EP052 Monólogo

Víspera de un año del podcast

Inminente Podcast - Víspera de un año del podcast - Juan Pablo Duque

Sobre este episodio

El camino hacia una vida con propósito es no lineal y exige abrazar la incertidumbre, como lo demuestran las lecciones recopiladas en este episodio de aniversario de Inminente. A través de una selección de los momentos más impactantes de su primer año, el anfitrión Juan Pablo Duque y sus invitados exploran la necesidad de desafiar las rutas predefinidas. Este episodio especial es una compilación de fragmentos que abordan temas cruciales como la decisión de abandonar la universidad o un trabajo de oficina estable, la mentalidad necesaria para emprender, y la importancia de fallar pronto y con frecuencia para acelerar el aprendizaje. Los invitados, cuyas voces componen la mayor parte del episodio, comparten experiencias personales sobre cómo crear sus propias oportunidades ('si no te invitan a la fiesta, créala tú'), la importancia de tener socios, y el equilibrio pragmático entre el amor al arte y la necesidad de generar ingresos para sostener un proyecto. Se discute la idea de que la vida no es una receta de cocina y que el verdadero crecimiento ocurre al salir de la zona de confort, ya sea mudándose a una nueva ciudad, iniciando un negocio a los 16 años o simplemente decidiendo no vivir en 'piloto automático'. Este episodio funciona como un manifiesto de la filosofía de Inminente: tomar las riendas de la propia vida y construir un camino auténtico.

💡 Puntos Clave

  • No consideres la universidad como el único camino; debe ser un medio estratégico para alcanzar una meta clara y personal.
  • Falla lo más temprano y a menudo posible, ya que cada error es una lección que acelera tu aprendizaje y experiencia.
  • Si no te invitan a la fiesta, crea tu propia fiesta; no esperes a que lleguen las oportunidades, genéralas tú mismo con proactividad.
  • Para sostener tu pasión o 'arte' a largo plazo, es fundamental desarrollar también un 'amor al dinero' que asegure la viabilidad de tu proyecto.
  • Vivir en 'piloto automático' es lo peor que puedes hacer; toma las riendas de tu vida para no ser simplemente un reactor a estímulos externos.

Algunos momentos del podcast

Introducción: Víspera de un Año de Inminente

Juan Pablo Duque celebra el primer aniversario del podcast. Explica que el episodio es una recopilación improvisada de los mejores fragmentos de conversaciones con invitados que lo han marcado.

Desafiando el Sistema Educativo Tradicional

Una reflexión sobre cómo el sistema escolar a menudo premia habilidades específicas (como las matemáticas) y devalúa otras (como la literatura), cohibiendo el potencial y el desarrollo diverso.

El Salto al Vacío: Dejar la Comodidad por la Incertidumbre

Fragmentos sobre la decisión de dejar un trabajo de oficina 'Godín', regresar a casa para empezar de nuevo y el desafío de mudarse a una ciudad caótica, sacrificando lo conocido por un futuro incierto.

Tomar las Riendas: La Antítesis de Vivir en Automático

Se discute que lo peor que puede hacer una persona es vivir en piloto automático. Para evitarlo, es necesario tomar las riendas, cuestionar las normas sociales y definir el propio camino.

El Rol Evolutivo de los Mentores y los Padres

Una reflexión sobre cómo el papel de los padres como mentores cambia con el tiempo. Pasan de ser 'expertos' a ser 'coaches' de apoyo emocional a medida que los hijos desarrollan su propia experiencia.

Amor al Arte y Amor al Dinero: La Dualidad del Emprendedor

Un emprendedor explica que para sostener un mensaje o una pasión, es crucial hacer que sea rentable. Se necesita tanto amor al arte como amor al dinero, y rechazar ofertas lucrativas por amor al proyecto es una prueba de fuego.

La Universidad como Herramienta, No como Obligación

Se critica la visión de la vida como una 'receta de cocina' (escuela, universidad, trabajo, muerte). La universidad debe ser un medio para una meta clara, no un paso por defecto.

La Filosofía de 'Crear tu Propia Fiesta'

Una poderosa anécdota personal sobre no ser invitado a fiestas lleva a la filosofía de vida: 'si no te invitan, crea tú la fiesta'. Este principio se aplica a emprender, conseguir trabajo y tomar la iniciativa en la vida.

Falla Temprano, Falla a Menudo: El Camino a la Experiencia

Se introduce el concepto de que hay que empezar a fallar lo más temprano posible para adquirir experiencia rápidamente. Cada fracaso es una lección que te prepara para el éxito futuro.

Frases Destacadas

"Lo peor que puede hacer una persona es vivir su vida en automático y que las cosas vayan pasando y ya. (...) Mientras no arrojemos luz en nuestros procesos internos en donde hay obscuridad, la vida va a seguir pasando y vamos a reaccionar a los estímulos externos."

"Lo que uno tiene que hacer tiene que ser rentable, porque si tú no haces la plata, no puedes sostener tu mensaje. (...) Uno necesita mucho amor a su arte, pero también necesita mucho amor al dinero."

"Una vez mi mamá me dijo lo siguiente: 'usted no, no le invitan a la fiesta, usted crea la fiesta'. Y para mí eso se volvió muy importante y poderoso porque dije, ah, pues si, uno puede hacer la fiesta de uno, y hacer la fiesta de uno es una filosofía de mi vida."

"Cuando haces cosas pasan cosas y coincido al 100%, si no al 200% con esto, porque a mí me ha ocurrido que cuanto más he probado hacer algo, aunque me haya equivocado, (...) siempre que he intentado algo he aprendido alguna cosa."

Temas

Juan Pablo Duque Inminente Podcast desarrollo personal víspera podcast podcast en español

Preguntas Frecuentes

¿Qué se necesita para ser un emprendedor exitoso según el podcast Inminente?

Según las lecciones compartidas, se necesita una combinación de amor por tu arte y amor por el dinero para sostener el proyecto. También es crucial la mentalidad de 'crear tu propia fiesta' en lugar de esperar oportunidades, y la resiliencia para superar los días grises y las tentaciones.

¿Es la universidad el único camino hacia el éxito profesional?

No. Varios invitados y el anfitrión argumentan que la universidad no debe ser vista como un paso obligatorio, sino como una herramienta para una meta específica. Se enfatiza que hay muchos caminos válidos y que la experiencia adquirida al 'fallar temprano' puede ser igual o más valiosa.

¿Cómo puedo superar el miedo a dejar un trabajo estable o mi zona de confort?

El episodio sugiere que el crecimiento ocurre al sacrificar lo conocido. Se comparten historias de personas que dejaron la comodidad de su ciudad o un trabajo de oficina rutinario para perseguir algo más significativo, aceptando el caos y la incertidumbre como parte del proceso.

¿Cuál es la filosofía del podcast Inminente sobre el fracaso?

La filosofía central es que se debe 'empezar a fallar lo más temprano posible'. El fracaso no se ve como un final, sino como la forma más rápida de adquirir experiencia y conocimiento, permitiendo que cada nuevo proyecto sea más fuerte que el anterior.

Transcripción Completa

Ver transcripción (7,112 palabras)

Juan Pablo Duque · 00:00

Hola, bienvenido al lugar que te ayuda a ser tu mejor versión. Soy Juan Pablo Duque y estamos en la víspera de un año del podcast, Un episodio muy peculiar, diferente a lo que ya he hecho antes. Y nada, los dejo con el episodio. Bueno, con la introducción del episodio. Entonces la cosa viene así. Un, dos, tres, cuatro. Estoy haciendo muchísimo ruido, seguramente mi micrófono está sufriendo, pero son pruebas necesarias para la víspera de el podcast, de un año del podcast. Así que me va a poner Esto es un episodio especial y yo relaciono la barba con Navidad y Navidad, Papá Noel. Víspera. Sí, no es lo mismo que la Navidad, pero estamos aquí para celebrar. Así que estamos a nada de que se cumpla un año de tener este bello programa, este podcast, y estoy muy contento. No quería dejar pasar la oportunidad para hacer algo diferente. Y es que no había gorrito tampoco para ser como Papá Noel, pero me voy a quitar esto porque pica demasiado, así que no tengo nada preparado hoy. La verdad es que este episodio es un poco improvisado. Las palabras que estoy dando en este momento son un poco improvisadas. El episodio ya lo venía planeando desde hace un tiempo y en síntesis son fragmentos de otros episodios y de otras cosas que me han marcado realmente en monólogos con otros invitados. La mayor parte son con invitados. Y ojo, este episodio. A este episodio es difícil darle un contexto, porque como son muchos clips y yo no voy a estar comentándolos como estoy haciendo en este momento, pues va a estar un poquito complicado. Quiero agradecerles a los que han estado aquí desde el comienzo. Todavía no puedo creer que ya vaya a ser un año de que comencé este podcast. Y yo hace un año no estaba pensando en nada de esto. La verdad. El podcast me ha abierto mucho el panorama, me ha generado nuevas oportunidades y también nuevos colegas. Se vienen grandes cosas para la marca personal, para Inminente. Y nada, espero que sean muchos años más. Iba a decir otra cosa, antes de empezar a grabar tenía muchas cosas en la cabeza y no, si, voy a decir esto, voy a empezar por aquí, después por acá y se me olvidó todo, pero bueno. La barba para los que estén en YouTube, no había más utilería. También tenemos un. No sé cómo se llame esto, pero Feliz año del podcast. Bueno, todavía no es un año. Cuando sube. Cuando suba esto no es un año del podcast. Faltaría una semana más o menos, 22 semanas, algo así, todavía falta para que se cumpla un año del podcast, pero esto no lo comento porque va a haber una especial, realmente esto no lo comento en el especial que grabé con Jorge Lemus, sino hablamos sobre otras cosas, pero bueno, quería hacer este vídeo, este episodio antes del especial y nada, nos vemos la siguiente semana con un nuevo episodio. Les recuerdo que. Ah bueno, sí, ya sé que voy a hacer, en la descripción voy a dejar cada minuto donde aparecen los clips y ahí va a estar cuál es ese episodio y cómo puedes ir allá. Así que de nuevo agradecerle a los que han escuchado el podcast desde el principio, también a los que llegan nuevos, a cada uno de los invitados que ha estado aquí porque me ha ayudado bastante, o sea, cada uno de ellos, con cada uno de ellos también hubo una experiencia diferente en la semana. Esta semana de víspera voy a subir unas historias a Instagram que si no me sigues me puedes encontrar como duque con velarga al final y nada, me estoy alargando mucho, también hay que introducir la nueva cámara, pues esto es por el especial, no lo voy a seguir haciendo, pero bueno, por el momento, pero ahorita están viéndome aquí y ahorita aquí y otra vez aquí en la segunda cámara, aquí en la primera segunda y ya voy a dejar de hacerlo. Así que nada, de nuevo, muchas gracias, nos vemos en el siguiente capítulo y espero que esta recopilación les guste. Huepucha hombre. Listo, nos vemos, chao. Hola, bienvenido al segundo episodio de mi podcast, que por cierto todavía no tiene nombre, por el momento va a ser el podcast de Juan Pablo Duque. Seguramente cuando pase un tiempo, si estás viendo este episodio y ya es viejo, pues ya tendrá nombre o seguirá siendo Juan Pabluc, no importa. Pues me di cuenta, cuando me di cuenta fue cuando estaba en el colegio. Cuando estaba en el colegio y yo era un estudiante, digamos, bastante difícil de soportar porque era muy inquieto y pues todavía lo sigo siendo, me gusta divertirme, me gusta pasarla bien y era extremadamente disperso, no ponía cuidado en las clases de ninguna porque me aburría con facilidad, porque ese modelo tradicional de educación siento que puede cohibir mucho y digamos, y suele suceder mucho, no estoy diciendo que esté bien o que esté mal, pero suele suceder mucho que se premian más cierto tipo de habilidades que otras, por ejemplo, el buen estudiante y el que tenía reconocimiento era el que le iba bien en cálculo, en trigonometría o en química o en física, esos eran los estudiantes que tenían mayor reconocimiento. Pero el que era bueno en literatura o escribiendo, digamos que decían no, este man va a ser un hippie, o el de filosofía, o el de educación física si era una persona que le gustaban los deportes. Digamos que dentro del colegio mismo, el contexto de educación hace que algunas áreas de conocimiento tengan más importancia que otras y eso no debería ocurrir en la vida real. Entonces empiezo lo que acá le llamamos Godín, es el trabajo de oficina, horarios de oficina de lunes a viernes, rutinario. Y me doy cuenta, digo no, esto no, no me estoy sintiendo bien. Y yo siempre que iba a visitar a mis papás a Guadalajara me decían cuando quieras, aquí tienes tu casa de regreso. Y pues en una de esas les tomé la palabra, como te mencionaba, fue terminé la preparatoria y me vine a ver para acá y cuando me dijeron eso fue regrésate, te pagamos la universidad, si ya no estás cómodo. Y pues sí, tal cual hice eso, regresé, regresé a Guadalajara, empecé la universidad, empecé a querer retomar la locución, hacer comerciales y empecé a hacer comerciales con una agencia de publicidad en Guadalajara. La primera vez que yo me vine a vivir para acá, Ciudad de México, pues sí decía, esta ciudad es un caos, hay muchísima gente, hay mucho tráfico, hay edificios por todos lados, es algo que no estaba acostumbrado, a pesar de que Guadalajara también es una ciudad grande, pero pues no como esto, no hay tanta gente y no hay tantos edificios. Entonces, pues es eso, es decir, aquí la tengo ya muy cómodo, ya conozco la ciudad, ya estoy acostumbrado, estoy como pez en el agua porque ya conozco. Entonces hay que sacrificar eso, lo conocido, lo que uno conoce para lanzarse a un lugar donde no sabes cómo te va a ir, con qué gente te vas a topar, si te van a, si te van a hacer daño, si te va a gustar la ciudad, si te vas a acostumbrar al caos y a todo. Lo peor que puede hacer una persona es vivir su vida en automático y que las cosas vayan pasando y ya, Completamente. No podemos ser, yo sí creo en cierta parte que funcionamos como una especie de máquinas, somos máquinas que si no tomamos las riendas de nuestra vida otra vez, aunque suene cliché, pues la vida nos va a llevar, la vida nos va a seguir llevando y mientras no arrojemos luz en nuestros procesos internos en donde hay obscuridad, la vida va a seguir pasando y vamos a reaccionar a los estímulos externos y a las situaciones y a las noticias y me pasó y soy víctima de en lugar de tomar las riendas y decir no, yo me quiero ir por este lado, ay no, es que a los 18 es la mayoría de edad y a los 23 tienes que hacer esto y ya a los 30 si no te has casado y si no hay hijos, ¿Quién dijo? Es salirse de eso y hacer lo que uno le nazca. Lo que trata nuestra información y lo que sabe que recomendarnos o qué contenido mostrarnos y tal y a dónde llevarnos no es un humano sino que es algo peor, una inteligencia artificial entonces yo no sé, a mí eso me preocupa bastante porque. Porque sabe, esa inteligencia artificial sabe más de nosotros que no sé, por decir algo, no es exacto, o nuestra propia familia, nuestros amigos, sabe todo, entonces es algo que no me deja dormir y hoy que vi el documental no sé si vaya a dormir tranquilo. No, neta, yo ayer lo vi, dije Dios santo, o sea Facebook, o sea, uno piensa que te vigila güey, pero definitivamente ya no te vigila, eres de él, o sea le perteneces literal. También nos podríamos meter en la parte de expertos porque ellos saben de muchas cosas que nosotros aún no sabemos por la misma experiencia que ellos tienen, entonces son personas que están dispuestas a dar el tiempo por vos y. Y quiere lo mejor para vos. Entonces yo diría que a esa edad es clave que tengas a tus papás. Yo a esta edad por ejemplo, ya mis papás no cumplen el papel de expertos porque si yo le pregunto a mi papá, papá mirá ¿Cómo puedo segmentar mejor las campañas de targeting con el pixel de Facebook? Probablemente no me va a poder responder, pero sí lo metería dentro de la parte del coach, o sea, alguien que me va a escuchar, me va a motivar a seguir y yo creo que esa pregunta a los padres es interesante porque como que va evolucionando a través del tiempo, te sirve para ir creciendo. Yo cuando tenía 16 años me fui a vivir a Canadá, acabé la preparatoria, no sé cómo le llamen en Colombia, pero la preparatoria en Canadá. Me fui a un pueblo muy chiquito y me cambió mucho la perspectiva de entrada decir, ya estoy fuera de mi país. Me acuerdo mucho cuando iba en el avión, iba llorando porque en realidad estaba muy contento de que había podido salir a vivir solo a una granja. Imagínate, yo soy de una ciudad que se llama Monterrey, que no es tan grande, pero tiene cinco o seis millones de personas actualmente. Me fui a un pueblo en Canadá en medio de la nada, se llamaba Orangeville, 30.000 personas, con poquito inglés, más o menos medio inglés. Bien. Siempre había estado en la escuela de inglés, pero cuando llegas y empiezas a ver otras cosas y empiezas a vivir pues totalmente como si te sacaran y te metieran a otro planeta. ¿Y empiezas a decir, oye, hay algo más que Monterrey? ¿Hay algo más que un México? No, lo que uno tiene que hacer tiene que ser rentable, porque si tú no haces la plata, no puedes sostener tu mensaje. Y todos aquí llegamos a este mundo a entregar un mensaje pequeño, grande, mediano, negro, azul, blanco, rojo. Pero si uno quiere sostener lo que uno quiere hacer el resto de su vida, tiene que hacer dinero de alguna manera. Entonces eso es lo que yo siempre digo, uno necesita mucho amor a su arte, pero también necesita mucho amor al dinero. Entonces cuando yo empecé a entender que también había que yo tenía mucho amor al dinero, pero me faltaba amor al arte. Y empecé a descubrir amor al arte con los podcast. Y ahí fue cuando me enamoré de una pasión y me enamoré de un formato y me enamoré de una tarea y era llevar los podcast a Latinoamérica, hacer podcast con empresas, contar historias, hacer audio, entrevistar gente. Eso me empezó a parecer como que me explotó el cerebro y fue ahí donde yo lo descubrí. Ese fue mi momento de eureka, mi momento epifánico de parteaguas. Antes y después Aquí fue una vez un cliente, una o dos veces me ofrecieron trabajo. Yo creo que yo una de esas veces se la conté a mis socios, otras veces no se las he contado por si escuché este episodio, pues se enterarán. Me ofrecieron unos trabajos con unos sueldos que para ese momento eran ocho veces más grande que lo que nos pagaba Naranja Media. Entonces yo dije, alcancé a pensarlo porque me entiendes, el amor al dinero también te pica. Entonces yo me van a pagar. Yo creo que en ese momento eso a dólares era un sueldo de 2.500 dólares o de 3.000 dólares. Eso en Colombia es mucha plata para un sueldo de un pelado de 26 años. Me lo ofrecieron y yo dije ¿Como no, Pero obviamente no, obviamente no? Yo amo más lo que implica ser emprendedor y empresario que lo que amo tener un sueldo grande. Entonces no, pero por ahí me hicieron dos veces ojitos con unos sueldos así gruesos como oye, vente a trabajar conmigo ya. Y yo no, en serio, estoy feliz en donde estoy. Entonces deja de hablarme sucio. Y hay una cosa que yo siempre digo y es que tener socios es la bendición más grande que yo he tenido en mi vida. Bueno, no sé si la más de mi vida, pero en términos de negocios es la más importante que he tenido. Y cuento que además mis socios son mis mejores amigos. Digamos que eso no es necesariamente el caso. ¿Todo el mundo nos dijo, usted no es amigo de sus socios? Y todo el mundo nos dijo, todos sus socios tienen que ser de diferentes background y diferentes carreras y todos estudiamos la misma vaina. Entonces yo pienso que si uno quiere, o sea, tener socios es súper importante. Alfredo Roldán siempre dijo, lo único que uno hace solo en los negocios y lo único que uno hace solo en la vida es masturbarse. El resto hay que hacerlo con compañía. Bueno, a veces, bueno, no siempre, no, digamos que no vamos a poner ahí los asteriscos, pero en realidad uno tiene que tener socios porque es que uno no es Superman. Uno no es Superman, por más que uno crea y por más que la gente, el auditorio que nos escucha, por más que ustedes crean que ustedes son Superman, créanme, no lo son. Ustedes se van a estrellar 70 veces contra la pared y se van a dar cuenta. Algo que dijiste en nuestra charla previa al podcast, me encanta y es no pensar en la universidad como el único camino, porque está espantoso pensar en la vida como una receta de cocina de Nazco. Estoy aquí, soy pequeñín, después hago la escuela primaria o secundaria o como se llame, mis papás me mantienen y llegada a cierta edad y cierto momento, lo que sigue es estudiar la universidad y lo que sigue es casarme, tener hijos y después lo que sigue es morirme. Esa receta es espantosa. Entonces la universidad no hay que verla como el paso que sigue, tiene que ser un medio para una meta. Entonces si estás apenas tú que nos escuchas eligiendo entre si ir o no a la universidad. Primero no lo pienses como a fuerza, no es el único camino y ten una meta clara, ¿Para qué vas a ir a la universidad? ¿Para obtener solo un papel y que tus papás estén felices y ya? Digo, si ese es el caso, elige una carrera súper simple, que no te cueste trabajo y cultiva lo que te interesa. Por otro lado, a mí me adelantaron en el colegio unos años, un año de hecho era más chiquito y joven en el colegio, entonces a mí no me invitan a las fiestas de 15, estaba muy chiquito entonces pues era muy chiquito y una vez mi mamá me dijo lo siguiente y me guanca, usted no, no le invitan a la fiesta, usted crea la fiesta. Y para mí eso se volvió muy importante y poderoso porque dije, ah, pues si, uno puede hacer la fiesta de uno, y hacer la fiesta de uno es una filosofía de mi vida y si a ti no te invitan a la fiesta, pues tú la creas. Entonces al crear la fiesta, al crear el proyecto, lo que uno tiene sirve para lo que sea, emprender, para tener novia, novio, para conseguir un trabajo, pues si a uno no lo invitan, uno lo crea. Pero se necesita una mentalidad de decir pues sí, yo lo puedo crear. Y creo que las circunstancias alrededor mío eran esas. El emprendedor o la emprendedora en los días grises, en los días que dice uy, qué deseo PlayStation, Xbox, el día que dice uy no, Netflix mejor que leer un libro, ese es el día que se para la cama y lo voy a hacer. Pero tomar esa iniciativa es muy dura porque la tentación está ahí latente y el Netflix está a un botón de distancia, digamos. Entiendo que la tentación es mucha, pero es una decisión. Mira, es como levantarse de la cama temprano, uno apenas es mejor no ponerse a esperar a la alarma, decirle cinco minutos, No, no, es pararse a la cama, ya es una decisión, es así, la vida se define en un segundo. ¿Cómo se define? Haciendo, Ah, no quiero mandar. Y además hay muchos estudios, cuando uno arranca, otros motores se arrancan, entonces uno quiere mandar un mail, entonces ejecuta y hace lo otro y hace lo otro y se vuelve como una rueda, porque lo más, digamos, la energía donde más se gasta es arrancando. Pero es una decisión al final. Yo creo que es la intención sobre todo, o sea, la intención, el deseo más puro, más primitivo que tienes que en mi caso y en el tuyo quiero crear algo, quiero hacer algo, oye, que en cierto modo aporte un valor a los demás, es algo que quieres hacer, no queremos solo, no quiero solo dinero, no quiero solo trabajar para una gran empresa, ¿Qué quiero hacer? Quiero hacer algo relacionado con esto. Y hay una frase que dice Josemaría Bea, que es uno de mis socios en Escuela de la Memoria, que dice mucho una frase que cuando haces cosas pasan cosas y coincido al 100%, si no al 200% con esto, porque a mí me ha ocurrido que cuanto más he probado hacer algo, aunque me haya equivocado, ojo que siempre hay tropiezos como hablábamos antes, pero siempre que he intentado algo he aprendido alguna cosa. Cuál fue mi sorpresa que cuando llevaba dos meses escribiendo, porque yo fíjate, cambié el chip rápidamente, yo dije a partir de ahora que soy, no tengo trabajo, pues soy blogger, o sea no me planteaba, no me pagaban, no tenía publicidad, no había dinero de por medio, pero decía yo soy blogger ahora pues me dedico a esto y como soy blogger, pues por las mañanas me quito el pijama, me siento en mi ordenador, en mi computadora, me siento y empiezo a escribir artículos, me documento, escribo y demás y todos los días escribía. ¿A los dos meses me contacta uno de los dos o tres, había dos o tres blogs muy potentes aquí en España de tecnología, pues uno de ellos me llega un correo oye, nos gusta lo que haces, oye quieres escribir para nosotros? Y yo me quedé sorprendido porque yo venía de esa mentalidad de tengo que hacer entrevistas de trabajo, tengo que enviar currículums, apuntarme en portales de empleo, en LinkedIn, en todos estos portales, yo me ponía a pensar cada vez que me daba miedo, yo decía por algo se han dado las cosas, o sea revisaba como que hacía un throwback de todo lo que había pasado, de todo lo que me había costado llegar hasta ese momento, decía es que está pasando y es por algo se han venido dando las cosas. ¿Te dieron la visa, lograste arreglar todo? Porque aparte yo me esforcé mucho ese año, o sea, ese año yo los primeros seis meses de universidad, fui a la universidad por la mañana y por la noche, porque el requisito que me expusieron mis papás para darme, para apoyarme con este proyecto era que yo, la carrera de marketing dura 4 años en Guatemala y el requisito era que yo la tenía que cerrar en cuatro años, ni un mes más, ni un semestre más, nada. Y además la meta era que yo me tenía que exonerar de tesis y privado y para lograr eso tenías que cerrar con un promedio superior a 90, o sea, te imaginas, era como te vamos a dar, pero no es que regalado y es disciplina y constancia porque hubo una etapa bien marcada que yo subía videos una vez a la semana, más o menos una vez a la semana y luego dije OK, no, quiero en verdad pues hacer algo y llegar a más gente, mi intención realmente nunca fue fama ni el dinero, yo no, ni sabía que se podía ganar dinero de YouTube, dije yo quiero llegar a más gente y dije bueno, me lo voy a disciplinar y voy a subir vídeos todos los días y ahí fue en verdad donde cambió la cosa, yo trabajando todos los días, todos, todos, todos sin fallar, bueno algún día sí fallé, pero todos los días, todos, todos los días y contenido bueno, o sea, no era subir por subir, sino en verdad comerte la cabeza de que subir todos los días y ahí empecé a subir cinco mil, diez mil, veinte, treinta, cincuenta. Después me puse, gracias al diseño gráfico, creé mi marca de ropa porque yo ya estaba pues ilustrando, haciendo mis diseños y yo quería usar una ropa, una prenda que tuviera mis diseños. Fue investigar, hice mis prendas y después dije OK, de esto puede ser un negocio. Oye, pero disculpa, te interrumpo, ahí hay algo que me llama mucho la atención y es que mientras yo hacía mi meticulosa investigación encontré que la empresa, la marca de ropa la hiciste a los 16 años. Exacto. Y ya tú a los 16 ya sabías usar todos, o sea, ya te habías autodenominado diseñadora gráfica. Ya había trabajado un poco de eso, bueno, había tenido como 16 o casi 20 clientes, entonces me metí a cursos así como loca, quiero estudiar Adobe InDesign. OK, vamos a empezar por, perdón, Illustrator, vamos a empezar por Illustrator, luego me paso a Photoshop, cómo hacer montajes y aquí va algo muy importante y es que tú ya pasaste por, o sea, tú hiciste la preparatoria virtual y es lo que me pasó a mí, o sea, yo, yo no estudio en una academia digital, pero por la pandemia estoy estudiando en línea, entonces es casi lo mismo y pues hice toda mi preparatoria, desde el año pasado estoy estudiando online y ha sido una gran oportunidad, o sea yo antes estudiaba ponte de 6 de la mañana a 3 de la tarde en el colegio, o sea en la instalación física y pues era, no quiero llamarlo una pérdida de tiempo, pero pues no lo podía aprovechar, no era tan libre como ahorita desde mi casa, entonces pues antes yo me ponía esa excusa, no es que no tengo tiempo, comienzo después, hago este proyecto más tarde, entonces ahorita que estamos guardados en la casa aquí en Colombia pues los estudiantes pues es la mejor oportunidad, o sea nunca habíamos tenido una oportunidad tan grande como esta. ¿Estudié una cosa que se llama LAE que es Administración y Estrategia de negocios o administración de empresas básicamente y pues te enseñan un poco de cómo administrar, valga la redundancia, pues un poco todas las áreas de los negocios, cómo funciona el marketing, recursos humanos, las finanzas, la parte de leyes, te enseñan una embarrada de toda, pero el que mucho abarca poco aprieta, básicamente enseñan mucho de todo y terminas siendo un todólogo pero en realidad no eres bueno para nada, entonces luego tienes que hacer una especialidad para saber, OK, ya de todo esto de los negocios que me gusta, ya que vi cómo funciona todo lo de los negocios, pues ahora sí a qué me quiero dedicar? Entonces haces una especialidad en algo, en emprendimiento, en finanzas, recursos humanos, en lo que tú quieras ya te especializas. Yo no llegué ahí, creo que la universidad es muy cara como para solamente estudiar y durante mi estadía en la universidad hice muchísimas otras cosas que tienen que ver con grupos estudiantiles, sociedades de alumnos y grupos de liderazgo que empezaron a abrir un poquito más la visión de lo que podía hacer y me agarré de ahí para construir lo que soy hoy. Entonces sucede que en un momento mis papás se fueron de vacaciones pues a un mes y bueno pues yo tenía cinco años y les dije bueno pues ya que se van pues por lo menos tráiganme algún regalo del viaje y que sea algo electrónico. Entonces yo creo que mis papás ya habían visto que a mí me llamaba mucho la atención todo este tema de los micrófonos y justo me trajeron una especie, no es grabadora porque no grababa el sonido, pero si podías introducir un cassette de cinta magnética y poder cantar canciones, entonces cuando tú ponías play, el sonido se reproducía a través de la bocina y podías cantar, cosa que esas canciones que traía la grabadora, jamás. El cassette se quedó nuevo y yo lo usaba como altavoz, Entonces pues ahí iba con mi grabadora para todos lados. Era de baterías hasta que pues dejó de funcionar. Obviamente la usé hasta que, bueno, yo no me cansé, pero la grabadora sí. Pero que has. Disculpa, te interrumpo, pero, o sea, ¿Qué decías con? ¿Bueno, con esta especie de grabadora o qué hacías con ella? Bueno, ya sé qué hablar, pero pues yo me inventaba mis. Como tipo programas de radio, me encantaba escuchar radio, imaginarme cómo eran las personas que estaban hablando en radio, los comerciales, ponía mucha atención a las voces en los comerciales, a las voces de la gente hablada en la calle, etc. Porque además tuve la fortuna de nacer con el don de la imitación y con un oído muy desarrollado y que es algo que se me hace muy particular y extraño de entender, como el oído puede estar como de una manera conectada con el aparato fonador, con todo el. Con las cuerdas, con el aire, etcétera, y poder imitar una voz. A veces, en algunas ocasiones, prácticamente de inmediato pueden pasar unos minutos de estar escuchando una voz y poderla reproducir casi idéntica. No en todos los casos, pero algunas veces sí me ha pasado eso, que intento una voz y me sale de escucharla poco tiempo. Entonces empecé, pues decía, pues no sé qué te digo, trataba de imitar a los locutores de radio, hacía mis propios programas, imitaba a algunos de mis tíos y poco a poco, conforme fui creciendo, bueno, ya se descompuso la grabadora, después pedí que me compraran por favor otro. Entonces ya conseguí, era un pedestal que tenía un micrófono y una bocinita y una guitarra eléctrica. Igual la guitarra eléctrica se quedó guardada para siempre y yo nada más lo usaba para de altavoz. Y así fue avanzando, fue avanzando hasta que en las reuniones familiares, pues yo empezaba a contar chistes, a imitar a mis tíos, a organizar, que hicieran alguna dinámica, y yo decía es que yo quiero trabajar en radio y yo quiero trabajar en radio y quiero trabajar en radio. Más o menos a los 10, no, a los 12 años sale una convocatoria en radio para hacer un programa infantil, entonces fui a hacer el casting, me quedé y desgraciadamente ya no se hizo el programa, pero eso no quiso decir que yo me iba ni a poner a llorar ni nada, sino fue bueno, no se hizo, pues a lo que sigue y a seguir intentando, intentando, intentando hasta que hasta los 17 años me dan mi primera oportunidad para trabajar en radio, no era radio comercial, era radio pública. Entonces bueno, dije, pues aquí a veces quisieras buscar la fama o que todo el mundo te conociera y la radio pública en ese momento la ciudad de Puebla la oían muy pocas personas, pero bueno, ese creo que llegué al mejor lugar porque ahí tuve la oportunidad de hacer de todo tipo de producciones, bueno, no sólo de hacerlas, sino de más bien de aprender cómo hacer y musicalizar y cómo editar audio, que mi jefe en ese momento que era el jefe de producción, fue el que prácticamente me enseñó y después lo superé porque he sido autodidacta. Entonces pues ya para ese entonces pues metiéndome a Internet y viendo cosas y luego cuando iba a grabar algún estudio, pues entonces me fijaba qué cosas hacían y bueno, todo eso más la práctica que trabajando en radio, teníamos 80 programas de radio, entonces a mí me tocaba una parte importante de las grabaciones de las cosas que iban a salir en los programas al aire. Entonces pues me dio mucha práctica y luego con los cursos de locución en la Ciudad de México los fines de semana, fui avanzando como locutor y con el manejo de voz y empecé a tener fuera de la radio pública, pues grabar muchos comerciales de marcas importantes para la ciudad de Puebla y algunas regionales. Entonces ya que pasó seis años trabajando ahí y que tuve oportunidad también de hacer cosas en televisión ya con algunos de mis personajes, pues ya yo no veía para dónde crecer porque pues ya no, el siguiente paso pues era ser jefe de producción, pues yo todavía era muy joven, no me iba, tenía 23 años y no me iban a dar la oportunidad de ser jefe a los 23 años, digo, ahí hay cosas que en algún momento de la vida por la edad no se te presentan o no te las dan, no sé. Entonces ahí es donde pongo en una balanza lo que aprendí más todo lo que fui desarrollando como locutor en Puebla y dije, pues ya es hora de ir al siguiente nivel, porque si quiero hacer doblaje de voz para América Latina, si quiero grabar comerciales para mercado latino en Estados Unidos, si quiero grabar. Ya olvídate de esas cosas internacionales. Si quiero grabar comerciales nacionales me tengo que ir a vivir a la Ciudad de México porque no hay de otra. Bueno, y volviendo un poco a la parte de tu historia, tú te saliste de la carrera ingeniería informática. ¿Cómo fue ese proceso? ¿Cómo comenzaste a decir bueno, ya sé que ya me comentaste que no te gustó al final, pero como, por ejemplo, ¿Cómo se lo dijiste a tus padres? No es fácil decir que te quieres ir de la carrera. Hice de hecho un vídeo, tengo un vídeo en mi canal que se llama No ir a la universidad fue la mejor decisión de mi vida y la gente se me echa encima. Hay mucha gente que pero ¿Cómo te fuiste? ¿Cómo decidiste marcharte? No es complicado. Estamos llegando a un punto ahora mismo que la universidad está siendo un camino por defecto. Entonces los que se lo pueden permitir es una decisión que no tiene ningún tipo de. Es como comprarse una casa o como tener un buen salario. Son cosas que están ya predefinidas y en realidad están predecibles porque ya hay mucha gente que las está haciendo. Entonces no hay que tampoco cuestionar la inteligencia evolutiva. Es decir, si algo lo hacen miles y miles y miles de personas, millones de personas, es porque tiene cierto nivel de beneficio. Entonces hay que ser consciente de eso también porque muchas veces nada, dejo la universidad, yo por mi cuenta puedo hacer millones de euros, me voy a marchar y me voy a hacerlo por mi cuenta. Sí, eso no significa que sea imposible. Hay muchos emprendedores que lo consiguen y hay gente que está ganando mucho dinero sin tener que ir a la universidad. Y cada vez en el mundo, sobre todo en el mundo global igual, por ejemplo, me acuerdo que mucha gente de Latinoamérica me decía, decía, esto no se aplica si eres de Latinoamérica. Si eres de Latinoamérica, estudia, vete a la universidad porque si no te van a dar para. Vas a trabajar en la mina de tu padre o donde sea. Sí que es verdad que depende dónde estés, por ejemplo, si estás en un un sitio donde la mentalidad de la gente igual no te vayan a escuchar si no tienes un título universitario, que a veces pasa, a veces me ha pasado que tienes gente que ni siquiera te escucha por no tener un título que te diga lo que has conseguido o lo que has hecho. Sí que es verdad que a veces la universidad puede ser un buen beneficio. Para mí, en mi caso, pues yo estoy en España. En España pues la mayoría de la gente ahora mismo está yendo a la universidad. Ya es una cosa por defecto, hasta si te esfuerzas un poquito, no es una cosa que ya no es que lo hagan solamente un 10% de la población o los más ricos o lo que sea. Aquí en España la universidad puede ir cualquier persona si te lo permites muy bien o si dedicas un poco de tiempo en estudios puedes conseguir sacarte una carrera y no es algo tan complicado. Entonces pues empiezas a preguntarte qué es lo que realmente quieres hacer. Entonces pues bueno, yo con 18 años tenía unas ganas de comerme el mundo increíbles, quería llegar a todo y quería llegar ya y quería ser millonario, era como que todo eso me podía. Y sobre todo quería viajar, quería viajar mucho, quería explorar muchas cosas y también era como que decía voy a estar estudiando 4 años en algo que no sé si me gusta. Y entonces pues efectivamente me pasó con eso, me pasó con la carrera de Ingeniería informática que empecé, la estaba haciendo y pero es que yo no sé si quiero trabajar de esto en un futuro y si trabajo, ¿No será mejor que dedique primero unos años trabajando en algo y después si me gusta mucho eso lo potencie con la universidad y lo mejore? Entonces pues bueno, yo lo que hice fue pues eso, decidí marcharme. Cómo se lo dije a mis padres, pues les dije que me iba de vacaciones a Londres, eso es lo que les dije. No les dije que me marchaba, no les dije que me iba a la universidad. Tenía mucho miedo, me daba mucha vergüenza. Además tuvimos una discusión bastante fuerte porque yo quería, quería hacer un año sabático. El año sabático significa que te marchas un año y después vuelves. Y ellos me dijeron que no, que bajo ningún concepto, que era una locura, que iba a perder los hábitos de estudio, pues como le dicen a muchos chavales ahora, que imagino que quieran plantearse eso, viajar un año, porque claro, tienes 18 años, quieres viajar, quieres moverte, quieres explorar el mundo, quieres vivir la vida, no quieres estar metido en una universidad ahí trabajando, trabajando, trabajando. Entonces lo que hice yo, pues de miedo me marché a Londres y empecé a buscar trabajo allí Y bueno, tuve suerte que conseguí un trabajo de editor de vídeo y encontré algo que sí que me gustaba, me gustaba más que eso. Y entrevistamos, era editor de vídeo para entrevistar además a gente del mundo del desarrollo personal, del mundo de todo eso. Entrevistamos a toda esta gente que tiene libros de crecimiento interno de empresas. Pues bueno, entonces me dio algo positivo. No ir a la universidad ahora no significa que sea para todo el mundo. No todo el mundo tiene que marcharse a la universidad. Y cada vez eso lo entiendo más. La universidad es una cosa importante. Si no estás dispuesto a hacer lo que hay que hacer. Si tú crees que te puedes marchar a Londres, como hice yo, y vivir en casas de gente que no conoces, y preguntar a 200 trabajos diferentes si te pueden coger, y tener la motivación para entrar en ese trabajo y las habilidades también para mantenerte, porque a veces no vales para el trabajo, y si no vales, no vales. Y por mucho que quieras ser editor de vídeos y tu edición es mala, pues no puedes trabajar de ello. Entonces la universidad puede ser un buen plan de conseguir habilidades y construirte mientras estás haciendo todo el resto de cosas. Así que claro que sí. Bueno, y conseguiste este trabajo y les dijiste, no, pues ya me conseguiste trabajo. Como que no quiero volver a la universidad. El plan fue mamá, papá, me voy a marchar a Londres de vacaciones. Vale, bueno, ten suerte. No te vamos a dar. No te vamos a dar dinero porque deberías estar estudiando la universidad, o sea, porque deberías estar estudiando los exámenes. Me fui navidades, o sea que no había clases. Pero me dijeron, bueno, tú sabrás, Machac, tú tienes ahorros, gestiónatelo. No te podemos decir nada porque ya eres mayor de edad. Llegué a Londres y en Londres se llamaba Papá, puede que me quede aquí si encuentre un trabajo. Me bueno, no creo que encuentres nada si no tienes un título. Pero bueno, después mamá, papá, estoy buscando trabajo. Y después mamá, papá, he encontrado trabajo, me voy a quedar aquí. Y bueno, al principio se lo tomaron mal, por supuesto, pero bueno, ya como había una distancia y yo tenía mi trabajo, conseguí además cobrar dinero muy pronto. Estuve en el trabajo, entré trabajando dos semanas gratis, dos semanas estuve trabajando sin pedir nada, trabajando 12 horas todos los días. Y a la segunda semana, pues lo que hice fue marcharme, decir que si no podía continuar trabajando, si no me pagaban ya, pues no podía vivir porque no tenía dinero. Me estaba quedando ya sin dinero. Y ahí es donde empezaron ya a dar un sueldo para poder empezar a vivir. Mis padres me dijeron bueno, si ya tienes un sueldo, tienes tu casa, tienes tu piso, tienes todo, pues es que ya no podrá tardarla y ahí ya pues es como que no tiene otra opción. Es eso o me dejan de hablar. Entonces claro, no van a dejar hablar a su, a su hijo. Sí. Antes de que saltemos a la siguiente parte de tu historia, pues me gustaría comentar también que cuando uno es chico van cambiando mucho las cosas y esto ya lo comentaba en varios podcast, pero es muy importante. Yo cuando por primera vez hice uso de razón me di cuenta que existía. Yo decía bueno yo juego con legos, construyó cosas, pues tengo que ser arquitecto. Ese era el razonamiento que yo, que yo tenía en ese momento. Cuando empieza en YouTube yo dije no es que tengo que ser youtuber y después no es que tengo que ser comerciante, no tengo que ser emprendedor. Van cambiando mucho las cosas, pero hay algo pues que no cambia, o sea que no se nos quita mejor dicho la experiencia. Yo cuando jugaba con los legos, él pues podía desarrollar mi creatividad. Un montón de cuatro bloques separados no son nada, pero cuando los juntos se pueden convertir en un pato, en una rana, en cualquier cosa. Entonces eso me dejó a mí los legos, no el hecho de que yo sea arquitecto, sino esa parte de la creatividad. Cuando empecé en YouTube también me quedaron muchas cosas. ¿Ahorita todo lo que, bueno, la mayor parte de las cosas que se las aprendí cuando tenía mis, cuando tuve mis primeros canales, sabes? Entonces la experiencia, o sea que nos vayamos de un, de un punto a otro cuando no sabemos qué queremos pues no está del todo mal porque al final nos llevamos mucha experiencia y también nos llevamos, o sea nos damos cuenta de por cuáles caminos no es, ¿No crees? Así es, efectivamente. ¿Me hace recordar algo que leí hace poquito que decía como era la idea? Era más o menos así, decía hay que empezar a fallar lo más temprano posible porque entonces vas a adquirir una experiencia lo más temprano posible. Entonces mientras más falles es doloroso muchas veces porque hay proyectos que no salen, que pierdes dinero, pierdes tu tiempo, pierdes amigos, pierdes muchas cosas, pero adquieres experiencia y cada proyecto nuevo que empieces vas a tener esa experiencia que te va a hacer no cometer los mismos errores o al menos no tan grave esta vez. Entonces por eso se me hizo súper interesante, dice hay que empezar a fallar lo más temprano posible y lo más, las veces que más puedas, falla, falla, falla, falla porque lo más temprano posible vas a adquirir una buena experiencia y tiene razón, si tú a los, no sé cuándo empezaste esto con YouTube y hacer cosas de este tipo, si ya tienes 5 años o 3 años, hoy tienes una experiencia que sería totalmente diferente si hoy empezarás, tendrías que apenas empezar a recorrer ese camino que ya lo conoces, que ya sabes cuál es y que si alguien te pregunta pues dices mira vas a pasar por aquí, por acá, por acá, te va a suceder esto, aguas con esto, cuidado con aquello, esa es la ventaja. Entonces creo que eso me llegó muy profundo porque muchas veces tratamos de que las cosas salgan tan bien o que sean perfectas o que no se sepa o que no, o no aceptamos simplemente que perdimos, que fracasamos, que nos equivocamos y entonces no termina de ser una experiencia que te ayude a transformarte, sino que más bien se queda como una frustración cuando tú le das ese sentido de experiencia transformadora, entonces te sirve mucho para poder hacer nuevas cosas, nuevos proyectos seguramente más exitosos.

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