitica o varias que Juana va a compartir con ustedes para que ustedes no solamente sean espectadores, sino que haber venido hoy, haber escuchado este podcast el día de hoy, marque una diferencia para ustedes. Entonces ahorita cuéntanos la idea inminente.
Juan Pablo Duque · 64:07
La idea.
La Juana · 64:07
La idea inminente.
Juan Pablo Duque · 64:11
Pues esta respuesta es inspirada en lo que me contaste de tu vida, porque me identifique mucho con todo lo que me contaste. Él me contó que él tiene 19 años y desde los 10 años, 9 años está haciendo muchas cosas, entonces como que ha empezado hacer una cosa y luego se ha pasado a la otra y luego se ha pasado a la otra y yo también. Entonces como que yo me identifico mucho ahí y yo siento que el movimiento es muy importante en mi vida, el movimiento físico pero también el movimiento de las ideas, de las acciones. Entonces yo iba a decir se me han abierto, pero yo he abierto muchas puertas y muchas posibilidades porque nunca me he quedado quieta. Entonces como la idea de mantenerse en movimiento para mí es muy importante. Tiene que estar relacionado con la idea, ¿No? Pues ayer, antier me pasó una cosa que me ha estado dando vueltas y tú dices algo, una idea que uno tenga en la cabeza. Últimamente he tratado de darle la vuelta a las situaciones, como si me pasa algo y estoy enganchada como con una emoción ahí y cualquiera que sea la emoción como verlo desde otro lado y entenderlo, verlo desde otra perspectiva, a ver qué me arroja. Y en estos días me pasó una cosa que me molestó, como que esta idea la tengo desde hace días, pero la apliqué como antier y me sentí muy orgullosa y la tengo rondando porque quiero seguirlo aplicando. Es un ejercicio muy bonito porque me pasó algo, alguien me dijo algo que me molestó y yo le respondí como poniendo límites que también ha sido un gran aprendizaje de estos años. Como puse mi límite, no me pareció y le dije, oye, no me parece. Se lo dije de una manera muy amorosa, muy respetuosa y me sentí orgullosa porque se lo dije y le dije, espero que me entiendas, no te vayas a molestar. Pero después me puse como a pensar, tenía que hacer una torta, entonces hice una torta y dije voy a hacer el ejercicio de verlo de otra manera, de darle la vuelta Y ella ¿Por qué me dijo eso y cuál era su intención? Parsi, cambié completamente la opinión y me arrepentí de lo que le había dicho Y le dije a mi novio, ¿Cómo será que le digo que me arrepentí? Y él como no, pero qué pena si ya la paraste. Y yo como no, pero un ejercicio también de madurez y de olvidarse un poco del ego. Yo le voy a decir que me arrepentí de mi primera respuesta, igual no fui grosera afortunadamente pero yo le dije, oye, ¿Sabes qué? Estoy haciendo una torta y volteé la arepa, estoy viéndolo desde otro punto y hasta me parece súper bacano lo que me propones, me parece súper chévere, puede que ya sea tarde lo que te estoy diciendo. Ella me había hecho una propuesta, yo le había dicho que no porque me pareció conchuda y después como que antes me sentí como honrada de su propuesta, pero fue como wow, le di la vuelta, me sentí como madura, como crecí bien y aparte como que yo creo que uno muchas veces hace esa vuelta pero no es capaz de comunicarla porque el ego no lo deja y como qué pena qué va a decir, ay si se arrepintió. Y yo sabía que ya lo estaba comunicando en un grupo de WhatsApp todo lo que yo estaba diciendo porque yo sabía, entonces era como, era como ella va a ir a decirle a todas que yo me arrepentí, que qué hueva, que claro, pero no me importó. Entonces para mí eso fue como, hay que darle la vuelta a las ideas, hay que darle la vuelta a los pensamientos y si uno llega a otra conclusión también poder decirla es un acto muy lindo. Y después me sentí mucho mejor de lo que me sentí al poner ese límite, me sentí mucho mejor y se lo dije. Y si no estás de acuerdo y si ya no tengo reversa, igual lo hago como un acto de humildad, ya tú verás cómo te lo pones, te lo tomas. Y ella me dijo sabes qué, súper bien y ya, vamos a hacer lo que ella me propuso, pero dar la vuelta a las ideas es un ejercicio que propongo.
La Juana · 68:26
Bueno, ya llegamos a la sección de preguntas. Si tienen alguna pregunta, por fa, un montón de preguntas hay ahí. Esto ya no sé qué pueda pasar de aquí en adelante. Bueno, vamos con la primera Juanita, tres aprendizajes que te haya dejado el viaje por Suramérica.
Juan Pablo Duque · 69:00
Por Sudamérica. No sé, la segunda vez que viajaba por Sudamérica en bicicleta era sentía que iba a llegar como a mi casa. Yo sentí que en Asia y en Europa yo había sido como extranjera y ahora estaba en mi casa en Latinoamérica. Y aprendí que no me sentí muy lejos de casa y aprendí que hay mucho y siempre he vivido en Europa y en Estados Unidos también. Y la gente cuando se refiere a Latinoamérica es como si fuéramos una sola cosa, igual que cuando nosotros decimos es que los europeos son así o es que los de Estados Unidos son asá, uy, estamos tan equivocados cuando pasa eso. Y nada, sentí eso, como que no se puede generalizar nada. Yo ahí como que fue no generalizar nunca, nunca. Y yo cuando viajé con personas en Suramérica, con otras personas de Europa, la mayoría como que es que todos los latinos son así. Yo era como yo no soy así, o sea, no me catalogues, me molestaba mucho eso, pero nosotros cometemos el mismo error, los europeos son así, los franceses son cochinos, los latinos son no sé qué y no. Entonces eso fue un aprendizaje, no generalizar. Entonces después de eso trato de nunca generalizar, nunca hablar de los europeos como una sola cosa, ni nunca hablar de nadie como una sola cosa, Que los Andes, estoy completamente enamorada de los Andes, de las montañas de los Andes, ahí sí me sentía como que yo sentía que eso sí era mi casa y lo que nos une tal vez más que cultural, es físico, es geográfico, es una cordillera que nace allá y sigue por todo el continente. Eso, como que soy una completa enamorada de las montañas andinas y de la cultura andina. Un tercero. No, pues el aprendizaje que dije ahora, que no necesariamente es de Suramérica, pero sí fue cuando yo sentí que me estaba desconectando de mi viaje, como que de pronto uno muchas veces se monta, no en el viaje, pero en la película, en el proyecto del otro y hay que volver siempre a uno. Y a mí eso me pasó en Suramérica, pues como. Y yo me acuerdo mucho de sentir eso por las montañas de Bolivia, por las montañas peruanas, Como yo no estoy en mi viaje, yo ya estoy un poco desconectada de esto y necesito hacer algo porque necesito volver a lo mío y necesito volver a poder disfrutar esto con mis ojos, a mi velocidad y no a la velocidad del otro. Peludo.
La Juana · 72:11
Cómo a los 17 años, una edad tan corta, ¿Sabes cuál es tu propósito?
Juan Pablo Duque · 72:16
Ay no, ni siquiera esta. ¿Cuál es mi propósito de vida? No, por lo mismo que digo ahora, porque yo pienso que yo no sé de dónde salió esa idea de un único propósito. El propósito va cambiando. Mi propósito, pues esto lo digo en este momento, lo que pienso en este instante, como que mi propósito es serle fiel al corazón y ha sido el propósito siempre con cada una de las cosas, yo le he sido fiel a mi corazón. En ese momento quise recorrer Suramérica con mi novio y se lo planteé a mi mamá de una manera responsable, concreta, con un plan de acción, y ella lo hizo. Después cuando soñaba con hacer otra cosa, también lo volví como un plan de acción, me lo planteé y me hice responsable de él. Entonces creo que para responder eso, en parte es como la confianza que yo recibí en mi casa. No sé quién hizo esa pregunta, pero a mí me enseñaron a confiar. En estos días escuché en un podcast una frase que decía la confianza del pájaro nunca ha estado en la rama en la que se para, siempre ha estado en las alas y mi mamá me enseñó eso y yo siempre he confiado en mis alas y como eso yo lo quiero hacer, lo voy a hacer y después me quiero ir a recorrer el mundo, me voy a recorrer el mundo y después me quiero quedar aquí construyendo el mejor café, o no tiene que ser el mejor, pero el café de mis sueños me quedo y lo construyo. Pero ha sido eso, como confiar en ese deseo y saber que lo puedo materializar.
La Juana · 73:53
Muy relacionado a esto que estabas hablando, ¿Qué le dirías hoy a esa persona que quiere irse de viaje y que está en el dilema de ingresar a la universidad para satisfacer el sueño de sus padres?
Juan Pablo Duque · 74:07
Pues cuando yo estuve en ese dilema, cuando yo estuve en ese dilema decidí satisfacer a mi mamá. Eres tú. Decidí satisfacer a mi mamá y no me arrepiento porque yo después vi, yo vi después la universidad como un seguro de vida y siempre me vendí esa idea como en quinto o sexto semestre. Como yo lo que estoy haciendo es comprando un seguro de vida, un seguro de vida muy caro porque me está costando demasiado pero esto es un seguro de vida y si no sé, algo pasa, necesito trabajar, yo soy ingeniera, puedo ir a buscar trabajo en ingeniería, ¿Cierto? Pero yo siento que en ese momento ser profesional era mucho más importante de lo que es ahora. Entonces quizás en este momento yo me iría. Ese diploma pesaba más en ese momento. Ya diez. Es que ya no me acuerdo cuando me gradué pero hace 10 años eso ya no importa tanto como es que ya, o sea, mira lo que tú estás haciendo, tienes un podcast a los 19 años. Es que eso no era tan fácil en nuestra época. Eso suena como si fuéramos muy viejas pero las posibilidades ya está súper claro. Es que a mí me gustaría sentarme a tener esta conversación con mi mamá y decirle si ve, si ve que yo no tenía que haber ido a la universidad seis años, cinco años y medio que fui para ir a donde yo quería ir, yo creo que yo estaría aquí y igual si no hubiera ido a la universidad, aunque a la universidad le debo muchas cosas también. ¿Quién se va a ir?
La Juana · 75:54
Esa pregunta vino de esta filita. ¿Cómo te preparas financieramente para tu retiro? De cierta forma la gente con trabajos normales se apoyan, Se apoyan de una pensión. ¿Cómo lo manejas con un trabajo así?
Juan Pablo Duque · 76:20
Cuando me fui de viaje, ¿Cómo te.
La Juana · 76:24
Preparas tú para tu retiro?
Juan Pablo Duque · 76:28
Ya entendí lo de retiro. Pues primero que todo pago una pensión, o sea yo pago lo que hay que pagar, salud y pensión. Entonces voy tener al menos, al menos, al menos en este momento la pensión mínima Y la verdad yo no pienso por allá tan lejos, yo confío tanto en mis capacidades y en las. Como en el amor que yo le pongo a las cosas que yo sé que yo una vez es miserable no voy a tener la verdad como si no, no pienso como que no quiero gastar mi tiempo ni mis días preparando algo a lo que no sé si voy a llegar y en lo que confío que cuando llegue lo voy a tener solucionado pero la verdad nunca pienso en eso.
La Juana · 77:21
¿Cómo logras que el miedo no te paralice al momento de tomar decisiones?
Juan Pablo Duque · 77:30
Pues no, yo siempre, como dije ahora, yo siempre pienso que todo va a salir bien. Como que soy una persona extremadamente positiva y viene de mi mamá que es una persona positiva ya demasiado tóxica que a veces le decimos como ma, pero también hay que ser realista pero yo creo que a ella le heredé ese positivismo Y yo nunca pienso que me van a pasar las cosas malas, nunca. Yo siempre pienso en el buen panorama, como si yo puedo saltar de aquí, no sé, imaginemos un salto en paracaídas. Yo nunca pienso en que me voy a tirar y me voy a matar, no pienso en eso nunca. Yo siempre pienso en que me voy a tirar y va a ser el mejor vuelo de la vida pero nunca pienso en que me voy a morir.
La Juana · 78:18
También muy relacionado a esa pregunta, aquí no sé dónde está. Has salido muchas veces de la zona de confort, ¿Qué le dirías a una persona que tiene miedo de eso?
Juan Pablo Duque · 78:31
Es que afuera de la zona de confort pasan como. Para mí las mejores cosas. Sé que hay mucha gente que la defiende, mi hermano es una de las personas que defiende mucho la zona de confort pero yo pienso que depende como del alma que haya en esa mente, como yo ¿No? Porque las mejores cosas que yo he hecho y las mejores cosas que yo hago están por fuera de mi zona de confort pero sé que hay almas, espíritus que no son para eso entonces probarlo sería como una buena forma de ver qué pasa allá Pero es que si uno se queda ahí sin saber qué es eso de si tanta gente habla de el por fuera de la zona de confort por algo entonces es probarlo.
La Juana · 79:21
Y vamos con la última ¿Un libro sobre tu experiencia es algo que está en tu mente?
Juan Pablo Duque · 79:26
Sí, sí, pero no sé cómo sí va a pasar, creo que va a pasar, es un hecho, pero no sé cuándo, porque. Porque no sé, siento que es algo que le tendría que dedicar mucho tiempo que no tengo en este momento pero me encantaría, o sea, yo tengo un diario de todos los días de mi viaje donde he leído el 5% de eso porque siento como que eso me revolcaría un montón. Cada vez me siento más preparada para leerlo. Por mucho tiempo había estado como uff, no quiero leer eso pero incluso las fotos. A veces empiezo a ver fotos y es como, o sea, tengo tantas historias para contar, me han pasado tantas cosas que debería escribir, o sea, ya está escrito, pero debería compartirlo. De pronto serían historias que se disfrutarían, pero no sé cuándo, pero va a pasar. Va a pasar. Espero que lo compre.
La Juana · 80:34
¿A raíz de esas preguntas, a alguien le surgió otra no? Juanita, ¿Te gustaría añadir un mensaje final para el episodio? ¿Para cerrar el episodio?
Juan Pablo Duque · 80:52
No, pues lo que dije que era el propósito. Mi propósito es como serle fiel al corazón, como a pesar de todo, como y por encima de todo, sin importar lo que parece que debería ser. Siempre estamos como muy metidos en el deber ser, en lo que debería pasar, en la vida de las personas, de los otros. Pero todos tenemos propósitos, todos sabemos qué es lo que queremos. Pero como dije, ahora es muy difícil decirlo porque al decirlo uno mismo se responsabiliza de eso. Pero si uno lo sueña, uno tiene todo para conseguirlo. Lo que sea.
La Juana · 81:31
¿Cómo pueden encontrarte las personas?
Juan Pablo Duque · 81:33
La Juana Baic. Si, la Juana Bike.
La Juana · 81:38
Bueno, Juanita, de nuevo, muchísimas gracias por el espacio, por el tiempo, por la buena conversación. Y nada, muchas gracias a ustedes por estar aquí hoy. Antes de que terminemos. Hola, soy yo de nuevo, el host de esta vaina. Y lo primero es que espero que hayas disfrutado del episodio tanto como nosotros. Y lo segundo es que quiero invitarte de nuevo a que compartas esta pieza de valor con quien consideres que pueda aprovecharla. El episodio acabó, pero la diversión apenas empieza para ti porque tienes otros 98 episodios para ir a escuchar. Lo que viene a continuación son algunos anuncios parroquiales que quiero dejar para cuando yo vuelva a escuchar este podcast en cualquier momento y años después incluso, y pueda acordarme que en 2024 hice parte de eventos increíbles como Startup Weekend y que organice la mejor TEDx de Colombia. Hay varios anuncios parroquiales. Primero, agradecerle de nuevo a Momota por prestarnos el espacio y por ser los mejores sous. Y lo segundo es que para el 24 de noviembre, o sea, este evento, este podcast, este experimento de podcast está apoyado por dos eventos que estamos organizando. El primero es TEDx Los Laureles, el 24 de noviembre en el Centro de Convenciones para que lo sigan en Instagram. Vengan al evento porque va a estar genial. Y el segundo no lo voy a mencionar yo, sino que voy a invitar a Juli a que venga a contarnos qué es el Startup Weekend y puedo hacerles de acá.
C · 83:26
Para el mes de agosto, entre el 19 y el 25 vamos a tener una semana de celebración de la tecnología en todo el eje cafetero. Vamos a tener un evento en paralelo en Manizales, Pereira y Armenia. Vamos a tener más de 60 sesiones en todas las ciudades hablando de tecnología, trabajando en tecnología, teniendo paneles, conferencias, talleres. Y el fin de semana vamos a terminar con una mega hackathon para más de 300 personas, todavía no sabemos en qué ciudad, pero es una mega hackathon que busca que en 54 horas puedan aprender a emprender y construir un producto mínimo viajo la Juana participó el año pasado, les puede contar un poco de su experiencia y creo que vale toda la pena que participen de cualquier manera.
La Juana · 84:20
Hasta llegan los anuncios parroquiales. Les recuerdo que este podcast se llama Inminente Podcast. También otro agradecimiento es Alejo que nos ha estado ayudando con el tema logístico y es el mago que está manejando las redes sociales de Tex Los Laureles. A este equipo también que nos ayudó hoy con logística, aunque venían como asistentes y a Juli porque hizo también posible este podcast que yo cuando le comenté la idea yo no, Juli, vamos a traer un equipo de camarógrafos y yo no sé qué. Juli no, hágalo ya con lo que haya. Entonces gracias Juli por ese por ese impulso y muchas gracias a ustedes por estar acá.
C · 85:09
Así como el podcast se hizo con lo que hubiera, si te demoras mucho en hacerlo y te sientes orgullosa de eso, te estás demorando mucho. Yo creo que el libro tiene un montón de hojas ya escritas y yo sería feliz.
Juan Pablo Duque · 85:28
Sí a veces siento que soy muy perfección, entonces lo quisiera como muy bien escrito, súper bien. No se queda. Pero sí es verdad. Pero aunque tenga. No, y es verdad, o sea, ya está prácticamente. No es como que me tengo que sentar a recurar toda la. Media horita al día. He tenido así como el impulso, pero no. Pero ahí me sentiría como muy No.
C · 86:05
Porque tú ya escribiste cientos de palabras.
La Juana · 86:13
¿Si ves? Julia hace eso. Los momentos finales de este podcast me encantan porque me llevo despidiendo medio año, pero después de ver la repetición y los bloopers de alguna manera que van a pasar, que espero que envejezcan bien. Se me ocurrió también dejarle ese mensaje a la Juana y es que bueno, así como tengo esa capsulita del tiempo para mí con TEDx y pues para Juli, el eje cafetero Tech Week, espero que la tuya sea lanzar el libro y que cuando regreses en unos años digas, marica, sí lo hice y ya tengo mi libro. Igual, cero presión, Juanita.